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Internacionales - 17-01-2014 / 09:01
EFEMÉRIDES POPULARES

Asesinato de Patrice Lumumba, lider de la República Democrática del Congo

Asesinato de Patrice Lumumba, lider de la República Democrática del Congo
Patrice Lumumba, 1° Primer Ministro de la República Democrática del Congo.
El 17 de enero de 1961 es asesinado Patrice Émery Lumumba. Fue un líder anticolonialista y nacionalista congolés, el primero en ocupar el cargo de Primer Ministro de la República Democrática del Congo entre junio y septiembre de 1960, tras la independencia de este Estado de la tutela belga. Nombrado héroe nacional en 1966.
 
En las primeras y únicas elecciones libres que se celebraron en el antiguo Congo belga en 1960, el pueblo congoleño eligió de forma abrumadora a Patrice Lumumba, convirtiéndolo en el primer Jefe de gobierno de su país tras la independencia.
 
Lumumba trató de aplicar en su país una política anticolonial y panafricana. Como en otras circunstancias similares en la historia del siglo XX, esa razón fue suficiente para que contra él se confabularan, en un esfuerzo concertado, los Estados Unidos y las grandes potencias europeas.
 
Recientemente, el Departamento de Estado yanqui publicó un nuevo volumen de la historia de la diplomacia norteamericana, en el que se incluye numerosos documentos sobre sus operaciones secretas.


Con estas nuevas revelaciones, la Administración estadounidense modifica la imagen que había tratado de dar en el año 1994, cuando en los documentos dados a conocer en ese año evitaban toda mención a la política secreta yanqui en los acontecimientos que condujeron a un dramático conflicto en la recien descolonizada República del Congo y, finalmente, al asesinato del líder antiimperialista Lumumba.
 
La Opinión Popular

Una educación privilegiada
 
Patrice Lumumba nació en el territorio de Katako-Kombe en el Sankuru, en el Congo Belga (actual República Democrática del Congo). Estudió en la escuela católica de los misioneros y más tarde, brillante estudiante, en una escuela protestante dirigida por suecos. Trabajó como empleado de oficina en una sociedad minera de la provincia de Kivu del Sur hasta 1945, después como periodista en Léopoldville (hoy Kinshasa) y Stanleyville (Kisangani), período durante el cual escribió en varios periódicos.
 
En septiembre de 1954 recibe su carta «de matriculado», honor raramente concedido por la administración belga a algunos negros (apenas 200 de los 13 millones de habitantes de la época).
 
En 1955 crea una asociación llamada APIC (Asociación del Personal Indígena de la Colonia) y tendrá la ocasión de entrevistarse con el rey Balduino I de Bélgica en viaje por el Congo, sobre la situación de los congoleños.
 
El ministro del Congo de la época, Auguste Buisseret, quiere hacer evolucionar al Congo y desarrollar una enseñanza pública. Lumumba se afilia al Partido Liberal con otros notables congoleses y con varios de ellos, acude a Bélgica por invitación del Primer Ministro.
 
 
La lucha por la independencia
 
En 1957, es encarcelado durante un año a causa de un asunto de malversación de correo perteneciente a un europeo (miembro de AMORC). Liberado anticipadamente, retoma sus actividades políticas y se convierte en director de ventas de una cervecería.
 
El gobierno belga emprende algunas medidas de liberalización: los sindicatos y partidos políticos serán autorizados.
 
En 1958, con ocasión de la exposición universal, algunos congoleños son invitados a Bélgica. Indignados por la imagen degradante de su pueblo que muestra la exposición, Lumumba y algunos compañeros políticos aumentan los contactos con los círculos anticolonialistas. Tras su retorno al Congo, crea el Movimiento Nacional Congolés (MNC), en Léopoldville (actual Kinshasa), el 5 de octubre de 1958, y con tal nombre, participa en la Conferencia Panafricana de Accra. Consigue organizar una reunión para dar cuenta de dicha conferencia durante la cual reivindica la independencia delante de más de 10 000 personas.
 
Primeros litigios políticos en octubre de 1959: el MNC y otros partidos independentistas organizan una reunión en Stanleyville (actual Kisangani). A pesar de contar con un fuerte respaldo popular, las autoridades belgas intentan detener a Lumumba, produciéndose un motín que se cobra 30 muertos.
 
Lumumba es arrestado algunos días más tarde, juzgado en enero de 1960 y condenado a seis meses de prisión el 21 de enero.
 
Al mismo tiempo las autoridades belgas organizan reuniones con los independentistas en las cuales participa finalmente Lumumba, que es liberado de facto el 26 de enero. De modo sorpresivo, Bélgica concede al Congo la independencia, hecha efectiva el 30 de junio de 1960, realizando Lumumba un duro discurso en el que condenaba las tropelías cometidas por los belgas. Sin embargo la concesión de la independencia es dada solo si el Congo hereda la deuda externa de Bélgica, con lo cual este joven país nace endeudado y teniendo que devolver un préstamo que jamás recibió, lo cual lo hunde desde su inicio en una crisis económica.
 
 
Una breve carrera política
 
El MNC y sus aliados ganan las elecciones organizadas en mayo y, el 23 de junio de 1960, Patrice Émery Lumumba se convierte en el primer Primer Ministro del Congo independiente.
 
Dado que buena parte de la administración y de los cuadros del ejército se mantiene belga, Lumumba decreta la africanización del ejército.
 
La provincia de Katanga, dirigida por Moïse Kapenda Tschombe, declara su independencia, con el apoyo de Bélgica, interesada en sus ricos yacimientos mineros. A pesar de la intervención de Naciones Unidas, y la negativa norteamericana y belga, Lumumba obtiene apoyo de la URSS, y el conflicto se recrudece.
 
En septiembre de 1960, el presidente Joseph Kasa-Vubu destituye a Lumumba y a los ministros nacionalistas en un acto de dudosa legalidad. Lumumba declara entonces que se mantendrá en el cargo. Por iniciativa suya, el parlamento trata de destitutir al presidente Kasa-Vubu. Lumumba fue puesto bajo arresto domiciliario, y tropas de la ONU se encargan de protegerlo.
 
Tras un golpe de Estado apoyado por el presidente Kasa-Vubu, el coronel Joseph Désiré Mobutu toma el poder. En diciembre de 1960, Lumumba se escapa de la capital para intentar tomar Stanleyville, región donde cuenta con numerosos seguidores. Sin embargo, los esbirros de Mobutu le siguen la pista y la ONU se niega a dar nueva protección al evadido después de zafarse de ella.
 
La CIA mediante «Acción Ejecutiva» ordena su asesinato, para favorecer los intereses de las multinacionales estadounidenses.. El agente de la CIA en el Congo es el espía Frank Carlucci1 2 Lumumba es arrestado mientras pasaba el río Sankuru en Mweka y enviado al campamento militar de Thysville por orden de Mobutu.
 
El 17 de enero de 1961, Lumumba, Mpolo y Okito son conducidos en avión a Elisabethville, en Katanga, y entregados a las autoridades locales.
 
Serán ejecutados esa misma tarde en presencia de Tshombe, Munongo, Kimba, dirigentes del Estado de Katanga y agentes de espionaje belgas y norteamericanos. Al día siguiente, se hacen desaparecer los restos de las víctimas. Varios de sus seguidores serán ejecutados en los días que siguen, al parecer con la participación de militares o mercenarios belgas.3
 
La desaparición de Lumumba fue muy lamentada por el Movimiento de Países No Alineados, incluyendo a uno de sus verdugos, el general Mobutu, que lo nombra héroe nacional en 1966. El retorno de Egipto de su mujer Pauline y de sus hijos fue considerado como un acontecimiento nacional.
 
Fue, hasta las elecciones realizadas en 2006, el único dirigente político libremente elegido de la RDC.
 
 
La Guerra Fría y la intervención occidental
 
Se especuló en su día largamente sobre el papel de las potencias occidentales en general y de los Estados Unidos en particular en la muerte de Lumumba, bajo el pretexto de que cabría temer una deriva del Congo Belga hacia la URSS. En efecto Lumumba, que siempre negó ser comunista reconociéndose solamente como nacionalista de su país, hizo llamamientos a los soviéticos durante la Guerra de Katanga al no responder los EE.UU., ni la ONU a sus peticiones de ayuda militar para poner fin a la guerra civil. La CIA y el gobierno belga dieron ayuda financiera y técnica a los opositores de Lumumba y suministraron armas a Mobutu.
 
En aquellos años (1965), el Che Guevara se hallaba con un grupo de cubanos y congoleños, principalmente; como apoyo de Cuba al movimiento de liberación nacional, llamado por mismo Ernesto a los combatientes congoleños "Los freedom fighters", el cual resultaría en tremendo fracaso, debido a la poca conciencia y disciplina africana por la liberación de su país y sus malos tratos hacia los otros nativos, haciendo que el apoyo campesino fuera muy tenue. La CIA al percatarse de la presencia de los cubanos, ya que la manufactura de algunas partes de su ropa hallada llevaba la etiqueta "hecho en Cuba", envió apoyo mercenario, con cubanos disidentes y austriacos, además de aviones de combate y armamento.
 
El gobierno belga reconoció en 2002 su responsabilidad en los acontecimientos que condujeron a la muerte de Lumumba:
 
A la luz de los criterios aplicados hoy, algunos miembros del gobierno de entonces y algunos representantes belgas de la época tienen una parte irrefutable de responsabilidad en los acontecimientos que condujeron a la muerte de Patrice Lumumba. El gobierno estima por tanto que debe presentar a la familia de Patrice Lumumba y al pueblo congoleño su profundo y sincero pesar y sus excusas por el dolor que les ha sido infligido por tal apatía y fría neutralidad.
 
Fuente: Wikipedia

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21-01-2017 / 07:01
20-01-2017 / 18:01
La Segunda Guerra Mundial, desatada por las potencias imperialistas, y que arrastró a la Unión Soviética y a otros pueblos de Europa y de Asia, criminalmente invadidos, los llevó a una sangrienta lucha de liberación.
 
El 21 de enero de 1944, en Leningrado, los soviéticos rompen el asedio alemán a la ciudad, que duró 29 meses. El sitio de Leningrado fue una acción militar alemana durante la Segunda Guerra Mundial encabezada por Wilhelm Ritter von Leeb, que buscó inicialmente apoderarse de la ciudad de Leningrado (la actual San Petersburgo).
 
El objetivo de las tropas nazis era borrar a Leningrado de la faz de la tierra: acabar con la cuna de la revolución bolchevique y el símbolo de la cultura rusa sería una solución perfecta para socavar la resistencia soviética.
 
Había otros factores también: era un puerto marítimo estratégico y alojaba la única fábrica productora de tanques pesados, coches y trenes blindados del mundo. Los comandantes nazis analizaron la posible escalada de la resistencia y decidieron matar a la ciudad de hambre.
 
Adolf Hitler, ante la perspectiva de tener que mantener a una población enemiga de más de 3.000.000 de habitantes, instruyó que se la sitiara y se dejara morir a la población por hambre y frío. El sitio duró casi 900 días, desde 1941 hasta 1944, uno de los asedios más largos de la historia de la humanidad.
 
La ciudad estuvo a punto de perecer si no hubiera sido que se estableció un corredor a través del helado lago Ládoga por donde llegaba una escuálida ayuda a los sitiados. 
 
Los muertos hasta ser liberada la ciudad superaron la cifra extraoficial de 1.200.000, más personas de las que perdieron EE.UU. y el Reino Unido juntos a lo largo de toda la Segunda Guerra Mundial, que culminó en la derrota del fascismo, la formación del campo mundial del socialismo y la lucha por su soberanía de los pueblos coloniales y dependientes.
 
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20-01-2017 / 16:01
20-01-2017 / 08:01
El "día T" llegó: hoy el multimillonario Donald Trump asumirá como el 45° Presidente de la principal potencia imperialista: los Estados Unidos, dejando atrás una de las campañas electorales más polémicas de la historia y una elección en la que, a pesar de haber recibido casi tres millones de votos menos que su rival, obtuvo en el Colegio Electoral una diferencia que le da legitimidad para llevar adelante su agenda, que romperá en varios aspectos con la de su predecesor, Barack Obama, y con políticas de Estado con décadas de continuidad.
 
Otro punto controvertible de esta jornada será la presentación formal del gabinete que acompañará al magnate neoyorkino. Si bien Trump ganó las elecciones apoyado en un discurso antiestablishment y hablándole a los millones de trabajadores que vieron sus condiciones de vida arruinadas por la globalización, su gabinete dice todo lo contrario. Al igual que él, algunos de los puestos clave serán ocupados por millonarios, banqueros o empresarios ligados al mundo de las finanzas.
 
Junto a estas designaciones, Trump reclutó a candidatos ultra conservadores para temas sociales, de salud, justicia y educación. Entre ellos se destacan miembros del Tea Party, la extrema derecha del Partido Republicano, declarados antiabortistas, racistas ligados a grupos supremacistas, negacionistas del cambio climático, y furiosos privatizadores de todo subsidio estatal en temas de salud y educación.
 
No será un día tranquilo, desde la hora cero de su mandato Trump asumirá rodeado de protestas y movilizaciones en defensa de los inmigrantes y contra las deportaciones masivas anunciadas por el magnate, que se extenderán hasta el sábado, día en que se espera una multitudinaria manifestación de mujeres en la capital y otras ciudades importantes del país.
 
El acto de inauguración también estará signado por ausencias: hay figuras relevantes de ambos partidos que anunciaron el faltazo y numerosos artistas declinaron de participar en los recitales por la nueva presidencia; mientras que las autoridades de Washington DC emitieron permisos para más de veinte organizaciones que realizarán sus actividades durante todo el fin de semana. La más importante, la Marcha de Mujeres, convocará, mañana, a cientos de miles, en lo que será, con seguridad, la manifestación contra un mandatario recién electo más grande en la historia de ese país.
 
En las últimas semanas Trump ha escalado la tensión con China, ninguneó a la OTAN, se enfrentó con Alemania, volvió a afirmar que construiría un muro con México y que deportaría a millones de indocumentados. Sin embargo aún es difícil saber cuánto de las promesas de campaña y de sus exabruptos actuales puedan ser llevados a la práctica.
 
En relación a la Argentina, es curioso cómo se dan las cosas. Cristina celebró el arribo de Obama a la Casa Blanca, en la errónea idea que compartían una visión del mundo y terminó enfrentada cuando vió que estaba frente a un hombre que creía en el libre mercado y aborrecía el populismo. Y Macri cuando encontró en el demócrata a su aliado, sufre el arribo de un republicano que, lejos de compartir el ideario del PRO, propone el proteccionismo que le encanta a Cristina.
 
La Opinión Popular

19-01-2017 / 21:01
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