La Opinión Popular
                  17:23  |  Viernes 20 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“A los que les guste mucho la plata hay que correrlos de la política. Hay que buscar gente que viva con sencillez, con sobriedad, como la inmensa mayoría de la sociedad”. Pepe Mujica
Recomendar Imprimir
Nacionales - 02-03-2012 / 09:03
CRUCES ENTRE LA PRESIDENTA Y LOS DOCENTES

Cristina dijo que los docentes piden mucho pero trabajan poco

Cristina dijo que los docentes piden mucho pero trabajan poco
Arriba. La Presidenta fue más dura aún al referirse a la jornada laboral de los docentes. Abajo. Muy divertidos, Sergio Urribarri, y los gobernadores José Luis Gioja, Lucía Corpacci, Luis Beder Herrera y Daniel Scioli festejaron sonrientes varios de los tramos del discurso ante la Asamblea Legislativa.
Críticas de Cristina Fernández a los gremios docentes en pugna con el Gobierno K por el tema salarial.
 
En un contexto de inicio de clases signado por paros en 7 provincias y con el horizonte de una huelga nacional de CTERA el próximo martes, Cristina dedicó ayer una parte importante de su discurso ante la Asamblea Legislativa al conflicto por el salario de los maestros, que no cayeron nada bien a los docentes.
 
Visiblemente molesta por las medidas de fuerza que esta semana vaciaron las aulas en distritos como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Chaco, Entre Ríos y Mendoza, la Presidente señaló que en los últimos 9 años el salario testigo que fija la paritaria docente nacional "aumentó el 651 por ciento" y que los maestros trabajan poco en relación con lo mucho que exigen.
 
En medio de tensas negociaciones por subas de salarios y de declaraciones de huelga, Cristina eligió a los docentes como blanco de sus críticas. La Presidenta cuestionó las paritarias y los recientes paros que postergaron el inicio de las clases, pero fue más dura aún al referirse a la jornada laboral y al ausentismo."Trabajan cuatro horas y tienen tres meses de vacaciones", dijo la jefa del Estado.
 
Lejos de calmar las aguas, huelga y críticas, fue la réplica de los docentes, que reprocharon el mensaje de Cristina, negaron que sólo busquen discutir salarios en las paritarias y rechazaron que los docentes tengan jornadas de "4 horas" y "tres meses" de vacaciones.
 
"Los tres meses de vacaciones no existen. Trabajamos hasta fines de diciembre y retomamos en febrero", señaló la dirigente Stella Maldonado, de CTERA en declaraciones radiales y televisivas.


La Opinión Popular

LOS GREMIOS REPROCHARON EL MENSAJE DE CRISTINA
 
Huelgas y críticas, la réplica de los docentes
 
En medio de tensas negociaciones por subas de salarios y de declaraciones de huelga, Cristina Kirchner eligió a los docentes como blanco de algunas de sus críticas. La Presidenta cuestionó las paritarias y los recientes paros que postergaron el inicio de las clases, pero fue más dura aún al referirse a la jornada laboral y al ausentismo.
 
"Trabajan cuatro horas y tienen tres meses de vacaciones", dijo la jefa del Estado, y agregó: "Creo que quedaron atrapados en una lógica de otro país, la lógica de la carpa blanca, cuando les descontaban el salario".
 
Desde la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), que agrupa a 320.000 afiliados en 25 gremios de todo el país, rechazaron ayer el mensaje presidencial e informaron que continúa en pie el paro nacional convocado para el martes que viene.
 
"La Presidenta incurrió en inexactitudes: no hay docente que trabaje solamente cuatro horas y que tenga tres meses de vacaciones. El tono del discurso no creo que ayude a resolver el conflicto por la negociación salarial", sostuvo a LA NACION la titular de Ctera, Stella Maldonado.
 
De acuerdo con la explicación de Maldonado, no es cierto que los docentes tengan tres meses de vacaciones como afirmó la Presidenta. "Trabajamos hasta el 29 o 30 de diciembre y nos reincorporamos el 10 de febrero", explicó.
 
También hubo fuertes críticas al mensaje de Cristina Kirchner desde los gremios bonaerenses, que aún no lograron un acuerdo en la negociación paritaria de este año.
 
"Se asemejó a un discurso de la década del 90 más que al tiempo que vivimos. Es un retroceso teniendo en cuenta que se había avanzado con la nueva ley de educación", opinó a LA NACION Roberto Baradel, secretario general de Suteba.
 
En caso de no haber hoy una definición en cuanto al alza salarial, los gremios bonaerenses convocarán a un paro de 48 horas para la semana próxima. Los docentes pidieron elevar el salario inicial de 2400 a 3100 pesos. El Estado, en tanto, ofreció 2800 pesos.
 
"En lugar de confrontar, la Presidenta debería haber convocado a los sindicatos. Queremos que se mejore la oferta y que se respete la escala salarial", exigió Baradel para las próximas negociaciones.
 
Se sumaron a las voces de Baradel y Maldonado miembros del Sadop, el gremio de los docentes privados.
 
Los reclamos docentes tuvieron el respaldo por parte de la CGT. Tanto el dirigente Julio Piumato como el diputado nacional Facundo Moyano respaldaron sus pedidos. "Estamos en solidaridad con la lucha de los docentes. Los reclamos son totalmente justos, más allá de todo lo que describió la Presidenta", dijo el líder de la Juventud Sindical.
 
Fuente: La Nación

Agreganos como amigo a Facebook
20-04-2018 / 16:04
20-04-2018 / 10:04
20-04-2018 / 09:04
Desde que asumió Mauricio Macri las facturas de electricidad treparon 1600 % para los usuarios, tomando como referencia un consumo residencial promedio. Y la inflación se aceleró deteriorando el poder de compra del salario. El rechazo social a las subas en las facturas energéticas se hizo sentir en las calles. El malestar también tuvo una manifestación en el Congreso en el fallido debate del miércoles.
 
Este jueves, a puertas cerradas, el Presidente Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, y el jefe del bloque Pro, Nicolás Massot, junto a sus aliados radicales y de la Coalición Cívica, abordaron el tema tarifazos. Pero la conclusión fue lamentable.
 
No hubo debate, sino una puesta en escena para la gilada en la que solo se abordaron las tarifas del gas y se decidió "financiar optativamente" las boletas, para pagar durante el verano los cargos correspondientes a los meses de mayor consumo: mayo-junio y julio-agosto. La "brillante" opción apenas sería sobre un 25% del total de la factura de gas y con un recargo del 20%.
 
El Gobierno aceptó hacer un retoque cosmético en su política de tarifas para demostrar apertura ante sus aliados, radicales y lilitos, e intentar descomprimir el escenario en el que la oposición casi reúne los votos para una sesión especial que podría haber iniciado una modificación del aumento previsto para el gas.
 
Con la idiosincrasia empresarial grabada a fuego, Macri no está dispuesto a perder y, pretende que la modesta concesión de la financiación en cuotas la paguen las provincias. "Que los gobernadores aporten el dinero que supone desdoblar los aumentos". Así se lo hizo saber al gobernador de Mendoza y titular de la UCR, Alfredo Cornejo, autor de la polémica propuesta.
 
Pensando en las ganancias, omitieron tratar las subas en otros servicios básicos como la luz y el agua. Tampoco se contempló la situación de las PyMes, industrias o comercios. La "solución" del tarifazo en cuotas solo alcanza a los usuarios residenciales y deja afuera a un sector cuyo incremento en los costos necesariamente implica un traslado a los precios de venta.
 
El repudio general a las subas exageradas de tarifas golpea sobre la principal política ajustadora que el Gobierno ofrece a los "mercados" a cambio de que le hagan el aguante con la deuda externa: la preocupación se la transmitieron a Nicolás Dujovne y Luis Caputo en la asamblea anual del FMI que tiene lugar por estas horas.
 
En conclusión, una verdadera burla. El tarifazo sigue en pie y las ganancias de los amigos de Macri no se tocan. Y ahora al negocio energético se le suma el financiero. Los tarifazos y la baja de los subsidios son la pieza clave del ajuste macrista.
 
La Opinión Popular

19-04-2018 / 10:04
Meses atrás, el Gobierno de Mauricio Macri anunció con bombos y platillos que había crecido el empleo. Se destacaba, entre esos datos, una importante masa de trabajadores en negro, aunque sin informar la metodología utilizada para la medición de ese empleo no registrado.
 
El tono triunfalista del gobierno podría sugerir a los trabajadores que no hay nada de qué preocuparse: el macrismo habría hecho bien su tarea y el amargo trago de "soportar" durante largos meses los despidos, la abrupta caída del salario real y la mayor precarización laboral, habría valido la pena pues "lo peor ya pasó".
 
Pero, ayer, el INDEC difundió nuevas cifras que desnudan la precariedad que envuelve a ese supuesto crecimiento del trabajo: en el último trimestre de 2017, los empleos no registrados y los cuentapropistas representaron 69 de cada 100 puestos creados en el segundo año del gobierno de los CEOs. 
 
Durante el cuarto trimestre del año pasado se contabilizaron 157 mil posiciones informales más que en el mismo período del año anterior, marcando un alza de 3,3%. En cuanto a los no asalariados, se observó un incremento interanual para el período octubre-diciembre de 222 mil puestos (4,5% más).
 
El informe precisó que durante el cuarto trimestre de 2017 existían 20,8 millones de puestos de trabajo en el país. Sin embargo, ese registro no coincide con la cantidad de personas ocupadas, ya que una persona que se declara como ocupada puede desempeñarse en más de un puesto.
 
Sobre esa cifra, existen 5,2 millones de cuentapropistas, mientras que los no registrados llegan a los 4,9 millones de individuos. Fácilmente se advierte que en lo que va de la gestión Macri la caída del empleo formal se ha remplazado con inserciones laborales inestables, de bajos salarios y tareas precarias. Tal es el caso de los monotributistas, cuentapropistas y changarines.
 
Esto profundiza el deterioro de las condiciones de vida de los sectores populares, preparando el camino para que el gobierno de los ricos pueda imponer las reformas laborales regresivas que exigen los grandes empresarios.
 
La Opinión Popular

19-04-2018 / 09:04
La fantasía macrista de una oposición eternamente enredada en sus divisiones es eso, una fantasía. La confluencia opositora, por ahora, es temática más que electoral, pero alcanzó para abrir una crisis profunda en la alianza Cambiemos, montada sobre una realidad que la Casa Rosada se empeñó en no mirar: El fuerte impacto de los tarifazos en las economías familiares y productivas que ya venían golpeadas por una fuerte inflación que está lejos de ceder.
 
Los sectores populares, los que solo desde el año pasado enfrentan aumentos de más del 500% en los servicios (luz, agua, gas, transporte), en el marco de una inflación generalizada y sin que sus salarios hayan crecido en similar proporción, merecen respeto. También las PyMes, muchas veces obligadas a bajar las persianas por no poder hacer frente a incrementos que superan el 1.000%.
 
El debate que ayer debía darse en el Congreso era por los que todavía no saben de qué se trata todo esto, pero deberán pagar nuevos aumentos en lo que resta del año. Sin embargo, otra vez triunfó el bochorno: en Diputados, Nicolás Massot, cual adolescente rebelde, jugando a las escondidas, sin la preocupación de tener que dejar de comer para pagar la luz o el gas, porque a sus bolsillos todos los meses entra $150.000 (sin contar el dinero que recibe por canjes de pasajes, para pagos de asesores, subsidios o becas).
 
El presidente de la Cámara, Emilio Monzó, apurando el levantamiento de la sesión para no discutir uno de los problemas centrales de la coyuntura actual. Y el diputado de la campera amarilla, Alfredo Olmedo, poniéndole el punto final a este nuevo capítulo de la decadencia: porque esperaba sentado en su banca, hasta que se le acercó el macrista Javier Pretto y lo levantó. El quórum fracasó y pasó lo que en una cancha de fútbol: insultos, gritos, show.
 
Pero en el Congreso se juega nada menos que el futuro de todos. La crisis energética no se resolvió, las empresas, con menos subsidios pero con el beneficio de los tarifazos, vuelven a ser las grandes ganadoras y los usuarios siguen pagando los costos. Durante 2017, los dueños de Edenor y Edesur, Marcelo Mindlin y Niky Caputo, ganaron más de 9 mil millones de pesos. Uno es el principal amigo de Macri y el otro le compró la empresa constructora.
 
Un eco de ese hartazgo se hizo sentir con el "ruidazo" de bocinas y cacerolas que anoche tuvo lugar en toda la Argentina y que expresó el descontento que recorre el cuerpo de la sociedad y que no hace más que agigantarse al calor de la política neoliberal macrista.
 
En la Casa Rosada se estuvo lejos de la euforia. Cuando todavía no anochecía ya se conocía la convocatoria a una reunión de los referentes parlamentarios del macrismo. ¿La finalidad? Encontrar alguna suerte de maniobra mágica que permita descomprimir el descontento social.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar