La Opinión Popular
                  01:16  |  Lunes 19 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado”. Voltaire
Recomendar Imprimir
Internacionales - 11-01-2017 / 21:01
EFEMÉRIDES POPULARES

Revolución de Zanzíbar

Revolución de Zanzíbar
Amani Abeid Karume fue el primer presidente de Zanzíbar.
La Revolución de Zanzíbar consistió en el derrocamiento de un Gobierno minoritario árabe que ejercía un trato desigual sobre una mayoría africana. El 12 de enero de 1964, del sultán Jamshid bin Abdullah de Zanzíbar y de su gobierno principalmente árabe fueron desplazados por parte de revolucionarios africanos.
 
El Partido Afro-Shirazi (PAS) se alió con el Partido Umma de ideología izquierdista y en la madrugada del 12 de enero de 1964, John Okello, miembro del PAS consiguió movilizar a unos 600-800 revolucionarios en la isla de Unguja, la principal isla de Zanzíbar.
 
La revolución terminó con doscientos años de dominación árabe de Zanzíbar, y varios cientos de árabes e indios fueron ejecutados y otros miles expulsados y sus propiedades y confiscadas por el nuevo gobierno de la República de Zanzíbar y Pemba.
 
Tiempo después, la nueva república alcanzó un acuerdo con la vecina Tanganika, uniéndose para formar el país de Tanzania, en el que Zanzíbar constituye una región autónoma.
 
La Opinión Popular

 
En el momento de la revolución Zanzíbar era un estado muy diverso étnicamente que consistía en varias islas situadas en la costa oriental de Tanganika, que habían recibido la independencia como estado por parte del Reino Unido en 1963.
 
Sin embargo, las elecciones parlamentarias celebradas poco después de la independencia mantuvieron en el poder a la minoría árabe que había gobernado el territorio desde que Zanzíbar era un territorio colonial del sultanato de Omán.
 
Frustrados por su minoría parlamentaria a pesar de haber conseguido el 54 % de los votos en las elecciones de julio de 1963, los partidos africanos, en concreto el Partido Afro-Shirazi (PAS) se alió con el Partido Umma de ideología izquierdista y en la madrugada del 12 de enero de 1964 John Okello, miembro del PAS consiguió movilizar a unos 600-800 revolucionarios en la isla de Unguja, la principal isla de Zanzíbar.
 
Tras someter a la fuerza policial y apropiarse de sus armas, los insurgentes se dirigieron a Zanzibar Town, donde derrocaron al sultán y a su gobierno.
 
Se produjeron varios ataques contra los civiles árabes y surasiáticos de la isla, provocando un número de muertes estimado entre varios cientos hasta 20.000, según las diversas fuentes. Abeid Karume, líder moderado del PAS, se convirtió en el nuevo presidente del país y jefe de estado, y varios miembros del partido Umma también recibieron varias posiciones de poder.
 
Los aparentes lazos comunistas del nuevo gobierno preocuparon a los países occidentales, ya que en teoría Zanzíbar se encontraba en la esfera de influencia del Reino Unido, que preparó varios planes de intervención.
 
Sin embargo, el temido golpe de estado comunista nunca llegó a materializarse, y los ciudadanos británicos y estadounidenses fueron evacuados sin problemas, así que no se produjo una intervención militar británica.
 
Al mismo tiempo, países comunistas como China, la República Democrática Alemana y la Unión Soviética reconocieron al nuevo gobierno, iniciaron relaciones amistosas y enviaron consejeros políticos y económicos.
 
El presidente Karume negoció la adhesión de Zanzíbar a Tanganika, formando el nuevo país de Tanzania; un acto que los medios de comunicación interpretaron como un intento de evitar la subversión comunista de Zanzíbar. La revolución terminó con doscientos años de dominación árabe de Zanzíbar, y se conmemora cada año en la isla con celebraciones en la fiesta del aniversario.
 
Fuente: Wikipedia
 

Agreganos como amigo a Facebook
17-02-2018 / 19:02
16-02-2018 / 18:02
14-02-2018 / 20:02
14-02-2018 / 20:02
14-02-2018 / 18:02
Camilo Torres Restrepo fue un sacerdote católico colombiano, pionero de la Teología de la Liberación, cofundador de la primera Facultad de Sociología de Colombia y miembro del grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN).
 
Durante su corta vida, promovió el diálogo entre el marxismo y el catolicismo. Su trabajo en los Llanos Orientales con campesinos, y su participación en la junta del Instituto Colombiano de Reforma Agraria, entre 1962 y 1964, terminaron por convencerlo de la necesidad de un cambio social radical en Colombia.
 
Entre mayo y octubre de 1965 realizó actividad de agitación popular: recorrió el país, participó en manifestaciones y encuentros, dirigió el periódico Frente Unido y aglutinó un grupo de simpatizantes y aliados que incluían al partido comunista, a los grupos urbanos del ELN, a marxistas e izquierdistas independientes y a dirigentes sindicales.
 
A pesar de las prohibiciones del estado de sitio, grandes manifestaciones lo recibían, en las que su figura carismática y su lenguaje sencillo ganaron el compromiso popular para su propuesta política.
 
El éxito de sus primeros actos se conjugó con una visión romántica y optimista del papel de la guerrilla para convencerlo de que el país estaba al borde de una revolución, en la que triunfarían las guerrillas del ELN.
 
Por ello, en vez de tratar de construir un movimiento político alternativo con una perspectiva de largo plazo, entendió su acción como una preparación de la opinión para su gesto de adhesión a la guerrilla.
 
Esta se produjo en octubre de 1965, cuando anunció públicamente su compromiso con la guerrilla. El 15 de febrero de 1966, tropas de la Quinta Brigada, dieron muerte al cura guerrillero, cuando trataba de apoderarse del fusil de un soldado.
 
Su impacto sobre la Iglesia latinoamericana fue amplio y prolongado. Influyó en la opción guerrillera de muchos sacerdotes y religiosos durante los años siguientes, y sus ideas marcaron la mentalidad de los teólogos de la Liberación y de grupos guerrilleros.
 
Su rechazo de los mecanismos electorales desvió de la acción democrática a los nuevos movimientos de izquierda. Su honestidad y carisma, reforzados por su muerte como martirio, sirvieron para consolidar y dar un aura heroica y de generosidad a esa alternativa que ha sido tan costosa: la insurrección armada y la violencia como formas de lucha política. 
 
Por Carlos Morales

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar