La Opinión Popular
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El clima en Paraná
“Hasta aquí el kirchnerismo tiene poco menos de un tercio, que es lo que tuvo siempre. No sé de dónde aparecen estas cosas de que se va a comer a los chicos crudos”. Ernesto Sanz
Nacionales - 29-10-2013 / 07:10
LA DERROTA K INICIÓ UNA TRANSICIÓN ENMARCADA EN LA PÉRDIDA DE PODER

Incertidumbre política: ¿Cuándo vuelve Cristina?, ¿Cómo vuelve?, ¿Quién gobierna al país?

Incertidumbre política: ¿Cuándo vuelve Cristina?, ¿Cómo vuelve?, ¿Quién gobierna al país?
En el vacío generado objetivamente por un Gobierno que sufre la ausencia circunstancial de la Presidenta, hay dos preguntas centrales que circulan estos días en la política. Son interrogantes sencillos en su formulación, que contienen la razonable incertidumbre por el futuro inmediato y todavía no encuentran respuesta. Esas preguntas son: ¿Cuándo vuelve Cristina?, ¿Cómo vuelve Cristina? Hay una tercera pregunta, más corrosiva y peligrosa, casi destituyente según la terminología impuesta por la fuerza política que hoy ve empalidecer su estrella. Esa pregunta es: ¿Vuelve Cristina?.
Tras las elecciones legislativas, donde la presidenta Cristina Fernández sufrió un durísimo revés, se instaló un pronunciado vacío de poder, producto de la ausencia de la primera mandataria motivada en cuestiones de salud y funcionarios K desorientados. Estamos en un escenario sumamente confuso, con un Gobierno en el que no sabe cómo ni quiénes son los que realmente toman las decisiones. Y la incertidumbre, en un contexto de crisis como el que estamos viviendo, no hace más que echarle nafta al fuego.
 
La incertidumbre ha disparado, en los últimos días, distintas versiones que hablan desde la posibilidad de que la Presidenta decida no retomar el cargo o que haya elecciones presidenciales anticipadas. Continuar con la acefalía, en momentos donde la situación económica es sumamente grave, profundizará aún más el conflicto social que ya de por si genera una inflación sin freno y una recesión que están empobreciendo a importantes sectores de la población.
 
Ante esta situación, es indispensable que la Presidenta, o en su defecto el circulo íntimo, esclarezcan a la población cuál es su verdadero estado de salud, que implicancia puede llegar a tener su proceso de recuperación de la cirugía y de los problemas cardíacos en el ejercicio de la conducción del Estado y qué políticas se van a instrumentar en lo inmediato para encarar este periodo de transición, que durará dos años.
 
Es indispensable que se digan las cosas tal cual son. La salud de la primera mandataria no puede ser considerada como un asunto privado, cuando en cualquier país medianamente serio es una cuestión de Estado y como tal debería manejarse con absoluta claridad y transparencia. En caso de que la Presidenta esté en condiciones físicas y emocionales de seguir al frente del máximo cargo, se debe poner punto final a este perverso juego, que han imaginado algunas mentes afiebradas de la Casa Rosada, de buscar beneficios políticos poniendo como excusa los problemas de salud. 
 
La derrota de CFK no sólo se dio a partir de los pobres resultados que ha obtenido su candidato Insaurralde en Buenos Aires, la principal provincia del país, sino también a partir de las duras caídas que tuvieron sus candidatos a lo largo y ancho del país, incluida Santa Cruz, el "pago chico" kirchnerista. La realidad es que las elecciones ya pasaron, el cristinismo cayó derrotado y su ciclo está cumplido. Ahora bien, el hecho de que este proceso político tenga fecha de vencimiento, no los excluye de la responsabilidad de garantizar la estabilidad institucional.
 
Resulta inadmisible que luego del contundente mensaje de la urnas, con un masivo voto castigo hacia en gobierno en prácticamente todas sus áreas, hasta el momento ni siquiera se haya dado ni una sola respuesta al reclamo del Pueblo. Si siete de cada diez ciudadanos le han dicho a Cristina en las urnas que están hartos de vivir en un país con una inflación por encima del 25%, con una presión fiscal agobiante que cae sobre las pymes y la clase media, y con una inseguridad fuera de control que todos los días se cobra la vida de inocentes, merecen ser escuchados y tener respuestas. Los tiempos se acortan y el cristinismo, más temprano que tarde, deberá dar la cara.
 
La Opinión Popular

EN FOCO
 
Cristina y las preguntas que más inquietan
 
La derrota electoral del Gobierno tiene, en sí misma, la elocuente contundencia de las cifras. Consagra la clausura de cualquier hipótesis de re-reelección presidencial. Y hasta pone bajo seria duda la perpetuación kirchnerista en el poder más allá de 2015.
 
El resultado de la elección también establece de modo automático un escenario de alta volatilidad política. Es difícil precisar en este momento cuánto del poder quedará donde estaba, cuánto se depositará en nuevas manos, cuánto entrará en afiebrada migración buscando poner a resguardo el capital político de sus titulares. La esperable fluidez de los reacomodamientos, sobre todo dentro del peronismo, es el espectáculo quizás impúdico que viene.
 
Pero mucho antes, ya mismo, aparecen otras cuestiones acuciantes.
 
En el vacío generado objetivamente por un Gobierno que sufre la ausencia circunstancial de la Presidenta, hay dos preguntas centrales que circulan estos días en la política. Son interrogantes sencillos en su formulación, que contienen la razonable incertidumbre por el futuro inmediato y todavía no encuentran respuesta. Esas preguntas son: ¿Cuándo vuelve Cristina?, ¿Cómo vuelve Cristina?
 
Hay una tercera pregunta, más corrosiva y peligrosa, casi destituyente según la terminología impuesta por la fuerza política que hoy ve empalidecer su estrella. Es la pregunta que se hacen sobre todo dirigentes importantes del oficialismo peronista, alejados del núcleo de las decisiones pero ansiosos por conservar su poder y temerosos ante la hipótesis de una lenta deriva descendente del Gobierno de aquí a 2015. Esa pregunta es: ¿Vuelve Cristina?
 
Conviene empezar por lo menos escalofriante y conspirativo. Y recordar que Máximo Kirchner dijo ayer en Río Gallegos que su madre "está mejor", pero que no podía adelantar la fecha de la vuelta al ejercicio de sus funciones.
 
"No soy médico, no sé cuando regresa", afirmó con prudencia y sensatez el hijo mayor de la Presidenta.
 
El tema del "cuándo vuelve" está en el aire. Un jefe territorial bonaerense, estratégico para la estructura kirchnerista, consultado sobre este punto sensible sostuvo que Cristina estará en condiciones de ejercer otra vez plenamente sus funciones recién "al final del verano".
 
Lo dijo sin ignorar que ese espacio de cuatro o cinco meses más sin Cristina al comando del día a día, una eternidad, puede ser demasiado para que el Gobierno lo atraviese sin daños mayúsculos.
 
Una muestra homeopática de lo que puede ser ese desmadre ya la ofreció el bochornoso espectáculo de la Casa Rosada tratando de mantener escondido a Amado Boudou en cuanto comenzó su interinato, para que su mala imagen contaminara lo menos posible al Gobierno y a sus candidatos.
 
En esa línea se agrega la exposición a la luz pública de las peleas internas en el poder que abarcan las áreas política y económica, con contendientes como Carlos Zannini, Juan Manuel Abal Medina, Florencio Randazzo, Axel Kicillof, Julio De Vido, Guillermo Moreno y Hernán Lorenzino, por nombrar sólo a los que tienen cargos más notorios.
 
Si Cristina debe, en resguardo de su salud, mantenerse y ser mantenida al margen de estas reyertas en las que solamente ella puede laudar, ¿quién tomará las decisiones de fondo en un sistema de poder que sólo responde a la voluntad única de su Jefa?
 
Y asoman a borbotones más preguntas.
 
¿Quién podrá armonizar el funcionamiento de un Gabinete en virtual parálisis, que fracasa por ineficacia y diagnósticos equivocados y para el que se presumen cambios inminentes?
 
¿Quién arbitrará las ambiciones de quienes buscarán posicionarse para la candidatura presidencial o, antes todavía, para un nuevo reparto de espacios en el Gobierno pensando en usarlos como trampolín para proyectarse hacia 2015?
 
Otro aspecto, que no es menor, sería la tensión creciente en el entorno presidencial entre quienes prefieren apurar un regreso pleno de Cristina para resolver la montaña de problemas acumulados, y quienes -en especial sus hijos- pujan para mantener alrededor de ella un virtual cordón sanitario que la ayude a cumplir las indicaciones de sus médicos.
 
Dentro de unos diez días se cumplirá el mes de reposo estricto ordenado a la Presidenta por el cuerpo médico que encabezan los doctores Facundo Manes y Gerardo Bozovich. Fuentes médicas y políticas aseguraron a Clarín que, en estas semanas, Cristina se comportó como una paciente en plena conciencia de su estado de salud y dispuesta a seguir sin dobleces las indicaciones de quienes la atienden. Su hijo Máximo y el influyente secretario legal Zannini fueron, más que ningún otro, quienes le fueron informando en dosis prudentes sobre los principales hechos y temas, transmitiendo al resto sus opiniones y decisiones.
 
Las mismas fuentes, incluso, destacan que la Presidenta no parece estar incómoda en esa obligada disminución temporaria de presiones y responsabilidades. Sostienen que es como si hubiese descubierto que hay otra vida posible, más allá de la que ofrece el tránsito permanente por el ojo del huracán del poder.
 
Su estado de salud, se ha dicho ya, no es de gravedad. Pero tiene perfiles delicados y necesita de cuidados muy específicos. El restablecimiento neurológico es satisfactorio, según se ha informado, aunque requeriría de precauciones al menos durante todo un año. El costado cardiológico, en cambio, presenta otros frentes a ser atendidos de modo más específico y prolongado en el tiempo.
 
Sus médicos, en el final del parte emitido tras sus chequeos de la semana pasada en la Fundación Favaloro, colocaron una frase sugestiva.
 
Hablaron de "evitar cualquier situación de estrés". Se referían a las prescripciones para este período de reposo. Pero no deja de resultar insólito que a un Presidente se le recomiende evitar algo que es inherente a la función que ocupa.
 
Un médico de sólido prestigio internacional, que conoce los pormenores de este caso, se asombraba por la osadía de sus colegas.
 
"Decirle a un presidente que evite el estrés -explicaba- es como decirle que en lo posible deje de trabajar de presidente".
 
Con las precauciones lógicas habría que agregar acá otro dato que se filtra también desde las cercanías de Olivos. Habría allí algunas voces, preocupadas por la salud de la Presidenta y también por cómo podrá tratar la historia al kirchnerismo, que estarían aconsejando evaluar cuidadosamente los condicionamientos que impondría la realidad política por venir.
 
Y que no serían otra cosa que administrar la derrota, corregir distorsiones de la economía con medidas quizás impopulares, conocer el lento camino de regreso al llano para quien lleva más de veinticinco años en el ejercicio y el disfrute del poder. Una mezcla ingrata ante la cual, opinan, habría que actuar en consecuencia y no someterse con manso fatalismo.
 
Todo suena alucinante, peligroso institucionalmente, por momentos increíble. Pero sucede hoy y aquí en la Argentina que, sin drama y sin miedo, acaba de reclamar un cambio votando masivamente contra el kirchnerismo.
 
Por Julio Blanck
 
Fuentes: Clarín y Diario Hoy

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05-07-2015 / 10:07
 
En la jornada hoy cerca de 6 millones de personas (más del 20% del padrón electoral nacional), entre porteños, cordobeses, pampeanos, riojanos y correntinos están convocados a expresarse en las urnas este domingo en el marco del cargado calendario electoral que atraviesa el país y que tendrá su punto más destacado el 25 de octubre próximo cuando celebren las elecciones presidenciales.
 
En la Ciudad de Buenos Aires más de 2,5 millones de porteños (8,12% del padrón electoral nacional) concurrirán este domingo a las urnas por segunda vez en el año para definir en elecciones generales jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, vicejefe, 30 legisladores porteños y 105 representantes de las 15 comunas en las que está dividida la ciudad.
 
Córdoba, la provincia mediterránea, no tiene PASO y disputará este domingo sus elecciones generales en las que se definirán los nombres del nuevo gobernador y vice así como también que fuerzas políticas se quedan con 70 bancas de la Legislatura provincial. Más de 2,7 millones de cordobeses (que representan el 8,73% del padrón electoral nacional) están habilitados para concurrir a las urnas este domingo.
 
La Rioja definirá este domingo los nombres de su próximo gobernador, vice y 18 diputados provinciales. Más de 250 mil riojanos (0,82% del padrón electoral nacional) están habilitados para votar.
 
La Pampa celebra internas. La provincia no adhirió a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y tiene vigente un sistema electoral surgido en la reforma política durante la presidencia de Eduardo Duhalde.
 
Las Internas, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (IASO) se hacen solo en los partidos que no conformaron listas de unidad, ya sea en la provincia o municipalidades, tanto para Poder Ejecutivo y Poder Legislativo. El voto no es obligatorio para los electores ni para los afiliados.
 
Corrientes, la provincia litoraleña, no elige gobernador este año y celebrará el próximo domingo elecciones Legislativas en las que se definirá el destino de cinco bancas en el Senado provincial y 15 en la Cámara de Diputados local. Cerca 790 mil correntinos (2,51% del padrón electoral nacional) están habilitados para votar.
 
La Opinión Popular 

05-07-2015 / 10:07
05-07-2015 / 08:07
 
La nueva y decisiva etapa de la embestida del Gobierno contra los jueces que no responden a sus órdenes, se ha filtrado de manera agresiva en el clima de campaña electoral con el que tanto el oficialismo como la oposición entretienen a la opinión pública.
 
Está claro que Cristina Fernández no se caracteriza por andar con sutilezas cuando un objetivo la obsesiona, y que hoy la Justicia ocupa uno de los lugares más destacados de su agenda. Esta vez, la batalla se anticipa a todo o nada.
 
A modo de contraataque, el juez de La Plata, Alberto Recondo, declaró el jueves inconstitucional un artículo de la polémica ley de subrogancias. Con ese instrumento, aprobado por la mayoría oficialista en el Congreso, el Gobierno avanza en el reemplazo de magistrados por suplentes que responden a la Casa Rosada.
 
La actitud de Recondo representó el pensamiento de un gran número de jueces de todo el país, que no toleran la violenta intromisión gubernamental en las decisiones judiciales.
 
El miércoles más de medio centenar de jueces penales enviaron una nota al presidente del máximo Tribunal, Ricardo Lorenzetti, en la que expresan su inquietud y preocupación ante la designación de conjueces identificados con el Gobierno en juzgados donde se sustancian causas relacionadas con funcionarios supuestamente involucrados en actos de corrupción.
 
Para muchos, incluidos funcionarios cercanos a la Presidenta, la Corte ya ha dado señales de que llegado el momento podría trabar por inconstitucionales, los términos de la ley de subrogancias. De hecho, estaríamos ante una situación similar a la que se produjo con el rechazo a la llamada democratización de la Justicia, pero más grave aún.
 
El conflicto de poderes ya está planteado y coincide nada menos que con una campaña electoral definitoria para el kirchnerismo. ¿Es oportuna la batalla para el Gobierno? ¿El agresivo avance sobre la Justicia podría afectar la intención de voto de los sectores más independientes que ven en Daniel Scioli una versión más equilibrada del oficialismo?
 
Mientras está en juego un principio fundamental de la democracia, los fuegos artificiales de la campaña proselitista encuentran a muchos mirando al cielo.

05-07-2015 / 08:07
 En el cristinismo reina un evidente triunfalismo. Sólo el paso del tiempo -y de la ciudadanía por las urnas- dirá si ese estado de ánimo es falso, o sobreactuado, o se compadece con la realidad.
 
Los K disfrutan del votante adormilado y seducido por un estado de bienestar que en el fondo de su intimidad sabe que no le va a durar más allá de fin de año. En la oposición buscan salir de esa encerrona que hoy los ha colocado en la disyuntiva de abjurar del discurso de cambio a ultranza de los últimos ocho años.
 
Como los triunfos electorales pueden torcer destinos y voluntades lo mismo que las derrotas, hoy puede comenzar a desmadejarse ese escenario tan contrapuesto con las elecciones en la Ciudad Autónoma, en Córdoba y también en La Rioja.
 
Por el lado del Gobierno, la estrategia está bien clara. Por un lado, ataque imparable a la Justicia para intentar colonizarla, con el indisimulado propósito de limpiarle el camino a Cristina Fernández cuando deje el poder. Todo ante una oposición y un Poder Judicial que parecen mirar el partido cómodamente sentados en la tribuna.
 
Por el otro, la propaganda intensa y por los cuatro costados respecto de dos cuestiones: una, de que el avance de Scioli es supuestamente imparable. Machacar con la idea de que "ya ganó". La otra, la muestra de indicadores económicos que les permitiría llegar a octubre con una sociedad que, si percibe algunas dificultades, lo disimula bastante. O no protesta.
 
Pero, la decisión de la doctora de copar la campaña, como se vio en la Capital, repone un interrogante aún en el propio oficialismo: si ella le suma votos a sus candidatos, o los espanta. Como el caso de Carlos Zannini, comisario político o futuro sucesor. Se cuenta que los asesores de Scioli pidieron (y ella tuvo que aceptar) que la cara de Zannini no figure en la boleta. ¿Piantavotos?
 
Buena parte del destino del oficialismo y la oposición va a estar atado a lo que ocurra hoy, con el impacto de victorias y derrotas o la lectura posterior. Para la Casa Rosada sería un aporte a la visión ganadora que Mariano Recalde le arrebate el segundo puesto a Martín Lousteau y entre al balotaje. No importa si después pierde por 30 puntos con Rodríguez Larreta.
 
O que Eduardo Accastello desplace en Córdoba del segundo puesto a la alianza de Macri con los radicales y Luis Juez. Macri no tiene ahí mucho más que festejar que un segundo puesto. El descontado triunfo de Juan Scharetti le dará aire presidencial a José Manuel De la Sota y aportará a la recuperación de Sergio Massa. En La Rioja, si la oposición le gana al oficialismo, se fortalecen los radicales y Massa. El ingeniero tampoco ahí tiene mucho que rescatar.
 
Queda la impresión de que el que más pone en juego hoy es Macri. De hecho, sería un enorme envión si Larreta gana en primera vuelta, un escenario que no prevé ninguna encuesta, en especial para torcer aquella visión triunfalista del Gobierno y reponerlo en la imagen ciudadana como el hombre que puede ganarle a Cristina Fernández.

04-07-2015 / 10:07
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