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El clima en Paraná
La apuesta del consenso y la reconstrucción
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
Porque cuando tengo que cantar verdades las canto derecho nomás, a lo macho, aunque esas verdades amuestren bicheras donde naides creiba que hubiera gusanos. El orejano
Nacionales - 02-03-2012 / 09:03
CRUCES ENTRE LA PRESIDENTA Y LOS DOCENTES

Cristina dijo que los docentes piden mucho pero trabajan poco

Cristina dijo que los docentes piden mucho pero trabajan poco
Arriba. La Presidenta fue más dura aún al referirse a la jornada laboral de los docentes. Abajo. Muy divertidos, Sergio Urribarri, y los gobernadores José Luis Gioja, Lucía Corpacci, Luis Beder Herrera y Daniel Scioli festejaron sonrientes varios de los tramos del discurso ante la Asamblea Legislativa.
Críticas de Cristina Fernández a los gremios docentes en pugna con el Gobierno K por el tema salarial.
 
En un contexto de inicio de clases signado por paros en 7 provincias y con el horizonte de una huelga nacional de CTERA el próximo martes, Cristina dedicó ayer una parte importante de su discurso ante la Asamblea Legislativa al conflicto por el salario de los maestros, que no cayeron nada bien a los docentes.
 
Visiblemente molesta por las medidas de fuerza que esta semana vaciaron las aulas en distritos como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Chaco, Entre Ríos y Mendoza, la Presidente señaló que en los últimos 9 años el salario testigo que fija la paritaria docente nacional "aumentó el 651 por ciento" y que los maestros trabajan poco en relación con lo mucho que exigen.
 
En medio de tensas negociaciones por subas de salarios y de declaraciones de huelga, Cristina eligió a los docentes como blanco de sus críticas. La Presidenta cuestionó las paritarias y los recientes paros que postergaron el inicio de las clases, pero fue más dura aún al referirse a la jornada laboral y al ausentismo."Trabajan cuatro horas y tienen tres meses de vacaciones", dijo la jefa del Estado.
 
Lejos de calmar las aguas, huelga y críticas, fue la réplica de los docentes, que reprocharon el mensaje de Cristina, negaron que sólo busquen discutir salarios en las paritarias y rechazaron que los docentes tengan jornadas de "4 horas" y "tres meses" de vacaciones.
 
"Los tres meses de vacaciones no existen. Trabajamos hasta fines de diciembre y retomamos en febrero", señaló la dirigente Stella Maldonado, de CTERA en declaraciones radiales y televisivas.


La Opinión Popular

LOS GREMIOS REPROCHARON EL MENSAJE DE CRISTINA
 
Huelgas y críticas, la réplica de los docentes
 
En medio de tensas negociaciones por subas de salarios y de declaraciones de huelga, Cristina Kirchner eligió a los docentes como blanco de algunas de sus críticas. La Presidenta cuestionó las paritarias y los recientes paros que postergaron el inicio de las clases, pero fue más dura aún al referirse a la jornada laboral y al ausentismo.
 
"Trabajan cuatro horas y tienen tres meses de vacaciones", dijo la jefa del Estado, y agregó: "Creo que quedaron atrapados en una lógica de otro país, la lógica de la carpa blanca, cuando les descontaban el salario".
 
Desde la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), que agrupa a 320.000 afiliados en 25 gremios de todo el país, rechazaron ayer el mensaje presidencial e informaron que continúa en pie el paro nacional convocado para el martes que viene.
 
"La Presidenta incurrió en inexactitudes: no hay docente que trabaje solamente cuatro horas y que tenga tres meses de vacaciones. El tono del discurso no creo que ayude a resolver el conflicto por la negociación salarial", sostuvo a LA NACION la titular de Ctera, Stella Maldonado.
 
De acuerdo con la explicación de Maldonado, no es cierto que los docentes tengan tres meses de vacaciones como afirmó la Presidenta. "Trabajamos hasta el 29 o 30 de diciembre y nos reincorporamos el 10 de febrero", explicó.
 
También hubo fuertes críticas al mensaje de Cristina Kirchner desde los gremios bonaerenses, que aún no lograron un acuerdo en la negociación paritaria de este año.
 
"Se asemejó a un discurso de la década del 90 más que al tiempo que vivimos. Es un retroceso teniendo en cuenta que se había avanzado con la nueva ley de educación", opinó a LA NACION Roberto Baradel, secretario general de Suteba.
 
En caso de no haber hoy una definición en cuanto al alza salarial, los gremios bonaerenses convocarán a un paro de 48 horas para la semana próxima. Los docentes pidieron elevar el salario inicial de 2400 a 3100 pesos. El Estado, en tanto, ofreció 2800 pesos.
 
"En lugar de confrontar, la Presidenta debería haber convocado a los sindicatos. Queremos que se mejore la oferta y que se respete la escala salarial", exigió Baradel para las próximas negociaciones.
 
Se sumaron a las voces de Baradel y Maldonado miembros del Sadop, el gremio de los docentes privados.
 
Los reclamos docentes tuvieron el respaldo por parte de la CGT. Tanto el dirigente Julio Piumato como el diputado nacional Facundo Moyano respaldaron sus pedidos. "Estamos en solidaridad con la lucha de los docentes. Los reclamos son totalmente justos, más allá de todo lo que describió la Presidenta", dijo el líder de la Juventud Sindical.
 
Fuente: La Nación

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31-08-2014 / 21:08
  Ni el paro realizado el jueves por los gremios opositores, ni las respuestas del Gobierno de CFK producidas en el límite de la confrontación mediática, le permiten al ciudadano común disipar la incertidumbre política y económica que envuelve a la Argentina. Los problemas reales y concretos siguen allí, con perspectivas de profundizarse y tornar más difícil la situación.
 
Eso significa la continuidad de un proceso recesivo con caída del consumo, nuevas suspensiones laborales y despidos, cierres de negocios y el crecimiento de una peligrosa espiral inflacionaria con mayor deterioro salarial. El Gobierno no podría revertir el cuadro 
-aunque lo desee-, porque parece haberse internado por su propia impericia en un laberinto de difícil salida, donde requieren herramientas y convicciones que no dispone.
 
La estrategia política de Cristina sería administrar con cautela el fuerte ajuste, reafirmarse como víctima de factores ajenos para no bajar banderas ideológicas, y transitar el año y medio que queda hasta la entrega del poder por carriles razonablemente normales. Parece muy poco para los K que esperaban un final de ciclo con menos penas y más gloria.
 
El influyente secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, el miércoles pasado, en la comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, dio la línea de aquella estrategia. "Llegamos al Gobierno, pero estamos tratando de llegar al poder; la clase política tiene que llegar al poder, que hoy está en manos de los grupos concentrados", dijo, para sorpresa de todos.
 
A 11 años de un oficialismo que exhibió siempre la fortaleza y la determinación de ejercer el poder para neutralizar cualquier obstáculo, la frase sonó a justificación de la actual impotencia. La especialidad de los K en el ejercicio del poder, fue la de dividir a sus críticos mediante el ataque permanente al empresariado, a los sindicatos, a la prensa, a la Justicia, a la Iglesia Católica, a los partidos de oposición y a otros factores de poder, que le resultaban incómodos.
 
Quedará para la politología -y, por qué no, para estudios psicológicos- descubrir qué significa exactamente para Zannini y Cristina el poder en un régimen democrático. Nada de esto contribuirá ahora a modificar la compleja realidad que afronta el país, pero ilustra la intimidad del Gobierno.
 
La radicalización ideológica propuesta por Cristina y el joven ministro Axel Kicillof avanzó durante la semana con las exposiciones en el Senado y las operaciones reservadas en el mundo financiero. Allí circuló la amenaza oficial de revocar la autorización para funcionar al Citibank, que desde hace 100 años está en la Argentina, porque no se alinearía en contra del fallo del juez Thomas Griesa.
 
En ese marco, la acción anunciada por Kicillof y el canciller Héctor Timerman para el tratamiento de las reestructuraciones de deudas en Naciones Unidas apunta a buscar mayores solidaridades internacionales, que pocas veces superan lo meramente declamativo. Lo objetivo es que, con razón o sin ella, Argentina ha desafiado a la Justicia de Estados Unidos y no sólo al juez neoyorquino Griesa.

31-08-2014 / 17:08
31-08-2014 / 11:08
 
El gasto público en el país aumentó once veces durante la última "década ganada K". Mientras que en 2004 registró unos 64.200 millones pesos, el año pasado el gasto público alcanzó los 751 mil millones.
 
El ejercicio 2004 terminó con un superávit financiero de 8813,6 millones, pese a que la ley de presupuesto de ese año había estimado un superávit mucho menor, de 2300 millones de pesos.
 
Por el contrario, el de 2013 finalizó con un déficit financiero de 85.000 millones, en gran medida debido a los subsidios a la energía, cuando la ley de presupuesto preveía un superávit de 587 millones.
 
"El gasto público ha dejado de ser el motor del desarrollo para convertirse en una carga, sobre todo por la magnitud de los subsidios económicos, básicamente dirigidos a la energía y al transporte", sostuvo el diputado radical Enrique Vaqui.
 
Desde el inicio de la década K en el poder, la oposición denunció sistemáticamente en el Congreso que la ley de presupuesto es "un dibujo", una "ficción" a medida del Poder Ejecutivo, y las cuentas de inversión parecen confirmar estos cuestionamientos.
 
En 2004, el Gobierno de CFK subestimó de manera deliberada la proyección de gastos y recursos, con lo que luego tuvo un superávit mucho más abultado que el que había estimado.
 
En 2013,  pretendieron esconder el creciente déficit primario y financiero que acosa a las cuentas públicas desde 2010, previendo un superávit cuando en realidad el déficit fue de 85.000 millones, sencillamente porque los gastos subieron a mucho mayor ritmo que el nivel de ingresos.
 
Durante 2013, la prioridad del Gobierno estuvo claramente dirigida a los subsidios tanto al sector público como privado.
 
En lo que se refiere a los subsidios, el más significativo es el dirigido a la energía eléctrica: de un crédito original de 18.000 millones, saltó a más de 38.000 millones de pesos. Los subsidios al transporte automotor pasaron de 12.000 millones a 16,4 mil millones de pesos. Aerolíneas Argentinas, en tanto, saltó de un presupuesto de 3100 millones a poco más de 3300 millones.
 
La publicidad fue otra de las prioridades del Gobierno. La partida "Prensa y difusión de actos de gobierno" prácticamente se duplicó el año pasado: pasó de 753 millones proyectados a 1387 millones que se gastaron. En 2013 se produjeron un total de 432 spots publicitarios sobre la gestión de gobierno (es decir, más de un spot por día).
 
El programa Fútbol para Todos también creció: saltó de 1200 millones originales a 1400 millones de pesos finales.
 
La Opinión Popular

31-08-2014 / 10:08
  El paro de las centrales obreras opositoras del jueves -ni tan importante como pretenden sus organizadores ni tan insignificante como quisieron ver en el oficialismo- dejó de movida dos escenarios planteados de cara al futuro.
 
Los que mandan, Cristina Fernández y Axel Kicillof, no parecen estar preocupados o no les interesan esas cuestiones -si se quiere menores para ellos- tan enfrascados en sostener en alto y, como sea, el discurso antibuitre con el que han decidido embanderarse para convencer a sus aplaudidores de que ellos son los buenos y los que salvarán al país de las amenazas externas y sus usinas internas.
 
Mucha gente decidió ir a trabajar el día del paro como pudo, porque a sus preocupaciones cotidianas (inflación, bajos salarios, inseguridad) se le ha subido otra, que es el temor a perder el empleo. Esa masa social, casi desesperada frente al nuevo escenario, difícilmente pueda ser contenida con discursos épicos o promesas que no se cumplen.
 
El país está regado de actos rimbombantes de Cristina "salvando" fuentes de trabajo cerradas por los insensibles empresarios, que hoy son yuyales abandonados a su suerte mientras los empleados engañados lloran ante las cámaras de televisión.
 
El sindicalismo duro, con Hugo Moyano y el menos reflexivo Luis Barrionuevo, profundizará su plan de lucha con nuevos paros y concentraciones a la Plaza de Mayo. El siempre listo dirigente ultra K, Edgardo Depetri, ya dijo que los sindicalistas lo que buscan es desestabilizar al gobierno para que se vaya antes de tiempo.
 
Tanta fiebre le impide ver lo elemental: Moyano es un peronista que habla con todos los peronistas, aún con los que están en el gobierno, y de a poco empiezan a quitarse la camiseta K con la que subsistieron todos estos años. Es un clásico del justicialismo: todos buscan reacomodarse ante el nuevo líder, sea Sergio Massa o Daniel Scioli.
 
Por todo ello es que el paro es el arranque de tiempos sociales difíciles para la transición de Cristina. Ocurrirá en medio de una recesión que se profundiza, con niveles de inflación cercanos al 40 por ciento anual, y los ya conocidos flagelos de suspensiones y despidos en el sector industrial, o cierre récord de comercios en lo que va del año. Un restaurante por día cerró sus puertas desde enero a esta parte.
 
Complican la escena la decisión imperturbable de Cristina y Kicillof de sostener a todo tren la pelea con los buitres para llegar con esa bandera al final de su mandato. Hay una abrumadora versión: un acuerdo secreto entre el gobierno y los buitre para sostener la pelea: ellos porque mientras tanto el precio de sus bonos sube; el gobierno porque plasma el default hasta que la brasa caliente caiga en las manos del presidente que llegue al Gobierno a partir de diciembre de 2015.

30-08-2014 / 10:08
 
La jueza María Servini de Cubría manifestó en declaraciones que "hay llamados entre narcos y la Casa Rosada", en un mensaje que vincula a la Sedronar con las bandas de narcotraficantes. "Tenemos entrecruzamientos de algunos llamados entre teléfonos de la Casa Rosada con algunos narcos. Queremos saber quiénes usaron esos teléfonos", declaró la magistrada.
 
La jueza aclaró al respecto a quiénes se refería específicamente: "Me refiero a personas que trabajaban en la Sedronar y los hermanos Zacarías". Según dijo, como la causa está dividida en múltiples causas, es más difícil de investigar. "La Sedronar hacía las denuncias y las hacía todas en un lugar distinto lugar. Eso dificultó la investigación".
 
Dijo que se le pidió a Oscar Parrilli que informe sobre los teléfonos que se comunicaron con Zacarías desde la Casa Rosada. "Le damos un tiempo y si no contesta le volvemos a reiterar el pedido y si no contesta vamos a allanar", adelantó. Este procedimiento llevará más de un mes.
 
Servini de Cubría reiteró que pudo comprobar que ingresó ilegalmente efedrina al país y que esas maniobras de narcotráfico necesariamente tienen que contar con "ayuda de alguien de la política". "El narcotráfico tiene que tener apoyo de adentro, de alguien importante, porque si no, la Policía los localizaría de inmediato", sostuvo la jueza.
 
Según la magistrada, José Granero, amigo de los Kirchner y ex titular de la Sedronar, "tenía algún amigo" que "manejaba" el ingreso de la efedrina a la Argentina. En este contexto, sostuvo que el propio Granero, el 'Boudou' de Cristina en el tráfico de efedrina, hacía las denuncias en distintos juzgados para demorar la investigación.
 
En la Argentina "es muy difícil investigar" causas relacionadas con el narcotráfico por las "presiones que hay desde todos lados", dijo. "Nunca tuve problemas con la política, pero los abogados enloquecen; hay amenazas", sentenció la jueza.
 
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