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El clima en Paraná
La apuesta del consenso y la reconstrucción
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
“La incidencia del mínimo no imponible sobre el salario de los trabajadores es cada vez mayor, reduciendo el salario real, e incluyendo a mayor cantidad de empleados y autónomos entre los alcanzados por el impuesto". Juan Schiaretti
Nacionales - 25-03-2012 / 18:03
EFEMÉRIDES POPULARES. RODOLFO WALSH SE ENCUENTRA DESAPARECIDO POR LA DICTADURA GENOCIDA DESDE EL 25 DE MARZO DE 1977

Carta Abierta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar, un texto de lectura ineludible

Carta Abierta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar, un texto de lectura ineludible
Magnífico escritor y brillante periodista, entre sus obras podemos citar: Diez cuentos policiales argentinos (1953); Variaciones en rojo (1953, Premio Municipal de Literatura de Buenos Aires); Antología del cuento extraño (1956); Operación masacre, un proceso que no ha sido clausurado (1958); ¿Quién mató a Rosendo? (1959); La batalla (1964, teatro); La granada (1965, segundo premio del certamen La Comedia); Los oficios terrestres (1966); Un kilo de oro (1967); Crónica de Cuba (1969); Caso Satanowsky (1973); Un oscuro día de justicia (1973) y Carta abierta de un escritor a la Junta Militar (1977). Rodolfo Walsh fue de todo, pero antes que nada un militante comprometido y revolucionario, incansable defensor de la libertad, la democracia y justicia social.
Rodolfo Walsh nació en Río Negro en 1927 y fue secuestrado y asesinado en Buenos Aires el 25 de marzo de 1977 por un Grupo de Tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Fue escritor, periodista, traductor y autor teatral. Fundó en Cuba la agencia de noticias Prensa Latina, en 1959 y en 1976 creó la Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA). Magnífico escritor y brillante periodista, pero ante todo un enorme militante y comprometido luchador por la justicia social.
 
Pocos documentos políticos tienen la fuerza y la claridad para explicar con simpleza e impactante crudeza una época histórica como lo hizo la carta que Walsh dirigió a la dictadura el día antes de que lo asesinarán los genocidas. Cualquiera que desee comprender lo que sucedió dutante la dictadura militar no puede dejar de leerla.

Fechada el 24 de marzo de 1977, a un año del comienzo de la dictadura, esta "Carta abierta a la Junta Militar" de Rodolfo Walsh es, ciertamente, un texto histórico. Ampliamente conocida, la ponemos a disposición de quienes  aún no la hayan leído. Su lectura y estudio es una tarea militante para todo argentino bien nacido.

 
La Opinión Popular
Rodolfo Walsh nació en Río Negro en 1927 y fue asesinado en Buenos Aires en 1977 por un Grupo de Tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Fue escritor, periodista, traductor y autor teatral. Fundó en Cuba la agencia de noticias Prensa Latina, en 1959 y en 1976 creó la Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA). Magnífico escritor y brillante periodista, pero ante todo un enorme militante y comprometido luchador por la justicia social.
 
Magnífico escritor y brillante periodista, entre sus obras podemos citar: Diez cuentos policiales argentinos (1953); Variaciones en rojo (1953, Premio Municipal de Literatura de Buenos Aires); Antología del cuento extraño (1956); Operación masacre, un proceso que no ha sido clausurado (1958); ¿Quién mató a Rosendo? (1959);  La batalla (1964, teatro); La granada (1965, segundo premio del certamen La Comedia); Los oficios terrestres (1966); Un kilo de oro (1967); Crónica de Cuba (1969); Caso Satanowsky (1973); Un oscuro día de justicia (1973) y Carta abierta de un escritor a la Junta Militar (1977).
 
El 24 de marzo al cumplirse un año de la dictadura, envió su famosa Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar a las redacciones de los diarios. Nadie la publicó. El 25 de marzo, entre las 13.30 y las 16.00, Walsh fue secuestrado por un grupo de Tareas de la ESMA, comandado por el oficial de Inteligencia García Velasco. Sobrevivientes de la ESMA le acercaron a su hija Patricia Walsh una versión de lo sucedido. Según esa versión Rodolfo debía ser tackleado por el oficial de Marina y ex rugbier Alfredo Astiz, quien falló en su intento. Esto generó una momentánea confusión que permitió a Rodolfo gatillar el revólver calibre 22 que guardaba en la entrepierna. Así hirió a uno de sus agresores, que quedó rengo. A fines del '77 ese hombre fue galardonado con una medalla en una ceremonia secreta de la ESMA.
 
El 25 de marzo de 1977 asesinaron al hombre que decidió para siempre ser "fiel al compromiso de dar testimonios en tiempos difíciles".
 
Carta Abierta a la Junta Militar
 
Esta Carta abierta a la Junta Militar de Rodolfo Walsh es, ciertamente, un texto histórico. Ampliamente conocida, la ponemos a disposición de los jóvenes que aún no la hayan leído. Su lectura y estudio es una tarea militante para todo ciudadano argentino:
 
"1-La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.


El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.


El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.


Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo.


Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivtas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.


2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.


Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.


Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.


De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.


La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas.


Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.


3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.


Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.


Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.


Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia,incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de "cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.


El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos.


Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.


Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor.


El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.


4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.


Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles" según su autopsia.


Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron.


Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.


En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces dc atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea, sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte.


La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay.


La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.


Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de "Prensa Libre" Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.


A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal".


5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.
En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.


Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisioncs internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.


Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización".


Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subtérráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.


Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortutunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.


Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.


Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.


Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos".


El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos".


Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser nacional.


Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.


Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.


Rodolfo Walsh. - C.I. 2845022

Buenos Aires, 24 de marzo de 1977"

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17-04-2014 / 08:04
Luego de que la presidenta Cristina Fernández lo pidiera en su discurso de apertura de sesiones en el Congreso, y con el impulso de Jorge Capitanich, un grupo de diputados del Frente para la Victoria presentó un proyecto para limitar "toda manifestación pública" y habilitar el "uso de la fuerza" para desalojar las protestas sociales.
 
El proyecto, que por el lenguaje castrense parece redactado por el general Milani, lleva las firmas de los diputados ultra K Carlos Kunkel, Diana Conti, Sandra Mendoza, José María Díaz Bancalari, María Teresa García, Juan Manuel Pedrini y Gustavo Martínez Campos, tiene 34 artículos. Y supuestamente propone "saldar una deuda legítima, garantizando el derecho de los ciudadanos en el contexto de las manifestaciones públicas".
 
El texto, entre otras cosas, establece que "toda manifestación pública debe ser notificada ante representación policial con una antelación no menor a las 48 horas". También estipula que "una manifestación ilegítima y que afecta derechos de terceros puede ser dispersada por las fuerzas de seguridad (...) sometiéndose la actuación de éstas a los procedimientos y límites" previstos en la normativa.
 
¿Cuándo una manifestación es legítima? Según el proyecto son legítimas las protestas que no impiden "el normal funcionamiento de servicios públicos, especialmente a la educación, la seguridad y la salud pública"; no bloquean "totalmente" la circulación; permiten el paso de grupos especialmente vulnerables y los manifestantes no cometen delitos previstos en el Código Penal. Además, deben ser notificadas con antelación. De ese modo cualquier corte sería considerado ilegítimo.
 
Por la redacción del texto, los cacerolazos entrarían en este proyecto de ley y serían considerados "ilegítimos" si se replicaran como en sus últimas ediciones, entre otros motivos porque las calles quedaron cortadas en su totalidad. Hay expresiones populares, cuando el pueblo sale a la calle para dar visibilidad a un reclamo, que quedan fuera de cualquier control. Si vecinos manifiestan porque les cortan la luz, no pueden avisar 48 horas antes, y sería considerado ilegítimo. Y la norma determina que "puede ser dispersada por las fuerzas de seguridad con el objeto de garantizar" los derechos de terceros.
 
El mismo Gobierno que institucionalizó los piquetes, destinando miles y miles de millones de pesos a solventar distintas agrupaciones piqueteras, como las de Milagro Sala y Luis D'Elía, dedicadas a cortar rutas para desarrollar los más infames métodos del clientelismo político, ahora quiere borrar con el codo lo que escribió con la mano. En el ocaso de poder, cuando está ingresado en la recta final de su gestión, el cristinismo busca bañarse en agua bendita en plena Semana Santa. Y por eso pretende salir a regular las protestas en las calles.
 
Ahora bien, constituye un verdadero atentado a la razón que el mismo gobierno que utilizó a distintas agrupaciones piqueteras como fuerza de choque y ha hecho que proliferen protestas como las que suelen realizar agrupaciones como Quebracho, ahora salga a plantear una regulación. Es una contradicción en sí misma, que no resiste el menor análisis, y que demuestra la poca seriedad del proyecto en cuestión.
 
La protesta en las calles es una herramienta de los sectores populares para manifestar y reclamar por sus derechos no resueltos, situación que se agravó producto de la crisis económica y social, causada por el fracaso del gobierno de CFK, que ha llevado a que las protestas callejeras se multiplicaran exponencialmente. La calle se transformó en un ámbito hostil para los K; por eso, ahora buscan prohibir para poder reprimir.
 
La Opinión Popular

16-04-2014 / 18:04
16-04-2014 / 10:04
El 7 de enero de 2013, Gabriela Michetti decía en un reportaje que en la Argentina debería darse la unión de toda la oposición en 2015. No sería un frente electoral sino una coalición que defina un programa de gobierno y se comprometa a cumplirlo.

"Tendríamos que acordar que a partir de 2015 habrá un gobierno de transición y que gane quien gane, se lo va a apoyar. Y luego hacemos la interna abierta y obligatoria con los candidatos de toda la oposición, en la que podrían participar Mauricio (Macri), (Hermes) Binner, (Julio) Cobos", decía.


La ex vicejefa de Gobierno porteño no hacía otra cosa que poner sobre blanco el pensamiento del PRO, que por esos días fogoneaba en voz baja la propuesta de armar una gran alianza anti K similar a la que se había dado en Venezuela, ante las versiones sobre los intentos re-reeleccionistas de la presidenta Cristina Kirchner y la falta, claro, de una fuerte estructura partidaria propia.


Esa idea que nunca se abandonó volvió este año a tomar fuerza en el macrismo, pese a que el discurso público se concentre en afirmar que el PRO busca crecer con lo propio, lejos de los partidos tradicionales, para convertirse en la tercera vía.


Y es acompañada por algunos dirigentes radicales, entre ellos, el jefe de la UCR, Ernesto Sanz, y la líder de la Coalición Cívica (CC), Elisa Carrió. Ya no es la perpetuidad del kirchnerismo lo que espanta a la oposición sino la posibilidad de quedar otra vez como espectadores frente a un eventual ballotage entre Daniel Scioli y Sergio Massa.

16-04-2014 / 10:04
16-04-2014 / 09:04
Ayer, el ministro de Economía, Axel Kicillof, anunció que la inflación de marzo fue del 2,6%, según el nuevo Índice de Precios. Lo hizo en medio de las dudas sobre las maniobras del gobierno de CFK para lograr una cifra por debajo del maldito 3%, que se comió el poder adquisitivo de los argentinos en sólo dos meses (3,7% en enero y 3,4% en febrero).

La proyección es aún peor si se considera la Inflación Congreso, que dan en marzo una suba de 3,3%. Ese número, representa un alza del 37,26% respecto de marzo de 2013. Además, Elypsis, que realiza un relevamiento de precios online, registró en marzo la inflación mensual del 3,2%. Y el Relevamiento de Precios Minoristas del Estudio Bein marcó 3%, lo que cierra un trimestre de 11% de suba.

La medición que marcó una aceleración respecto de febrero fue la de la ex directora de Precios del Indec, Graciela Bevacqua. Según sus datos, el IPC marcó 3,3%, acumula 12,8% en el trimestre y 35,8% en doce meses. Por su parte, FIEL y M&S calcularon que la inflación escaló un 3,6% el mes pasado.

Con manipulación o sin manipulación, los datos oficiales siguen siendo alarmantes. En el año, para el Gobierno la inflación fue del 10%, según el "Índice Pinocho", superior al número que había dibujado en el último presupuesto para todo 2014. Cifra por encima del aumento que Cristina anunció, semanas atrás, a los jubilados. En aquel acto, Kicillof aplaudía que nuestros abuelos pasarían a cobrar $9,50 más por día, 290 pesos más por mes. Toda una infamia.

En pose similar, anunciando que la "tendencia" es a la baja, Kicillof dijo que "en marzo se observó una desaceleración respecto a los meses precedentes", gracias al programa Precios Cuidados, negando que tuviera que ver con una caída en el nivel de consumo. Sin embargo, desde el Centro de Educación al Consumidor, Carolina Suárez recordó que "este programa no ha funcionado" y se registran problemas constantes, como "faltantes de productos en góndola, o falta de identificación de los mismos".

Sin embargo, Kicillof siguió con su optimismo, y adelantó que "la desaceleración (en la suba de precios) se ha extendido a las dos primeras semanas de abril". La realidad, una vez más, amenaza con desmentir al ministro, pues abril comenzó ya con una "estacionalidad alcista" propia del turismo de Semana Santa. Además, abril llegó con el efecto del tarifazo del gas, producto de la quita de subsidios residenciales, y con un fuerte incremento en las naftas para los autos.

La difusión del nuevo índice de inflación es menor a lo esperado y enfría el entusiasmo inicial por el aparente sinceramiento de las estadísticas oficiales manipuladas durante los últimos siete años. El Gobierno intenta hacer equilibrio entre contentar al FMI (que ahora lo fiscaliza), y mostrar un número anual maquillado por debajo del 30%.

De todos modos, la medición del nuevo Indec augura una proyección cercana a ese 30% anual que el cristinismo querría evitar. Y muestra la realidad de un proceso inflacionario cuya magnitud es el triple de la mentira sostenida desde 2007 en base a la destrucción de los equipos técnicos estatales cuya credibilidad nunca se había puesto en duda.

Décima más, décima menos, el gobierno de Cristina Fernández asume la inflación y le queda por delante el camino más difícil. El de poner en marcha un Plan que contenga la suba de precios mucho más serio que el placebo con el que pretende sobrevivir hasta 2015.

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