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Por Luis Alberto Romero - Historiador.
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Nacionales - 27-06-2013 / 10:06
RELEVOS EN LAS CÚPULAS MILITARES

Golpe a Rossi: Cristina puso a César Milani como jefe del Ejército

Golpe a Rossi: Cristina puso a César Milani como jefe del Ejército
En primer plano, César del Corazón de Jesús Milani; en el medio, Arturo Puricelli; luego, Luis Pozzi.
Cuando era ministro de Defensa, Arturo Puricelli, remitió el legajo de quien ya era el vicejefe del Ejército y jefe de inteligencia de la fuerza, general de división César del Corazón de Jesús Milani, al fiscal de Tucumán que investiga los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el Operativo Independencia contra el ERP.
 
El director de Inteligencia era hasta ahora subjefe pero condicionaba al titular, Luis Alberto Pozzi. La presidenta lo ascendió y condicionó al flamante ministro de Defensa, Agustín Rossi. También cambió al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, que será Luis María Carena.
 
Los detractores de Milani le atribuyen ser el cerebro del controvertido Proyecto X, de espionaje sobre las organizaciones sociales. También le endilgan una influencia crucial sobre el contraalmirante Manuel Tomé, responsable de la inteligencia naval. Se espera un arduo debate en el Senado.
 
La Opinión Popular

 
Cristina Kirchner ascendió a César Milani como jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas, en reemplazo del teniente general Luis Alberto Pozzi.
 
General de División, Milani es director general de inteligencia y desde 2010 por orden de Cristina Kirchner es subjefe del Estado Mayor General del Ejército.
 
Su ascenso lo convierte en el primer jefe de inteligencia del ejército que llega al máximo cargo en democracia, aunque antes deberá sortear un duro debate por su pliego en el Senado.
 
En la fuerza lo definen como uno de los más poderosos del ejército. "Es más pesado que contenedor de bochas", repiten. Con su nombramiento, la presidenta condiciona a Agustín Rossi, recientemente asumido en reemplazo de Nilda Garré.
 
Cuando se debatió su pliego en la Cámara alta, la oposición recordó que Milani tuvo dos arrestos en su carrera.
 
El primero fue por 8 días y dictado el 19 de diciembre de 1988 por desobedecer una orden de su superior. Fue poco después del recordado levantamiento del cuartel militar de Villa Martelli, liderado por el coronel Mohamed Alí Seineldín.
 
La otra fue el 20 de septiembre de 1994, cuando ya se desempeñaba como jefe Accidental de Unidad, por permitir que la revisión de armamento quede a cargo de un suboficial subalterno. Nunca se comprobó su participación en el levantamiento carapintada que puso en vilo al gobierno de Raúl Alfonsín.
 
La Presidenta decidió también que el General de Brigada Luis María Carena asuma en reemplazo del Brigadier General Jorge Alberto Chevalier en la Jefatura del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
 
La Presidenta decidió además que el General de Brigada Luis María Carena asuma en reemplazo del Brigadier General Jorge Alberto Chevalier en la Jefatura del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
 
Por su parte, el Contraalmirante Gastón Fernando Erice reemplazará al Almirante Daniel Alberto Enrique Martín como Jefe del Estado Mayor General de la Armada.
 
Mientras que el Brigadier Mayor Mario Miguel Callejo asumirá al frente del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea en reemplazo del Brigadier General Normando Costantino.
 
Diplomático, Ross consideró que "merece un reconocimiento particular el trabajo realizado por el Brigadier General Chevalier quien nos acompañó durante una década al frente del Estado Mayor Conjunto y fue parte de los primeros cambios impulsados por Néstor Kirchner apenas asumió como Presidente de la Nación".
 
Fuente: La Política Online

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30-08-2016 / 08:08
30-08-2016 / 08:08
30-08-2016 / 07:08
El 19 de noviembre pasado, cuando faltaban horas para la segunda vuelta y se descontaba una victoria de Mauricio Macri, hubo una reunión en el Consejo Argentino de Relaciones Internacionales. Quienes asistieron tal vez lograron percibir un cruce entre el inminente ministro de Energía del nuevo Gobierno, Juan José Aranguren, y Fernando Navajas, economista Jefe de Fiel, el renombrado Think Tank de la ortodoxia local.
 
A la larga, el contenido de esa discusión sería relevante. Navajas había argumentado a favor de una salida gradual del esquema de subsidios y de la necesidad de que los costos energéticos sean evaluados por la autoridad de aplicación del plan económico. Aranguren lo cortó ("me enmendó la plana", narraría Navajas) y le explicó que, para Macri, el Ministerio de Economía sería uno más, ni siquiera un primus inter pares, y que él -Aranguren- tomaría las decisiones a su leal saber y entender.
 
"Gradualismo, las pelotas, era lo que podía interpretarse de su reacción", contó hace unos días el economista. "Las condiciones para el "salta Violeta" (y sus consecuencias) de las tarifas se me empezaron a dibujar en la cabeza en ese preciso momento".
 
Navajas no escribe en "Tiempo Argentino", ni cree que la energía deba pagarse barata. Sencillamente, su postura refleja que la polémica acerca de las tarifas es mucho más compleja que los diseños en blanco y negro que prefieren otros actores. Tal vez no se trate de defender el consumo de energía barata sino de discutir cuánto, cuándo y a quiénes se le aumenta.
 
Lo de Navajas ya es viejo porque el Gobierno está corrigiendo, a un alto costo, el desbarajuste que armó con el aumento. Pero sirve como ejemplo de las múltiples advertencias que desoyó al momento de ponerlo en marcha.
 
El Gobierno, ahora, recalcula. Y en ese giro empieza a revisar todo lo actuado. Tal vez lo más inquietante de todo esto gire alrededor de la figura de Mauricio Macri. ¿Quién decidió otorgarle la suma del poder a un ministro que, como mínimo, tenía una percepción sesgada por el sector del que provenía? ¿Quién debía revisar los efectos sociales, políticos y, sobre todo, macroeconómicos de la medida? ¿Quién cumplirá ese rol de ahora en más? ¿Es sabio no contar con alguien que tenga una visión amplia de todo el proceso económico? ¿El equipo de la jefatura de Gabinete es tan idóneo como se supone? Si es así, ¿por qué no alertó a tiempo? ¿Se da cuenta él del motivo de sus errores? ¿Tiene equipo de remplazo?
 
Esas mismas preguntas están instaladas en muchos despachos oficiales. Si no se las responde a tiempo, los males se agravarán. Por un momento, pareció que un grupo taliban podía tomar decisiones sin rendirle cuentas a nadie. Un equipo político que presume de su agudeza para leer los deseos, ansiedades y motivaciones de la sociedad, cometió semejante ingenuidad, se sobrestimó. Ahora, la discusión se reabrió, como corresponde en un tema tan sensible. Y se verá si todo llega a buen puerto.
 
Casi nadie lo dirá en público, pero es la primera vez en estos meses turbulentos que Macri le transmite a los suyos cualquier sensación menos tranquilidad. Ojalá su enemigo fuera el muy funcional kirchnerismo. Sería mucho más fácil de vencer que la realidad.

29-08-2016 / 17:08
29-08-2016 / 10:08
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