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La apuesta del consenso y la reconstrucción
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
Porque cuando tengo que cantar verdades las canto derecho nomás, a lo macho, aunque esas verdades amuestren bicheras donde naides creiba que hubiera gusanos. El orejano
Nacionales - 15-03-2012 / 11:03
EFEMÉRIDES POPULARES. LA REBELIÓN OBRERO-ESTUDIANTIL DEL 15 DE MARZO DE 1971

El Viborazo, o segundo Cordobazo, un duro golpe a la dictadura militar

El Viborazo, o segundo Cordobazo, un duro golpe a la dictadura militar
El dirigente cordobés de Luz y Fuerza, el legendario Agustín “El Gringo” Tosco, con el gremio intervenido y desde la clandestinidad, impulsó y protagonizó el Viborazo.
Un día como hoy, el 15 de marzo de 1971, se producía el segundo Cordobazo, popularmente llamado Viborazo. Fue una huelga con protesta social masiva ocurrida en Córdoba, opuesta al gobernador de la provincia perteneciente a la dictadura militar imperante conocida como Revolución Argentina.
 
Ese día, los obreros y estudiantes que marchamos hacia el centro de la ciudad, generamos un enfrentamiento con la policía que devastó el área céntrica y se transformó en una insurrección general que tomó el control de unas 500 manzanas del centro y los barrios, quedando la ciudad en manos del pueblo.
 
Hubo manifestaciones, barricadas, fogatas, incendios y enfrentamientos entre trabajadores y estudiantes con fuerzas represivas de la Policía Provincial y de la Policía Federal. La sublevación popular formó parte de otras puebladas similares como el correntinazo, rosariazo, cordobazo, mendozazo, etc.
 
Escribe Blas García (participó como militante de la JP en el Viborazo)

Scalabrini Ortiz y la Lucha Contra la Dominación Británica en la Argentina
Blas García

Córdoba, capital de obreros y estudiantes

En ciertos periodos históricos y por causas especiales, determinados actores políticos y sociales sobresalen en la escena nacional con un particular protagonismo, llegando a conformar alternativas a lo que sucedía en Buenos Aires, con una proyección que las convertía en fenómenos nacionales contra el proceso reaccionario que estaba en vigencia desde la llamada "revolución libertadora" de 1955.
 
Así, Córdoba adquirió un especial peso político nacional luego de lo sucedido en mayo de 1969, del llamado Cordobazo, y posteriormente, a comienzo de los setenta con la aparición de los sindicatos de la izquierda revolucionaria, denominado "clasistas" entre los obreros mecánicos.

En Córdoba existía una estrecha relación entre los estudiantes y los obreros de las grandes fábricas instaladas en el cordón industrial, ya que en aquellos años muchos trabajadores estudiaban en la Universidad de Córdoba.

Santiago Pampillón resumió a la unidad obrero-estudiantil que se forjaría en este período. Pampillón era obrero y estudiante, como un símbolo viviente de la ciudad que fusionaba ambos sectores sociales en su vida cotidiana y fue asesinado por la dictadura militar en las calles de la ciudad durante la gran huelga estudiantil universitaria de mediados de 1966.

Estas experiencias se dieron en el contexto de un movimiento obrero muy combativo, surgido de las luchas en la resistencia peronista y radicalizados al calor de las corrientes de ideas revolucionarias de los años 60.
 
A ello se sumaba al reclamo permanente de los peronistas por la convocatoria a elecciones limpias y el regreso de su Líder, lo que llevó a que la politización creciera notablemente tanto en las fábricas como en las facultades.
 
El "Cordobazo" y el "Viborazo" fueron organizados fundamentalmente por los trabajadores de la Energía (organizados en el Sindicato de Luz y Fuerza) y los mecánicos (en el SMATA), que constituían los dos principales sectores productivos de la región, tanto por número de trabajadores directos e indirectos como por su carácter estratégico para la economía nacional. Dichos sindicatos eran la punta de lanza de la combativa CGT cordobesa.

En el "Viborazo" se sumaron al movimiento los dos sindicatos que agrupaban a los trabajadores de FIAT (SiTraC y SiTraM), arrebatados unos meses antes a sus conducciones entreguistas por listas de la izquierda revolucionaria.
 
Esta confluencia obrero-estudiantil expresaba al conjunto de los sectores populares: a la clase media urbana y rural, a los productores pequeños y medios del campo y la ciudad, y al empresariado nacional; con un fuerte sentimiento antiimperialista y anticapitalista por el evidente copamiento de la economía por parte de los monopolios extranjeros. El Cordobazo y las movilizaciones populares subsiguientes se llevaron puesto a Onganía y el Viborazo, a Levingston.
 

Las jornadas de marzo de 1971
 
El 1 de marzo de 1971 el gobierno militar del general Roberto Marcelo Levingston, en un verdadero disparate político, designó como nuevo interventor de la provincia de Córdoba al dirigente conservador José Camilo Uriburu, a quienes sus amigos llamaban "El Conejo" por sus catorce hijos.
 
Uriburu era sobrino de José Félix Uriburu, el general filonazi que derribara al presidente popular Hipólito Yrigoyen en 1930; y al parecer estaba dispuesto a hacer honras a su ascendencia ideológica.
 
La CGT provincial de Atilio El Negro López llama a un paro activo contra la intervención y se realiza una concentración. Como respuesta a la movilización social que se había hecho constante en Córdoba, Uriburu, olvidando que estaba en la "provincia rebelde" lanzó su celebre provocación declarando que: "Confundida entre la múltiple masa de valores morales que es Córdoba por definición, se anida una venenosa serpiente cuya cabeza pido a Dios me depare el honor histórico de cortar de un solo tajo". El pueblo cordobés le respondió con una pueblada a la que llamaron, en "homenaje" al inspirado gobernador, el Viborazo.

Se prepara la insurrección

El 3 de marzo el dirigente de Luz y Fuerza Agustín El Gringo Tosco, con el gremio intervenido y desde la clandestinidad, propuso la formación de un Comité de Huelga provincial, incluyendo a los sindicatos "clasistas" de FIAT (Sindicato de Trabajadores de Concord -SiTraC- y Sindicato de Trabajadores de Materfer -SiTraM-) de conducción izquierdista para preparar la ocupación de todas las plantas fabriles el 12 de marzo con el reclamo del fin de la dictadura.
 
Se produce una discusión entre la CGT peronista y los sindicatos "clasistas". La Comisión de lucha de la CGT reafirma el paro para el 12 de marzo y los sindicatos "clasistas" SiTraC y SiTraM convocan a un acto con movilización en la localidad de Ferreyra, en la entrada de la ciudad, donde FIAT tenía sus tres plantas (Concord, Materfer y Grandes Motores Diesel).

Vísperas del incendio: El Ferreyrazo

El viernes 12, tal cual lo programado por el Comité de Huelga se produjeron tomas en diferentes empresas, los trabajadores de FIAT, en tanto, decidieron abandonar las plantas de Concord y Materfer y realizaron un acto en el paso a nivel de Materfer reuniendo a sus afiliados y a los trabajadores de Grandes Motores Diesel, Perkins, Thompson Ramco y a vecinos del barrio de Ferreyra.

Cuando llega la policía, dirigida por el comisario Sanmartino, el enfrentamiento se hizo encarnizado. Piedras contra las balas y gases de la policía dando lugar a lo que popularmente se conocería como Ferreyrazo. Ahí, mientras un grupo de jóvenes y obreros resistían la represión, un agente descerrajó un balazo con pistola 45 que dio en la cara de un obrero de FIAT de 18 años, Adolfo Cepeda.

La muerte de Cepeda exacerba la indignación popular y el sepelio se transforma en un elocuente testimonio de repudio hacia la dictadura y la represión.

La CGT respondió convocando a un nuevo paro general para el 15 de marzo con abandono de fábrica a las 10 hs., asamblea en puerta de fábrica y movilización para concentrarse en plaza Vélez Sarsfield, a las 11 horas.
 
Además, la CGT de Córdoba emitió un comunicado, criticando a Rucci y la CGT nacional por no solidarizarse con la clase obrera cordobesa, por mantener una complicidad pasiva y por negarse a convocar un paro nacional en respaldo a Córdoba.

Estalla el segundo Cordobazo

El lunes 15 de marzo, las acciones comenzaron en Villa Revol, donde se hallaba la planta eléctrica de EPEC, la empresa provincial de energía, y donde el gremio de Tosco, que ejercía el control de esas zonas, la tomó como ocurría en cada paro.

Los trabajadores de FIAT partieron temprano de Ferreyra rumbo al centro como se había acordado; al pasar por la planta de EPEC encontraron a los trabajadores de Luz y Fuerza tomando la planta.

Debido a su aislacionismo y sectarismo, la conducción del "clasismo" interpretó la toma como una traición de Tosco y la CGT peronista a lo acordado el día 9, por lo que insultaron a Tosco y demás dirigentes de Luz y Fuerza.

De cualquier manera El Gringo los invitó a participar de la toma, que serviría como retaguardia del paro activo, pero no lo logró y las columnas siguieron su marcha hacia el centro. Al llegar los activistas de Fiat descubrieron que no había ni palco ni parlantes, lo que aumentó su bronca contra la CGT peronista.

Los dirigentes de SITRAC- SITRAM consumaron discursos criticando a la CGT de Córdoba y al Comité de Huelga, lo cual desorientó y confundió a la multitud, que respondió con las distintas consignas políticas que sostenían; los de FIAT y los grupos Universitarios vinculados al izquierdismo clamaban: ¡Ni golpe ni elección, revolución!, los de Tosco respondían: ¡El pueblo unido jamás será vencido!, y ¡Unidad-CGT!, y los peronistas de izquierda y el SMATA: ¡Si Evita viviera seria montonera!
 
Cuando todo indicaba el comienzo de una gran confusión corrió el rumor de que Tosco había ocupado la zona de EPEC con Luz y Fuerza y entonces la multitud comenzó a corear: ¡Córdoba se mueve por otro 29!, iniciando el Viborazo.

Ocupación de Córdoba

Las columnas principales, que en este caso fueron las de los obreros de FIAT, ocuparon los barrios aledaños al centro como Guemes y Observatorio.

Los que integramos la Juventud Revolucionaria Peronista (JRP) entre los que se encontraban Jorge Busti y Hernán Orduna, tomamos parte en esa auténtica jornada de lucha popular con el SMATA y otros gremios y participamos en la ocupación los barrios estudiantiles y obreros de Clínicas y Alberdi, donde se concentraron un gran número de activistas universitarios y políticos.
 
A las primeras horas de la tarde, como el 29 de mayo de 1969, la ciudad estaba nuevamente tomada por el pueblo. Los trabajadores y estudiantes construyeron barricadas en Barrio Guemes, Colón y San Vicente. Sólo en Barrio Clínicas había 200 barricadas.
 
Si bien el viborazo mostró una mayor participación de grupos organizados en el levantamiento popular, estas luchas sociales conservaban como sello dominante su forma espontánea.
 
Así, se produjeron ataques a empresas como el Banco de Galicia, el Jockey Club, el Banco del Interior y gran cantidad de supermercados. Barrio Clínicas y Villa Revol ocupado por Luz y Fuerza de Tosco fueron los lugares mejor organizados y que resistieron más tiempo, seguramente por la experiencia del primer Cordobazo, y por la fuerte organización del sindicato eléctrico cordobés.
 
El nivel de destrucción material fue mayor que en el Primer Cordobazo, se produjeron gran cantidad de incendios y hubo muy pocas bajas. De la misma manera que en 1969 tampoco se produjeron saqueos ni robos a la propiedad.
 
A diferencia del Cordobazo no se tomó el centro sino la periferia y zonas perfectamente conectadas entre sí que abarcaron más de 500 manzanas, la policía casi no pudo intervenir y sólo comenzó a actuar por la tarde evitando choques frontales.
 
De la represión participa un grupo de elite de la Policía Federal traído de Buenos Aires, "la Brigada Antiguerrillera" al mando del siniestro comisario Villar, viejo enemigo del pueblo que utilizaba una violencia especializada y concentrada con motos, tanques, etc., para desarmar las barricadas.

No obstante, también resultaron impotentes para contener la bronca popular y al atardecer ocuparon la ciudad los militares paracaidistas al mando del general Alcides López Aufranc.

Desenlace de la sublevación y fin de la Revolución Argentina

Por la noche, Uriburu felicitó a los efectivos de la Policía Federal por su eficiencia en la tarea de "desalojar a la víbora del barrio Clínicas", clásica área de residencia estudiantil y uno de los epicentros de las luchas de todo ese período.
 
Finalmente Levingston le pidió la renuncia a Uriburu, quien se retiró de la provincia sin poder cortar ninguna cabeza de víbora, ni de animal alguno. El diario La Voz del Interior haciendo gala del humor cordobés publicó al día siguiente de la renuncia del "Conejo" Uriburu una caricatura de una serpiente satisfecha luego de haberlo devorado. 

El 23 de marzo de 1971 el comandante en jefe del Ejército, general Alejandro Agustín Lanusse, remplazó a Levingston y bajo su gobierno las tropas del Tercer Cuerpo de Ejército tomaron por asalto las fábricas Concord y Materfer para desmantelar los gremios combativos de Sitrac y Sitram y encarcelar a "El Gringo" Tosco y los principales dirigentes. 

Tiempo después, otras puebladas incendian la patria, tocando ahora el turno a Cipoletti en Río Negro, Orán en Salta y Casilda en Santa Fe. Entre el Cordobazo y 1972 estallaron al menos 13 insurrecciones en ciudades del interior del país. En varias de ellas junto a obreros y estudiantes manifestaban activa y públicamente su repudio al régimen militar incluso sectores de las elites locales. 

Jaqueado por puebladas y guerrillas que crecen y se expanden a lo largo y ancho del país y se rebelan contra la opresión y los proyectos del imperialismo, Lanusse convoca a elecciones, para asegurar una retirada en orden de los militares y un traspaso ordenado del gobierno a las autoridades civiles.

Lanusse estaba perfectamente consciente de que no iba a haber ningún modo de alcanzar esa meta sin tener en cuenta a Juan Perón. Por lo tanto, resolvió abrir la puerta a los peronistas. Entonces no tuvo más remedio que convocar a elecciones para el 11 de marzo de 1973 y aceptar la derrota del proyecto dictatorial, elitista, antinacional y antipopular.

El Viborazo fue una rebelión popular y un jalón muy importante en la larga resistencia iniciada en 1955 y que culminaría en 1972 con el regreso de Juan Perón a la Patria, el peronismo aglutinando a todo el pueblo, el intento de la izquierda peronista de convertirse en vanguardia del Movimiento, el triunfo electoral de 1973 y las Fuerzas Armadas retirándose repudiadas de la Casa de Gobierno.
 
Escribe Blas García (participó como militante de la JP en el Viborazo)

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El Viborazo, o segundo Cordobazo, un duro golpe a la dictadura militar
Un grupo nutrido de estudiantes y trabajadores se dirigieron al barrio Clínicas (punto neurálgico del Cordobazo) y establecieron numerosas barricadas para enfrentar la represión de las fuerzas policiales.
El Viborazo, o segundo Cordobazo, un duro golpe a la dictadura militar
Los obreros de las grandes fábricas, instaladas en el cordón industrial de Córdoba, protagonistas de la pueblada, se burlan de Uriburu, que lanzó su celebre provocación: "En Córdoba se anida una venenosa serpiente cuya cabeza pido a Dios me depare el honor histórico de cortar de un solo tajo". El pueblo cordobés le respondió con una rebelión a la que llamaron, en "homenaje" al inspirado gobernador, el Viborazo.
22-07-2014 / 17:07
Se recalienta la pelea. En el marco de la audiencia con abogados argentinos, representantes de los holdouts y bancos involucrados en el pago de la deuda reestructura, el juez de Nueva York Thomas Griesa rechazó reponer el 'stay', tal como había solicitado la Argentina para ganar tiempo, e instó al país a negociar con holdouts para evitar el default, cuando restan apenas ocho días para el 30 de julio, fecha en que vence el período de gracia para el cobro de los bonos que ya pagó la Argentina el pasado 30 de junio.
 
Se esperaba con ansias la reunión, pero el resultado no fue una buena noticia para el país. "El stay no es necesario para continuar el diálogo", sentenció el juez. Las críticas hacia el gobierno de CFK no quedaron atrás. Mientras que intentó resumir que "juicios son juicios", calificó de "incendiaria" y desafortunada" la retórica de la Argentina.
 
"Griesa fue rápido y furioso. Es pago, acuerdo o default", dijo Eugenio Bruno, especialista en negociación de deuda. El abogado evaluó que pedir un nuevo stay (o medida de no innovar) sin el consentimiento de la parte ganadora en el juicio -en referencia a los fondos buitre- "no era probable" de aceptación.
 
El mediador Daniel Pollack citó a las partes a una nueva audiencia para mañana a las 11. Argentina está en las puertas del default y el gobierno parece temerle más a que se dispare la cláusula RUFO que a mandar al país al default, una alternativa que Cristina no descarta.
 
La Opinión Popular
22-07-2014 / 09:07
 Un clásico de las películas de acción es la escena en la que el héroe debe elegir si cortar el cable verde o el rojo de la bomba, sabiendo que si elige el correcto el reloj se detendrá pero que si se equivoca, entonces el conteo regresivo se acelerará, sin dejarle escapatoria a todos los inocentes.
 
Algo parecido es lo que ocurrirá en las próximas horas en el despacho del juez Thomas Griesa. Allí se sabrá si la estrategia confrontativa de los funcionarios argentinos fue lo suficientemente persuasiva como para llevar a que el magistrado "corte el cable correcto" y reponga la medida cautelar que otorgaría oxígeno para seguir negociando.
 
O si, por el contrario, se cortará el cable equivocado -en este caso, la confirmación de que el fallo sigue en pie y la Argentina debe pagarle a los "buitres" cada vez que los demás bonistas reciban un pago- y, en ese caso, el fatídico reloj marcará la aceleración de los tiempos hacia el temido default.    
 
Lo cierto es que los espectadores están nerviosos. Después de un clima de optimismo que se había generado cuando los funcionarios argentinos viajaron a hablar con el mediador Daniel Pollack, cuando todo el mundo daba por supuesto un acuerdo inminente, ahora hay nuevamente un escepticismo creciente.
 
"La verdad es que hoy nadie sabe a ciencia cierta qué va a pasar ni cómo va a terminar este tema", señala el economista Carlos Melconian, para quien "las hipótesis sobre el desenlace se van multiplicando y esto va inclinando la balanza hacia uno u otro lado, con finales muy diferentes". Para que no queden dudas sobre qué tan grave considera la situación, remata con esta expresiva frase: "Están jugando con fuego".
 
Otros confían en que, a pesar de la dureza retórica que exhiben los funcionarios argentinos, hay una voluntad real de negociar para llegar a un cronograma de pagos que evite el default. "Es como una partida de poker, uno no muestra las cartas", grafica Mario Blejer, ex titular del Banco Central.
 
En la misma línea, el economista Orlando Ferreres cree que hay una estrategia del Gobierno que apunta a no irritar a los acreedores que habían aceptado el canje y que, eventualmente, podrían exigir un resarcimiento. "Se trata de afirmar que no se está negociando para tener una expresión pública que diga: 'Yo no negocié nada, al contrario, los tuve siempre en contra'", sostiene Ferreres. Y pronostica que finalmente habrá un acuerdo con algún tipo de ahorro al país, que le permitirá al Gobierno "mostrarlo como un éxito y decir que al fin aflojaron los buitres".
 
Arribar a un acuerdo permitirá 'comprar' tiempo, aunque no servirá para resolver la larga lista de problemas internos que arrastra CFK, como ser: Escenario económico recesivo, Elevada inflación, Caída del saldo comercial, Desajuste en las tarifas, Altos niveles de emisión, Cuentas fiscales en rojo, Dólar que se atrasa frente a la suba de precios, Crédito caro, Reservas que no han crecido en temporada alta de sojadólares.
 
Con o sin Griesa, la economía no escapa a un escenario recesivo. 

22-07-2014 / 08:07
 La delegación de la CGT ultra oficialista, encabezada por Antonio Caló, que fue a la Casa Rosada a reclamar una suba del mínimo no imponible del abusivo Impuesto a las Ganancias, se retiró con las manos vacías, tras una breve reunión con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
 
Capitanich le pidió plazo a Caló hasta resolver la pelea con los holdouts. La comitiva sindical, que completaron el estatal Andrés Rodríguez, el taxista Omar Viviani y el mecánico Mario Manrique, se retiró sin hacer declaraciones.
 
De todos modos, se pudo confirmar de fuentes cegetistas que los funcionarios se limitaron a recibir las propuestas que formularon los gremialistas para suavizar los recortes por Ganancias que recibe más de un millón de trabajadores en sus salarios y quedaron en dar una respuesta "a la brevedad".
 
Uno de los gremialistas cercanos al Gobierno les advirtió a Capitanich y Tomada que "no tenemos margen" para esperar sin "analizar la posibilidad de tomar medidas", en caso de que  no reciban soluciones al reclamo. La relación entre el Gobierno y la CGT oficialista quedó al borde de la ruptura tras la reunión.
 
El malestar de los sindicalistas se hizo evidente cuando salieron raudos sin hablar y ni siquiera le comunicaron lo ocurrido a sus pares de los sindicatos. "Si Caló se fue así es porque no va a pasar nada habrá quilombo y se va al carajo la CGT oficial. Nos están forrenado. En lo que va del año perdimos 3000 puestos de trabajo por goteo y hay más de 10 mil suspensiones", afirmó una fuente de la UOM.
 
El jefe de la CGT y la CTA oficial no toleraron que tras cerrar paritarias Cristina no exceptuara del pago de Ganancias el aguinaldo, como había hecho el año pasado. La bronca de los gremios que cerraron las paritarias por debajo del 30% es porque no blanquearan la inflación récord de este año. Parte de esos incrementos se fueron en julio con Ganancias.
 
Sólo en la UOM hay un 30% de los empleados alcanzados por ese impuesto. "Con estas reglas de juego un trabajador que gana poco más de 15 mil pesos pierde al año un salario por ganancias y el aguinaldo. Hay 5 CGT y todas pensamos lo mismo. Algo de razón habrá", se indignaron.
 
El diálogo entre las centrales, oficialista y opositora, es más frecuente de lo que parece: tras la reunión de la Casa Rosada, Gerónimo "Momo" Venegas llamó a varias segundas líneas de gremios de la CGT oficial para ver qué había pasado.
 
Hugo Moyano y Luis Barrionuevo planean un paro junto a Omar Maturano y Roberto Fernández, claves para parar el transporte en todo el país. Caló y Ricardo Pignanelli (Smata) no están muy convencidos: creen que parar es una ayuda a las fábricas que están bajando la producción.
 
La CTA oficialista de Hugo Yasky irá al parlamento el 4 de agosto. Si la CGT oficial sigue el mismo camino no hará sólo una marcha: "Vamos a hablar con los legisladores sindicales y con todas las fuerzas para ver que quieren hacer", anticiparon. Sería el final de su noviazgo con la Casa Rosada.
 
La Opinión Popular

21-07-2014 / 17:07
"¿Están todos ubicaditos? Miren que tenemos que hacerlo rápido porque si no viene la próxima formación y nos lleva puestos...", expresó, entre risas, Cristina Fernández, al tomar el micrófono durante la inauguración de seis nuevos trenes en el ferrocarril Sarmiento.
 
Lo dijo graciosa, como si en verdad fuera una broma. El silencio sepulcral que siguió al comentario dejó más en evidencia lo desatinado de la broma de Cristina, que tardó unos segundos en continuar su discurso. Luego, embalada, la Presidenta aseguró, en otra polémica frase, que la gente viaja en el estribo porque le "gusta tomar aire".
 
El chiste de mal gusto, en la misma línea donde ocurrieron los accidentes de Once y Castelar (que dejaron 55 muertos y más de mil heridos) pareció -como mínimo- fuera de lugar. Y así lo reflejan los numerosos comentarios en las redes sociales.

Fue la tragedia más terrible de su mandato y ella no es ajena a ese horror. El estado deplorable de los ferrocarriles venía denunciándose desde hacía añares y hasta que ocurrió lo que ocurrió nada hizo su gobierno para mejorarlos. Por eso pasó lo que pasó. Por esos hechos, hay funcionarios kirchneristas acusados en la Justicia por corrupción como Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi.
 
Ahora bien, los trenes no salían de Once por el acto con militantes rentados de La Cámpora y porque la Presidenta se presentó en la estación Villa Luro acompañada por el pre candidato Randazzo que necesita sacar provecho electoral. Allí, dejó un puñado de frases desafortunadas justo en esa línea donde sucedieron hechos trágicos con saldo de muertos.
  
"Las declaraciones de Cristina fueron de muy mal gusto, una falta de respeto total. No tuvo la más mínima consideración cuando las 52 víctimas de estación de Once fueron producto de los 10 años de ineficacia de su gobierno, de la ausencia de una política ferroviaria. Los familiares de las víctimas tomamos las declaraciones de Cristina con mucho dolor, nos dio vergüenza ajena. Y más cuando consideró que la gente que viaja colgada lo hace porque quiere tomar aire o hacerse la valiente", dijo María Luján Rey, cuyo hijo murió el siniestro. 

Cuando no se piensa lo que se dice, es cuando se dice lo que se piensa. Sin filtros, Cristina dice lo que se le viene a la cabeza y los fanáticos de La Cámpora la aplauden porque piensan que todo lo que dice está muy bien. Evidentemente la tragedia de Once nunca le importó; si no, ni se le ocurren esas frases desafortunadas, que más que broma son una burla a los familiares de los 51 muertos y 770 heridos de la tragedia de Once.
 
La Opinión Popular

21-07-2014 / 09:07
 
"Nadie cae en default por una deuda que es un 3% del PBI", fue la frase más repetida desde que la Corte Suprema estadounidense le bajara el pulgar a la Argentina. Expresaba la visión optimista de buena parte del mercado, en el sentido de que, llegado el momento, el Gobierno dejaría de lado la retórica combativa para sentarse a negociar.
 
Claro que el propio Axel Kicillof planteó el argumento que ponía en duda esa convicción: el monto a pagarle a los holdouts puede ser poco si se lo mide en términos de PBI, pero la cosa cambia si se lo compara con las cascoteadas reservas del Banco Central. En ese caso, la cuenta llega al 50 por ciento.
 
Quedaba flotando entonces una conclusión: como dólares no hay, cualquiera fuera la fórmula elegida para acordar con los "buitres", implicaría la necesidad de pedir plata en el mercado.
 
Aun en el caso de que, como todo indica, se llegue a una solución "a lo Repsol" que implique el pago con bonos, también será necesario recurrir al financiamiento. A fin de cuentas, estos títulos tarde o temprano deben ser cancelados, y la situación ya no está como para seguir sacrificando reservas del Central.
 
Hablando en plata, las obligaciones financieras del país solamente en este mes incluyen los u$s650 millones de la primera cuota para el Club de París más la cuota "congelada" por el juez Thomas Griesa a los bonistas del canje de 2010, que supera los u$s500 millones. Y todo esto, sin considerar un centavo para los "buitres".
 
Y lo que sigue en el calendario es más preocupante aun.
 
•      Según la estimación de Daniel Artana, economista jefe de la fundación FIEL, los vencimientos en moneda extranjera bajo ley argentina suman u$s9.400 millones en el próximo año y medio.
•      A esto hay que agregar la cancelación de u$s5.200 millones con organismos multilaterales de crédito.
•      Esto sólo considerando al Gobierno central. Porque si se tiene en cuenta la deuda de las provincias hay que adicionar otros u$s2.300 millones.
•      También debe contemplarse las necesidades del sector privado, que tiene obligaciones por u$s9.300 millones. Y para ello, debe recurrir a comprarle dólares al Banco Central.
 
En definitiva, incluso sin considerar el revés judicial contra los buitres, el panorama financiero ya lucía bien difícil para el país. "Julio viene espantoso, y la agenda de pagos de este segundo semestre es más complicada", sintetiza el economista Tomás Bulat.
 
El consultor Salvador Di Stefano pone una nota preocupante: "La Argentina necesita de aquí a fin de año un total de u$s10.000 millones para tapar el agujero de las cuentas públicas". Y agrega: "Si no se consigue ese dinero, deberá financiarlo vía emisión monetaria o crédito interno. Ambas medidas generan inflación y contracción económica".

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