La Opinión Popular
                  03:00  |  Domingo 05 de Julio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Hasta aquí el kirchnerismo tiene poco menos de un tercio, que es lo que tuvo siempre. No sé de dónde aparecen estas cosas de que se va a comer a los chicos crudos”. Ernesto Sanz
Internacionales - 24-04-2013 / 19:04
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 24/04/65 ESTALLA LA REVOLUCIÓN CONSTITUCIONALISTA CONTRA LA DICTADURA DOMINICANA

Insurrección popular de Caamaño Deño y desembarco de la Infantería de Marina yanqui

Insurrección popular de Caamaño Deño y desembarco de la Infantería de Marina yanqui
Escenas de la Revolución Dominicana del 24 al 28 Abril de 1965. El movimiento de los pueblos dependientes es un fenómeno que agita America Latina y marca la crisis del imperialismo.
El 24 de abril de 1965 fuerzas armadas dominicanas al mando del coronel Francisco Caamaño Deño, con fuerte apoyo civil, inician una insurrección popular contra el gobierno de facto de Joaquín Balaguer que había derrocado al presidente constitucional Juan Bosch.
 
Sin ningún tipo de justificación, sin mediar siquiera relaciones diplomáticas con esa República, los Estados Unidos, después de situar sus barcos de guerra frente a la capital dominicana, declararon con su habitual insolencia que si el Gobierno de Balaguer solicitaba ayuda militar, desembarcarían sus tropas contra la insurgencia del pueblo dominicano.
 
EE.UU. era gobernado por el texano Lyndon B. Johnson, quien afirmó: "No toleraremos otra Cuba en el Caribe". Y ordenó aplicar la "diplomacia de las cañoneras". Con la cantinela de proteger la vida y los bienes de sus ciudadanos norteamericanos, desembarcaron en Santo Domingo.
 
Que el poder de Balaguer fuera absolutamente espurio, que cada pueblo soberano de América debe tener derecho a resolver sus problemas internos sin intervención extranjera, que existan normas internacionales y una opinión mundial, que incluso existiera una O.E.A., no contaban para nada en las consideraciones de los EE.UU.
 
Lo que buscaban era impedir la revolución popular dominicana, reimplantando los odiosos desembarcos de su Infantería de Marina, sin más base ni requisito legal que la simple solicitud de un gobernante tiránico, ilegítimo y en crisis.
 
Escribe Blas García

Recordando a las primeras víctimas del golpe militar

Blas García 

Gobierno de Juan Bosch
 
El 30 de mayo de 1961 una lluvia de balas terminaron con la larga y nefasta vida del dictador Rafael Leónidas Trujillo, de quien el presidente yanqui Franklin D. Roosevelt había admitido, con cierto cinismo, que "Trujillo es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta".

Un títere de Washington, el conservador Joaquín Balaguer, asumió la presidencia a la muerte de Trujillo. Duró lo que un suspiro: en 1962 renunció refugiándose en la Nunciatura. Lo sustituyó otro peón del imperialismo que llamó a elecciones en diciembre de 1962.

Del sufragio, monitoreado por la Organización de Estados Americanos (OEA), saldría triunfante el Partido Revolucionario Dominicano de Juan Bosch, un profesor de perfil socialdemócrata que iba a cometer, a ojos de los Estados Unidos, el peor de los pecados: legalizar al Partido Comunista.

Bosch ganó las elecciones el 20 de diciembre de 1962, asumió el 27 de febrero de 1963 y siete meses después fue derrocado por una conspiración cívico-militar del general Elías Wessin y Wessin que contaba con el apoyo de la oligarquía, el gobierno de EE.UU y las cúpulas de las iglesias Católica y Evangélica.

Se instauró una dictadura muy corrupta y represiva, que se conoce como el Triunvirato. Tan proyanqui como Balaguer, se apresuró a hacer los deberes devolviendo a la ilegalidad a los comunistas y a todos los grupos de izquierda.

Revolución constitucionalista

El 24 de abril de 1965 estalló la revolución constitucionalista contra la dictadura del Triunvirato. Los "constitucionalistas" eran una amalgama de militares y civiles armados al mando del coronel Francisco Caamaño Deño, el gran nombre de esas jornadas. Tras una fugaz transición, Caamaño asumiría la presidencia de la república con el aval de los diputados y senadores destituidos por el golpe de 1963. Las refriegas dejaban, entre tanto, un saldo de decenas de muertos y centenares de heridos.

Caamaño toma parte protagónica en el movimiento revolucionario, dando declaraciones ante de salir a las calles a luchar por la constitucionalidad. Fue proclamado Presidente de la República por el Congreso Nacional en 1965, en medio del combate y con la anuencia del presidente Bosch que se hallaba exiliado en Puerto Rico.


Invasión militar yanqui

EE.UU. era gobernado por el texano Lyndon B. Johnson, quien creyó que le estaba viendo las orejas al lobo. "No toleraremos otra Cuba en el Caribe", dijo. Y ordenó aplicar la "diplomacia de las cañoneras" y respaldar a la Junta Militar al mando del derechista general Wessin y Wessin.

Con la eterna cantinela de proteger la vida y los bienes de sus ciudadanos norteamericanos, desembarcaron Santo Domingo los primeros 500 marines. El 29 se sumaron dos batallones de la famosa 82 División Aerotransportada -hoy en Irak-.

El 28 de abril se produce la invasión militar dispuesta por el gobierno de los Estados Unidos para sumarse a las fuerzas derechistas que se resistían al movimiento de militares constitucionalistas que querían devolver al pueblo dominicano el gobierno legítimo y democrático derrocado. 42.000 soldados y más de cuarenta naves de la Armada estadounidense participan en esta operación militar.

Sin ningún tipo de justificación, sin mediar siquiera relaciones diplomáticas con esa República, los Estados Unidos, después de situar sus barcos de guerra frente a la capital dominicana, declararon con su habitual insolencia que si el Gobierno de Balaguer solicitaba ayuda militar, desembarcarían sus tropas en Santo Domingo contra la insurgencia del pueblo dominicano.

Que el poder de Balaguer fuera absolutamente espurio, que cada pueblo soberano de América debe tener derecho a resolver sus problemas internos sin intervención extranjera, que existan normas internacionales y una opinión mundial, que incluso existiera una O.E.A., no contaban para nada en las consideraciones de los Estados Unidos.

Lo que sí contaban eran sus designios de impedir la revolución dominicana, la reimplantación de los odiosos desembarcos de su Infantería de Marina, sin más base ni requisito para fundamentar ese nuevo concepto filibustero del derecho que la simple solicitud de un gobernante tiránico, ilegítimo y en crisis.

Se organiza en nuestro país una campaña contra el envío de tropas argentinas y en Buenos Aires, la agitación estudiantil y la multitudinaria manifestación que, en el Congreso, repudió la invasión yanqui y la capitulación de la OEA, terminó con sangre: cayó asesinado Daniel Grinbank, un chico de 18 años.
 
Por la JP, el dirigente Gustavo Rearte viaja a la República Dominicana, llevando el apoyo del peronismo a la lucha que libraba el coronel Francisco Caamaño Deno contra los invasores yanquis. En esos días de movilización, el que esto escribe comenzó su militancia antiimperialista.

Caamaño parte al exilio

A mediados de junio, los marines y la Fuerza Interamericana de Paz que integraban Honduras, Nicaragua, Paraguay, Brasil y Costa Rica, ocuparon a tiros unas 30 cuadras de la zona "constitucionalista".

Luego de las negociaciones del cese al fuego, Caamaño deja el poder en manos de Héctor García Godoy, quien prepararía la transición a la democracia. El 3 de septiembre Caamaño dimitía ante una muchedumbre, en la plaza de la Fortaleza de Ozama. El 23 de enero de 1966, Caamaño y su familia partieron hacia Londres.


La Casa Blanca y triunfo electoral de Balaguer

En 1966 Joaquín Balaguer, apoyado por el Cuerpo de Marines de Estados Unidos que invadieron la Republica Dominicana durante la Revolución de Abril, ganó las "elecciones". El 21 de septiembre de 1966 las tropas yanquis daban por terminada su vergonzosa misión.

Balaguer gobernó la República Dominicana hasta 1978. Durante su régimen de 12 años fueron asesinados muchos jóvenes de la izquierda, entre ellos, Henry Segarra, Amin Abel Hasbún, Dr. Guido Gil, Maximiliano Gómez -el Moreno-, Amaury Germán Aristy y sus compañeros del grupo Los Palmeros.

Escribe: Blas García

Agreganos como amigo a Facebook
Insurrección popular de Caamaño Deño y desembarco de la Infantería de Marina yanqui
Coronel Francisco Alberto Caamaño Deño.
04-07-2015 / 20:07
02-07-2015 / 09:07
26-06-2015 / 17:06
 
En el transcurso de cuatro horas, tres atentados terroristas sacuden a Francia, Túnez y Kuwait con más de 60 víctimas. Cerca del mediodía argentino se conoció otro ataque, esta vez en Somalia, con más de 50 muertos.
 
En Francia, un hombre fue hallado decapitado a la entrada de una fábrica en la localidad de Saint-Quentin-Fallavier, en el departamento de Isere (sureste de Francia), en un atentado en el que varias personas resultaron heridas.
 
Según la web del diario local 'Le Dauphiné Liberé', un vehículo entró dentro de la empresa Air Products, en una zona industrial, y colisionó contra varias bombonas de gas dentro de la fábrica, lo que originó una explosión en la que un número indeterminado de personas resultaron heridas. Junto al hombre decapitado, los presuntos autores depositaron una bandera del Estado Islámico (EI), según las fuentes.
 
En Túnez, al menos 27 personas murieron en un ataque a un hotel turístico en la popular localidad balnearia de Sousse, dijo hoy un funcionario del Ministerio del Interior. Una fuente de seguridad local dijo que el ataque fue en el hotel Imperial Marhaba.
 
El cuerpo de un hombre armado con un rifle de asalto Kalashnikov yacía en el área tras ser abatido en un tiroteo con la policía, dijo la fuente. Sousse es una de las playas más populares de Túnez y atrae a turistas de Europa y de naciones vecinas del norte de Africa.
 
Túnez ha estado en alerta desde marzo, cuando islamistas armados atacaron el museo Bardo causando la muerte de un grupo de turistas extranjeros, en uno de los episodios más violentos en una década en el país del norte africano.
 
En Somalía, decenas de soldados murieron en un ataque reivindicado por la milicia islamista Al Shabab contra una base de la Unión Africana (UA) en la localidad somalí de Lego, 130 kilómetros al noroeste de Mogadiscio.
 
Un comunicado publicado por el grupo terrorista eleva a 50 el número de soldados muertos. El ataque a la base fue con granadas y metralletas, confirmaron testigos.
 
Según Al Shabab, sus milicianos consiguieron entrar en la base y se enfrentaron durante horas a las tropas de la Misión de la Unión Africana en Somalia (Amisom), que apoyan al gobierno somalí en su lucha contra grupos armados.
 
La Opinión Popular

25-06-2015 / 11:06
La Guerra de Corea fue un conflicto bélico, derivado de la Guerra fría, librado desde el 25 de junio de 1950 hasta julio de 1953. Se inició como una guerra entre Corea del Sur (República de Corea) y Corea del Norte (República Democrática Popular de Corea). El conflicto rápidamente se convirtió en una guerra internacional limitada que involucró a Estados Unidos y a otras 19 naciones.
 
Fue un enfrentamiento entre los dos regímenes opuestos: el socialismo y el capitalismo. El comunista Kim Il-Sung condujo a los norcoreanos, con ayuda de la República Popular de China y la Unión Soviética. Por otra parte, el proyanqui Syngman Rhee lideró a los surcoreanos, con la asistencia de los países de las Naciones Unidas y, en particular, de Estados Unidos.
 
La Guerra tuvo su origen en el avance del socialismo y del comunismo en los países dependientes y colonizados, favorecido con el triunfo de la Revolución China. El gobierno de Estados Unidos tuvo una reacción inmediata, por la amenaza que ésta representaba para sus intereses económicos, y el presidente Truman ordenó al general MacArthur que proporcionara a Corea del Sur la ayuda necesaria y la debida intervención militar.
 
La ONU se metió de inmediato a través del Consejo de Seguridad, y, aprovechando que el delegado soviético no asistió a la convocatoria, dio su respaldo a los yanquis, quienes, actuando bajo la bandera de la ONU dirigieron y costearon económicamente las operaciones en Corea del Sur, en tanto que el gobierno de China Popular intervenía a favor del ejército norcoreano, apoyado a su vez por la Unión Soviética.
 
La Guerra de Corea habría de durar tres años, durante los cuales el conflicto parecía no tener solución. El fin de la Guerra de Corea no trajo mejoría en las relaciones entre los dos bloques.
 
En Estados Unidos, la opinión pública desaprobaba que su país se hubiera enfrentado a una guerra inútil como la de Corea, que no había resultado en una victoria militar y, en cambio, había ocasionado una gran pérdida de vidas humanas y provocado una nueva recesión económica.
 
Además, la tensa situación propia de la Guerra Fría había instalado entre los yanquis un sentimiento anticomunista que tomó tintes represivos en contra de quienes simpatizaran con la ideología socialista o fueran sospechosos.
 
La Opinión Popular

22-06-2015 / 18:06
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar