La Opinión Popular
                  07:12  |  Lunes 22 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Un país atravesado sólo por estrategias de poder
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
Porque cuando tengo que cantar verdades las canto derecho nomás, a lo macho, aunque esas verdades amuestren bicheras donde naides creiba que hubiera gusanos. El orejano
Nacionales - 15-03-2012 / 11:03
EFEMÉRIDES POPULARES. LA REBELIÓN OBRERO-ESTUDIANTIL DEL 15 DE MARZO DE 1971

El Viborazo, o segundo Cordobazo, un duro golpe a la dictadura militar

El Viborazo, o segundo Cordobazo, un duro golpe a la dictadura militar
El dirigente cordobés de Luz y Fuerza, el legendario Agustín “El Gringo” Tosco, con el gremio intervenido y desde la clandestinidad, impulsó y protagonizó el Viborazo.
Un día como hoy, el 15 de marzo de 1971, se producía el segundo Cordobazo, popularmente llamado Viborazo. Fue una huelga con protesta social masiva ocurrida en Córdoba, opuesta al gobernador de la provincia perteneciente a la dictadura militar imperante conocida como Revolución Argentina.
 
Ese día, los obreros y estudiantes que marchamos hacia el centro de la ciudad, generamos un enfrentamiento con la policía que devastó el área céntrica y se transformó en una insurrección general que tomó el control de unas 500 manzanas del centro y los barrios, quedando la ciudad en manos del pueblo.
 
Hubo manifestaciones, barricadas, fogatas, incendios y enfrentamientos entre trabajadores y estudiantes con fuerzas represivas de la Policía Provincial y de la Policía Federal. La sublevación popular formó parte de otras puebladas similares como el correntinazo, rosariazo, cordobazo, mendozazo, etc.
 
Escribe Blas García (participó como militante de la JP en el Viborazo)

Scalabrini Ortiz y la Lucha Contra la Dominación Británica en la Argentina
Blas García

Córdoba, capital de obreros y estudiantes

En ciertos periodos históricos y por causas especiales, determinados actores políticos y sociales sobresalen en la escena nacional con un particular protagonismo, llegando a conformar alternativas a lo que sucedía en Buenos Aires, con una proyección que las convertía en fenómenos nacionales contra el proceso reaccionario que estaba en vigencia desde la llamada "revolución libertadora" de 1955.
 
Así, Córdoba adquirió un especial peso político nacional luego de lo sucedido en mayo de 1969, del llamado Cordobazo, y posteriormente, a comienzo de los setenta con la aparición de los sindicatos de la izquierda revolucionaria, denominado "clasistas" entre los obreros mecánicos.

En Córdoba existía una estrecha relación entre los estudiantes y los obreros de las grandes fábricas instaladas en el cordón industrial, ya que en aquellos años muchos trabajadores estudiaban en la Universidad de Córdoba.

Santiago Pampillón resumió a la unidad obrero-estudiantil que se forjaría en este período. Pampillón era obrero y estudiante, como un símbolo viviente de la ciudad que fusionaba ambos sectores sociales en su vida cotidiana y fue asesinado por la dictadura militar en las calles de la ciudad durante la gran huelga estudiantil universitaria de mediados de 1966.

Estas experiencias se dieron en el contexto de un movimiento obrero muy combativo, surgido de las luchas en la resistencia peronista y radicalizados al calor de las corrientes de ideas revolucionarias de los años 60.
 
A ello se sumaba al reclamo permanente de los peronistas por la convocatoria a elecciones limpias y el regreso de su Líder, lo que llevó a que la politización creciera notablemente tanto en las fábricas como en las facultades.
 
El "Cordobazo" y el "Viborazo" fueron organizados fundamentalmente por los trabajadores de la Energía (organizados en el Sindicato de Luz y Fuerza) y los mecánicos (en el SMATA), que constituían los dos principales sectores productivos de la región, tanto por número de trabajadores directos e indirectos como por su carácter estratégico para la economía nacional. Dichos sindicatos eran la punta de lanza de la combativa CGT cordobesa.

En el "Viborazo" se sumaron al movimiento los dos sindicatos que agrupaban a los trabajadores de FIAT (SiTraC y SiTraM), arrebatados unos meses antes a sus conducciones entreguistas por listas de la izquierda revolucionaria.
 
Esta confluencia obrero-estudiantil expresaba al conjunto de los sectores populares: a la clase media urbana y rural, a los productores pequeños y medios del campo y la ciudad, y al empresariado nacional; con un fuerte sentimiento antiimperialista y anticapitalista por el evidente copamiento de la economía por parte de los monopolios extranjeros. El Cordobazo y las movilizaciones populares subsiguientes se llevaron puesto a Onganía y el Viborazo, a Levingston.
 

Las jornadas de marzo de 1971
 
El 1 de marzo de 1971 el gobierno militar del general Roberto Marcelo Levingston, en un verdadero disparate político, designó como nuevo interventor de la provincia de Córdoba al dirigente conservador José Camilo Uriburu, a quienes sus amigos llamaban "El Conejo" por sus catorce hijos.
 
Uriburu era sobrino de José Félix Uriburu, el general filonazi que derribara al presidente popular Hipólito Yrigoyen en 1930; y al parecer estaba dispuesto a hacer honras a su ascendencia ideológica.
 
La CGT provincial de Atilio El Negro López llama a un paro activo contra la intervención y se realiza una concentración. Como respuesta a la movilización social que se había hecho constante en Córdoba, Uriburu, olvidando que estaba en la "provincia rebelde" lanzó su celebre provocación declarando que: "Confundida entre la múltiple masa de valores morales que es Córdoba por definición, se anida una venenosa serpiente cuya cabeza pido a Dios me depare el honor histórico de cortar de un solo tajo". El pueblo cordobés le respondió con una pueblada a la que llamaron, en "homenaje" al inspirado gobernador, el Viborazo.

Se prepara la insurrección

El 3 de marzo el dirigente de Luz y Fuerza Agustín El Gringo Tosco, con el gremio intervenido y desde la clandestinidad, propuso la formación de un Comité de Huelga provincial, incluyendo a los sindicatos "clasistas" de FIAT (Sindicato de Trabajadores de Concord -SiTraC- y Sindicato de Trabajadores de Materfer -SiTraM-) de conducción izquierdista para preparar la ocupación de todas las plantas fabriles el 12 de marzo con el reclamo del fin de la dictadura.
 
Se produce una discusión entre la CGT peronista y los sindicatos "clasistas". La Comisión de lucha de la CGT reafirma el paro para el 12 de marzo y los sindicatos "clasistas" SiTraC y SiTraM convocan a un acto con movilización en la localidad de Ferreyra, en la entrada de la ciudad, donde FIAT tenía sus tres plantas (Concord, Materfer y Grandes Motores Diesel).

Vísperas del incendio: El Ferreyrazo

El viernes 12, tal cual lo programado por el Comité de Huelga se produjeron tomas en diferentes empresas, los trabajadores de FIAT, en tanto, decidieron abandonar las plantas de Concord y Materfer y realizaron un acto en el paso a nivel de Materfer reuniendo a sus afiliados y a los trabajadores de Grandes Motores Diesel, Perkins, Thompson Ramco y a vecinos del barrio de Ferreyra.

Cuando llega la policía, dirigida por el comisario Sanmartino, el enfrentamiento se hizo encarnizado. Piedras contra las balas y gases de la policía dando lugar a lo que popularmente se conocería como Ferreyrazo. Ahí, mientras un grupo de jóvenes y obreros resistían la represión, un agente descerrajó un balazo con pistola 45 que dio en la cara de un obrero de FIAT de 18 años, Adolfo Cepeda.

La muerte de Cepeda exacerba la indignación popular y el sepelio se transforma en un elocuente testimonio de repudio hacia la dictadura y la represión.

La CGT respondió convocando a un nuevo paro general para el 15 de marzo con abandono de fábrica a las 10 hs., asamblea en puerta de fábrica y movilización para concentrarse en plaza Vélez Sarsfield, a las 11 horas.
 
Además, la CGT de Córdoba emitió un comunicado, criticando a Rucci y la CGT nacional por no solidarizarse con la clase obrera cordobesa, por mantener una complicidad pasiva y por negarse a convocar un paro nacional en respaldo a Córdoba.

Estalla el segundo Cordobazo

El lunes 15 de marzo, las acciones comenzaron en Villa Revol, donde se hallaba la planta eléctrica de EPEC, la empresa provincial de energía, y donde el gremio de Tosco, que ejercía el control de esas zonas, la tomó como ocurría en cada paro.

Los trabajadores de FIAT partieron temprano de Ferreyra rumbo al centro como se había acordado; al pasar por la planta de EPEC encontraron a los trabajadores de Luz y Fuerza tomando la planta.

Debido a su aislacionismo y sectarismo, la conducción del "clasismo" interpretó la toma como una traición de Tosco y la CGT peronista a lo acordado el día 9, por lo que insultaron a Tosco y demás dirigentes de Luz y Fuerza.

De cualquier manera El Gringo los invitó a participar de la toma, que serviría como retaguardia del paro activo, pero no lo logró y las columnas siguieron su marcha hacia el centro. Al llegar los activistas de Fiat descubrieron que no había ni palco ni parlantes, lo que aumentó su bronca contra la CGT peronista.

Los dirigentes de SITRAC- SITRAM consumaron discursos criticando a la CGT de Córdoba y al Comité de Huelga, lo cual desorientó y confundió a la multitud, que respondió con las distintas consignas políticas que sostenían; los de FIAT y los grupos Universitarios vinculados al izquierdismo clamaban: ¡Ni golpe ni elección, revolución!, los de Tosco respondían: ¡El pueblo unido jamás será vencido!, y ¡Unidad-CGT!, y los peronistas de izquierda y el SMATA: ¡Si Evita viviera seria montonera!
 
Cuando todo indicaba el comienzo de una gran confusión corrió el rumor de que Tosco había ocupado la zona de EPEC con Luz y Fuerza y entonces la multitud comenzó a corear: ¡Córdoba se mueve por otro 29!, iniciando el Viborazo.

Ocupación de Córdoba

Las columnas principales, que en este caso fueron las de los obreros de FIAT, ocuparon los barrios aledaños al centro como Guemes y Observatorio.

Los que integramos la Juventud Revolucionaria Peronista (JRP) entre los que se encontraban Jorge Busti y Hernán Orduna, tomamos parte en esa auténtica jornada de lucha popular con el SMATA y otros gremios y participamos en la ocupación los barrios estudiantiles y obreros de Clínicas y Alberdi, donde se concentraron un gran número de activistas universitarios y políticos.
 
A las primeras horas de la tarde, como el 29 de mayo de 1969, la ciudad estaba nuevamente tomada por el pueblo. Los trabajadores y estudiantes construyeron barricadas en Barrio Guemes, Colón y San Vicente. Sólo en Barrio Clínicas había 200 barricadas.
 
Si bien el viborazo mostró una mayor participación de grupos organizados en el levantamiento popular, estas luchas sociales conservaban como sello dominante su forma espontánea.
 
Así, se produjeron ataques a empresas como el Banco de Galicia, el Jockey Club, el Banco del Interior y gran cantidad de supermercados. Barrio Clínicas y Villa Revol ocupado por Luz y Fuerza de Tosco fueron los lugares mejor organizados y que resistieron más tiempo, seguramente por la experiencia del primer Cordobazo, y por la fuerte organización del sindicato eléctrico cordobés.
 
El nivel de destrucción material fue mayor que en el Primer Cordobazo, se produjeron gran cantidad de incendios y hubo muy pocas bajas. De la misma manera que en 1969 tampoco se produjeron saqueos ni robos a la propiedad.
 
A diferencia del Cordobazo no se tomó el centro sino la periferia y zonas perfectamente conectadas entre sí que abarcaron más de 500 manzanas, la policía casi no pudo intervenir y sólo comenzó a actuar por la tarde evitando choques frontales.
 
De la represión participa un grupo de elite de la Policía Federal traído de Buenos Aires, "la Brigada Antiguerrillera" al mando del siniestro comisario Villar, viejo enemigo del pueblo que utilizaba una violencia especializada y concentrada con motos, tanques, etc., para desarmar las barricadas.

No obstante, también resultaron impotentes para contener la bronca popular y al atardecer ocuparon la ciudad los militares paracaidistas al mando del general Alcides López Aufranc.

Desenlace de la sublevación y fin de la Revolución Argentina

Por la noche, Uriburu felicitó a los efectivos de la Policía Federal por su eficiencia en la tarea de "desalojar a la víbora del barrio Clínicas", clásica área de residencia estudiantil y uno de los epicentros de las luchas de todo ese período.
 
Finalmente Levingston le pidió la renuncia a Uriburu, quien se retiró de la provincia sin poder cortar ninguna cabeza de víbora, ni de animal alguno. El diario La Voz del Interior haciendo gala del humor cordobés publicó al día siguiente de la renuncia del "Conejo" Uriburu una caricatura de una serpiente satisfecha luego de haberlo devorado. 

El 23 de marzo de 1971 el comandante en jefe del Ejército, general Alejandro Agustín Lanusse, remplazó a Levingston y bajo su gobierno las tropas del Tercer Cuerpo de Ejército tomaron por asalto las fábricas Concord y Materfer para desmantelar los gremios combativos de Sitrac y Sitram y encarcelar a "El Gringo" Tosco y los principales dirigentes. 

Tiempo después, otras puebladas incendian la patria, tocando ahora el turno a Cipoletti en Río Negro, Orán en Salta y Casilda en Santa Fe. Entre el Cordobazo y 1972 estallaron al menos 13 insurrecciones en ciudades del interior del país. En varias de ellas junto a obreros y estudiantes manifestaban activa y públicamente su repudio al régimen militar incluso sectores de las elites locales. 

Jaqueado por puebladas y guerrillas que crecen y se expanden a lo largo y ancho del país y se rebelan contra la opresión y los proyectos del imperialismo, Lanusse convoca a elecciones, para asegurar una retirada en orden de los militares y un traspaso ordenado del gobierno a las autoridades civiles.

Lanusse estaba perfectamente consciente de que no iba a haber ningún modo de alcanzar esa meta sin tener en cuenta a Juan Perón. Por lo tanto, resolvió abrir la puerta a los peronistas. Entonces no tuvo más remedio que convocar a elecciones para el 11 de marzo de 1973 y aceptar la derrota del proyecto dictatorial, elitista, antinacional y antipopular.

El Viborazo fue una rebelión popular y un jalón muy importante en la larga resistencia iniciada en 1955 y que culminaría en 1972 con el regreso de Juan Perón a la Patria, el peronismo aglutinando a todo el pueblo, el intento de la izquierda peronista de convertirse en vanguardia del Movimiento, el triunfo electoral de 1973 y las Fuerzas Armadas retirándose repudiadas de la Casa de Gobierno.
 
Escribe Blas García (participó como militante de la JP en el Viborazo)

Agreganos como amigo a Facebook
El Viborazo, o segundo Cordobazo, un duro golpe a la dictadura militar
Un grupo nutrido de estudiantes y trabajadores se dirigieron al barrio Clínicas (punto neurálgico del Cordobazo) y establecieron numerosas barricadas para enfrentar la represión de las fuerzas policiales.
El Viborazo, o segundo Cordobazo, un duro golpe a la dictadura militar
Los obreros de las grandes fábricas, instaladas en el cordón industrial de Córdoba, protagonistas de la pueblada, se burlan de Uriburu, que lanzó su celebre provocación: "En Córdoba se anida una venenosa serpiente cuya cabeza pido a Dios me depare el honor histórico de cortar de un solo tajo". El pueblo cordobés le respondió con una rebelión a la que llamaron, en "homenaje" al inspirado gobernador, el Viborazo.
21-09-2014 / 10:09
 
Con un llamativo sombrerito negro que la puso al borde del ridículo, la presidenta Cristina Fernández ayer estuvo reunida con el Papa Francisco en el Vaticano y dio la nota al revelar que, supuestamente, fue amenazada por el Estado Islámico, el grupo terrorista jihadista ISIS con presencia en Irak y Siria.
 
"Días atrás dos comisarios, uno de la Policía Federal Argentina y otro de la (policía) Bonaerense realizaron una denuncia por amenazas contra mi persona". La mandataria le restó importancia a la advertencia e indicó que el tema es manejado por el Ministerio de Seguridad y por la Secretaría de Inteligencia.
 
"Comentamos algo (con el Papa) como cuestiones y circunstancias propias de personas que tenemos actitudes que muchas veces no somos políticamente correctos, y que defendemos cosas que molestan a algunos, y no sabes si pueden ser ciertas, o si son de algunos actores para imputárselas a otros", agregó la Presidenta, que apenas finalizado el encuentro con Francisco viajó a Nueva York, donde participará la próxima semana de la Asamblea de la ONU.
 
Fue todo tan burdo lo de la Presidenta, que intentó ponerse en el mismo plano que el Papa que, como se sabe, viene recibiendo amenazas de terroristas porque se ha convertido en una figura clave en el escenario geopolítico mundial.
 
En ese sentido, la forma en la que Cristina  comunicó la poco creíble amenaza fue muy poco seria, y generó interrogantes varios. Además, llama la atención este tipo de denuncias cuando el propio gobierno de CFK hizo un polémico pacto con Irán, cuyo gobierno es investigado por la participación de funcionarios y diplomáticos en el atentado terrorista contra la AMIA en 1994.
 
Cristina  se aferra a los mitos. Por ejemplo, que hay una conspiración global contra ella porque lidera un revolucionario cambio de paradigma en el mundo. Debería recordar que, del único lugar que no se vuelve es del ridículo, como decía Juan Perón

La Opinión Popular

21-09-2014 / 10:09
 
Aerolíneas Argentinas y Austral registraron en los seis años que están en manos del Estado una pérdida de $ 18.100 millones, según se desprende de los balances publicados por las propias compañías.
 
Si se compara el quebranto de cada año con el tipo de cambio oficial correspondiente, se concluye que la aerolínea de bandera perdió casi 2 millones de dólares por cada día de la gestión del camporista millonario Mariano Recalde.
 
Los mismos balances registran que durante el mismo período, el Estado giró a ambas empresas subsidios por $ 17.786, prácticamente la misma cantidad de dinero que las pérdidas acumuladas.
 
Las dos líneas aéreas fueron estatizadas en julio de 2008 y, un año más tarde, pasaron a ser comandadas por Mariano Recalde, dirigente de La Cámpora e hijo del diputado ultra K Héctor Recalde. Fue bajo su gestión que Aerolíneas y Austral recibieron la mayor cantidad de fondos del Estado para sostener su operación sin ir a la quiebra.
 
Durante casi todo ese período, las dos líneas aéreas no hicieron públicos sus balances, hasta el año pasado. Primero publicaron en su página Web los denominados "informes de gestión" y finalmente los balances, la mayoría de los cuales ya cuentan con la aprobación de la Auditoría General de la Nación.
 
De esa información se desprende que los subsidios del Estado calzan en casi 100% con las pérdidas declaradas. Algo que contradice afirmaciones del propio Recalde, quien a lo largo de estos años había asegurado que los subsidios que recibía del Estado eran para inversiones y que sólo una parte era destinada a cubrir pérdidas.
 
La Opinión Popular

21-09-2014 / 10:09
 
El gesto del Papa Francisco, al recibir a la primera mandataria en un contexto donde el poder y la gobernabilidad de los K se están escurriendo como agua entre los dedos, fue absolutamente desaprovechado por el kirchnerismo. Una vez más, intentaron utilizar la figura del Sumo Pontífice -al que denostaban cuando era Jorge Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires- para intentar reforzar las mentiras del relato K.
 
El kirchnerismo buscó manipular la figura del Papa, uno de los hombres más influyentes del mundo, el máximo conductor de más de mil millones de fieles católicos, para intentar meterlo en la pelea con los fondos buitres.
 
Disputa que, dicho sea de paso, se generó a partir de la impericia e ineptitud de la administración K que, habiendo sido el gobierno que más pago deuda externa en la historia de la Argentina, al punto que desembolsó la friolera suma de casi 200 mil millones de dólares en la última década (6 veces las reservas que hoy tiene el Banco Central), igual llevó al país al default.
 
Aún más grave es que todo el dinero que se despilfarró -ni siquiera se hizo una mínima auditoria de la validez de los compromisos externos que se pagaron,  muchos de los cuales son ilegales e ilegítimos- se hizo a costa de hundir aún más a la Argentina en el atraso y en el subdesarrollo.
 
Fue tan grotesco el espectáculo de ayer, que los resultados del encuentro, en lo que se refiere a las declaraciones contra los fondos buitres,  sólo se conocieron de boca de Cristina y de su comitiva. Desde el Vaticano, nada se dijo al respecto. Al contrario, se guardó un prudente silencio.
 
En la Santa Sede, además, se pudo ver el desfile de numerosos impresentables del kirchnerismo que parecían querer limpiar sus pecados saludando al Papa.
 
Estuvieron varios dirigentes de La Cámpora y del Movimiento Evita, agrupaciones integradas por militantes rentados, que cobran del Estado y cuyos abultados sueldos, en un país donde un jubilado debe sobrevivir con poco más de $3200 por mes, pagamos todos los ciudadanos con nuestros impuestos.
 
Como si todo esto fuera poco, también estuvo el inefable senador Aníbal Fernández, uno de los funcionarios más polémicos de los últimos años y cuya gestión, primero como Ministro del Interior y luego como jefe de Gabinete, según denunciaron desde distintos espacios de la oposición, coincidió con el crecimiento exponencial que tuvo el flagelo del narcotráfico en nuestro país.
 
¿Qué tipo de señal quiere dar CFK al ser acompañada por estos personajes, que quisieron dar la nota regalándole a Francisco una remera de La Cámpora? Evidentemente, quieren mostrar que ha decidido recostarse en el ala más dura y obsecuente de su espacio político. Es decir, en aquellos imberbes funcionarios que, con Axel Kicillof a la cabeza, han llevado a que la Argentina tenga 40% anual de inflación, en medio de una aguda recesión.

21-09-2014 / 09:09
  La denuncia de Cristina Fernández, acerca de un supuesto plan de los fondos buitre para desestabilizarla, es un intento más por tapar los múltiples problemas económicos y políticos en la transición hacia 2015.
 
Resulta de tal ligereza el supuesto plan internacional para desestabilizarla que denunció CFK, antes de viajar a Roma y Nueva York, que casi no valdría la pena tomar en serio tremendos dislates si no fuese porque detrás está en juego el tránsito cargado de pesadumbres, para el ciudadano de a pie, hacia el recambio constitucional que se producirá el 10 de diciembre de 2015.
 
Los K traman un plan, que ahora han reflotado: CFK podría renunciar para dedicarse a la campaña por una diputación en la provincia de Buenos Aires. De la ceremonia para traspasar el bastón se encargaría otro, tal vez Boudou o el radical K Gerardo Zamora, en caso de que la patraña incluyera también un "renunciamiento" del impresentable vice, decidido a "acompañarla" en ese retiro anticipado.
 
Lúgubres presagios de estallidos sociales y disloques institucionales que sólo están en boca de quienes parecen perseguir la fantasía de la teoría autocumplida, la supuesta "conspiración" nuestra de cada día, en manos de un estilo de gobernar según el cual un golpista se esconde detrás de cada puerta, no resiste un análisis medianamente serio.
 
Eso en la jerga política tiene un solo nombre: cortina de humo, globo de ensayo, fulbito para la tribuna o -el que mejor pega- un infantil intento por tapar la realidad que atosiga a miles de argentinos que pierden el empleo, que no pueden comprar mañana con la misma plata lo que compraron ayer, que además no saben si al salir de su casa a la mañana volverán sanos y salvos por la noche.
 
Argentinos que no pueden salir ni saldrán nunca con este modelo de la pobreza, la marginalidad y la droga, todo mientras Cristina anuncia faraónicos planes de arquitecta egipcia en una islita de Puerto Madero, su lugar preferido en el mundo después de El Calafate.
 
Ahora la tónica de esa estrategia es patear contra Estados Unidos, cabeza de la embestida mundial contra el gobierno más exitoso de los últimos 200 años. Un clásico, en el que el mundo de aquí y allá es el malo, y Cristina y su gobierno son los buenos y los perseguidos.
 
Ya hemos visto: Obama, Griesa, la justicia yanqui, el embajador interino en Buenos Aires, los fondos buitre, y la frutilla del postre: la denuncia de Kicillof sobre la maniobra destituyente de American Airlines asociada al odiado Paul Singer, socio externo, según Capitanich, de Massa, Moyano, Macri, y por qué no del colectivo UNEN, para atacar el modelo vía suba estratosférica del dólar marginal.
 
Todo un completo disparate.

20-09-2014 / 18:09
NicoSal Web Design

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar