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Nacionales - 17-02-2012 / 07:02
EL GOBIERNO K MINIMIZA EL CASO Y DICE QUE ES TODO LEGAL

Proyecto X: Espionaje a opositores por parte de la Gendarmería Nacional

Proyecto X: Espionaje a opositores por parte de la Gendarmería Nacional
El llamado "Proyecto X" de la Gendarmería Nacional fue repudiado por la oposición, que pidió hoy que se cite en el Congreso a la ministra de Seguridad, Nilda Garré, para que brinde explicaciones sobre las presuntas tareas de espionaje.
Fuerte polémica por un caso de supuesto "espionaje" que habría hecho Gendarmería, con la difusión que tomó el 'Proyecto X', una base de datos con minuciosa información sobre gente investigada por esa fuerza.
 
La existencia del 'Proyecto X' fue dada a conocer por el propio jefe de la Gendarmería Nacional, el comandante general Héctor Schenone, en una causa a cargo del juez federal Norberto Oyarbide.
 
Es un registro con datos reunidos por gendarmes (según Schenone, siempre con conocimiento de la Justicia) sobre personas presuntamente investigadas por delitos. Tiene un altísimo nivel de detalle de cada uno. Incluye rubros tales como 'teléfono', 'otros medios de comunicación', 'transporte' y 'recursos financieros'.
 
El tema tomó estado público en noviembre pasado, cuando Página/12 dio a conocer la denuncia judicial preparada por el delegado de Kraft Javier Hermosilla, Nora Cortiñas -de Madres Línea Fundadora-, Victoria Moyano y Miriam Bregman -del Ceprodh- y María del Carmen Verdú -de la Correpi-.
 
Los legisladores opositores lanzaron una ofensiva pidiendo citar a la ministra Nilda Garré al Congreso por el espionaje de Gendarmería después de que el programa A Dos Voces, de TN, reveló que Schenone afirmó en la Justicia que existe una base de datos sobre dirigentes gremiales, sociales, estudiantiles, políticos y referentes de derechos humanos.
 
Acusan al Gobierno K de estar usando el aparato de inteligencia del Estado para accionar en contra de los reclamos sociales y para la persecución política.
 
La Opinión Popular

EL "PROYECTO X" / ADMISIÓN DE UNA FUERZA DE SEGURIDAD ANTE LA JUSTICIA
 
Dura polémica por tareas de inteligencia de Gendarmería
 
Estalló al conocerse que se recopilaban datos de dirigentes sociales; citan a Garré al Congreso
 
Por Paz Rodríguez Niell  | LA NACION
 
La difusión que tomó el "Proyecto X", una base de datos de la Gendarmería con minuciosa información sobre gente investigada por esa fuerza, causó ayer un enorme revuelo político que incluyó acusaciones al Gobierno de "espionaje ilegal" y un pedido masivo de la oposición para que la ministra de Seguridad, Nilda Garré, dé explicaciones en el Congreso.
 
El Gobierno no respondió nada sobre el tema. Garré sólo hizo anoche una alusión críptica en Twitter: "Es paradójico que quienes no tienen coherencia en la defensa de los DD.HH. nos acusen de perseguir a manifestantes y luchadores sociales".
 
 
La existencia del "Proyecto X" fue dada a conocer por el propio jefe de la Gendarmería Nacional, Héctor Schenone, en una causa a cargo del juez federal Norberto Oyarbide. Es un registro con datos reunidos por gendarmes (según Schenone, siempre con conocimiento de la Justicia) sobre personas presuntamente investigadas por delitos. Tiene un altísimo nivel de detalle de cada uno. Incluye rubros tales como "teléfono", "otros medios de comunicación", "transporte" y "recursos financieros".
 
Cómo obtuvo Gendarmería esta información está bajo sospecha. Según la denuncia, la fuerza recurrió a "tareas de inteligencia ilegal"; por ejemplo, infiltrándose en marchas y cortes de ruta.
 
Los promotores de este expediente son organismos de derechos humanos y delegados gremiales de Kraft Foods y Pepsico Snacks. En diciembre del año pasado habían pedido que la Justicia investigara a los "máximos oficiales" de la Gendarmería por haber reunido, almacenado y analizado información "obtenida en forma clandestina e ilegal".
 
Por ley, las fuerzas de seguridad (Gendarmería entre ellas) están autorizadas a hacer investigaciones en dos casos: a pedido de la Justicia o por iniciativa propia cuando toman conocimiento de que un delito se está cometiendo. Entonces, deben darle aviso de inmediato al juez o fiscal competente.
 
La denuncia relata que en varios expedientes judiciales Gendarmería aportó datos de gremialistas, miembros de organizaciones sociales y estudiantes que conservaba en su poder antes de que existiera la causa penal. Es decir que -según los denunciantes- reunía información y después la "blanqueaba" en expedientes judiciales. En cuanto a los métodos, acusaron a agentes de Gendarmería de haberse infiltrado en manifestaciones tales como una marcha en repudio al asesinato de Mariano Ferreyra y haberse hecho pasar por manifestantes o periodistas.
 
Antes de la feria judicial, a pedido del fiscal Gerardo Pollicita, Oyarbide solicitó las causas penales a las que hicieron referencia los denunciantes y pidió a Gendarmería un informe sobre cómo hacía sus investigaciones.
 
Schenone le respondió el 22 de diciembre. Afirmó que la fuerza investiga a pedido de la Justicia, que en forma "habitual" le ordena tareas tales como "identificar lugares, personas, vehículos, actividades, zonas". Explicó además que el Código Procesal dispone que Gendarmería investigue, sin orden judicial, "ante la puesta en conocimiento y/o presencia de la presunta comisión de un delito de acción pública".
 
En ambos casos -afirmó- la actividad "se lleva a cabo con el conocimiento inmediato e intervención de la autoridad judicial competente".
 
En su respuesta a Oyarbide, de cuatro páginas, relató que su fuerza tiene tres bases de datos que se alimentan de registros públicos y de "la actividad investigativa y procedimental judicial" de la propia fuerza. Son el Sistema de Antecedentes de Gendarmería (SAG), el Sistema de Gestión Operativa (SGO) y el Proyecto X.
 
Este último es, según declaró, una base de datos que "se nutre de toda la información que surja durante el transcurso de una investigación judicial" y cuya función principal es "auxiliar el trabajo de entrecruzamiento de datos (comunicaciones telefónicas -por informe judicial-, lugares, personas, períodos de tiempo, etc.) a los fines de una mejor investigación criminal judicial".
 
Para la oposición, el Proyecto X es de dudosa legalidad y el Gobierno debe explicar cómo funciona y por qué fue creado. Por eso, diputados y senadores de la oposición presentaron proyectos para citar a Garré al Congreso.
 
En el Senado, la iniciativa la promovió el bloque radical; en Diputados, lleva las firmas de Patricia Bullrich (Unión Por Todos); Federico Pinedo y Gabriela Michetti (Pro); Eduardo Amadeo (Frente Peronista); Ricardo Buryaile (UCR); Gerardo Milman (GEN), y Ramona Pucheta (MIJD).
 
Pero las críticas excedieron a la oposición. El kirchnerista Luis D'Elía también cuestionó a Gendarmería: comparó el Proyecto X con "las escuchas realizadas por el agente Ciro James en el macrismo" y dijo no tener "ninguna duda de que la presidenta Cristina Fernández y la ministra de Seguridad, Nilda Garré, van a actuar con todo el rigor necesario ante un hecho de tanta gravedad".
 
Qué dice la ley
 
Inteligencia. La ley 25.520 establece que ningún organismo oficial puede "obtener información" de datos de personas por el solo hecho de "adhesión o pertenencia a organizaciones partidarias, sociales o sindicales".
 
 
Autorización. Puede hacerse inteligencia interna sólo si hay un encargo judicial. También para prevenir un delito, siempre que se dé aviso a la Justicia.
 
El "Proyecto X"
HÉCTOR BERNABÉ SCHENONE
 
Jefe de la Gendarmería Nacional
 
Edad: 60
 
Lugar de nacimiento: Chaco
 
Rango: comandante general
 
Está a cargo de la fuerza desde 2005. Es especialista en la lucha antidrogas y siempre se le atribuyeron fluidos contactos con organismos de Estados Unidos.
 
"Toda la actividad se lleva a cabo con el conocimiento inmediato e intervención de la Justicia"
 
 
DIXIT
  
"Si se comprueba, es terrible. Esperemos que no sea así. Que se investigue a cualquiera es un desastre, sean líderes sociales u opositores. Nos preocupa que alguien tenga prácticas como ésta"
HORACIO RODRÍGUEZ LARRETA
Jefe de Gabinete porteño (PRO)
 
"El Gobierno ya no puede ocultar su profundo autoritarismo. El reiterado intento de silenciar a los medios y el espionaje a opositores son dos caras de un proyecto cada vez menos democrático"
EDUARDO AMADEO
Diputado (Peronismo disidente)
 
"Estas acciones demuestran que el gobierno kirchnerista no tiene nada de popular porque apela a los mismos mecanismos a los que recurrieron las fuerzas represivas en la Argentina"
JAIME LINARES
Senador (FAP)
 
"Es una enormidad. La Gendarmería no tiene para nada esa finalidad; esté haciendo inteligencia interna para espiar opositores y movimientos sociales. Hay criminalización de la protesta social"
JUAN PEDRO TUNESSI
Diputado (UCR)
 
"Se está usando el aparato de inteligencia del Estado para la persecución política. Es necesario que el gobierno y la ministra Garré informen qué finalidad tiene este Proyecto X"
 
PATRICIA BULLRICH
Diputada (Unión Por Todos)
 
"Está claro que hay una decisión del gobierno nacional de accionar en contra de los reclamos sociales. Se empieza a configurar un escenario evidente de persecución social"
HÉCTOR PIEMONTE
Diputado (Coalición Cívica).
 
Fuente: La Nación

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26-07-2015 / 11:07
26-07-2015 / 11:07
 La desesperación en la que está sumergido el cristinismo para intentar conservar el poder a toda costa en las elecciones que se avecinan, lo ha llevado a aumentar de manera colosal el gasto electoral, no teniendo dudas en frenar el envío de partidas que deberían ir a otros sectores, con tal de conseguir su anhelo de "perpetuidad".
 
En los últimos meses se observar un crecimiento descomunal del Gasto Público, que no hace más que aumentar la deuda que mantiene el Estado con otros organismos públicos, como Anses y Banco Central, y que la próxima administración que asuma en diciembre, deberá acortar si quiere que las cuentas se reduzcan y lograr un equilibrio que permitan un crecimiento a largo plazo.
 
Sólo en materia de adelantos transitorios, el Banco Central le ha dado a la gestión de Cristina Fernández en lo que va del año, 272.350 millones de pesos, tocando casi el límite de lo que fija la ley que fuera aprobada por el propio oficialismo en abril de 2012 y que tanta polémica despertó.
 
Pero las intenciones del gobierno de CFK para intentar mantener el poder y lanzar una campaña feroz en la calle, se da también con la cantidad de dinero que se toma de la Anses y de los bonos que lanza desde el organismo estatal, que en lo que va del año suman 41.000 millones de pesos.
 
Esto ha llevado también a que se hayan reducido fuertemente las partidas hacia otros organismos públicos e intendencias que les han bajado considerablemente la cantidad de recursos para realizar obras, y que pone a muchos de los jerarcas locales al borde la de desilusión porque son obras que en sus pueblos se esperaban para antes de las elecciones y que ahora se encuentran paradas por decisión del Ejecutivo nacional.
 
Pero hay otros serios desbarajustes en las cuentas K que ponen el acento en lo mal que se ha gastado, como Aerolíneas Argentinas, la empresa estatal que conduce el camporista Mariano Recalde, que ya lleva gastado en el primer semestre de este 2015 el 68% del presupuesto anual de la compañía, dejando en evidencia la pésima gestión que se viene realizando desde su estatización en 2008.
 
En ese mismo sentido puede verse que los números oficiales para las elecciones se han elevado al máximo, cuando se puede destacar que sólo en materia de subsidios puede observarse un incremento notable de los mismos en los primeros seis meses de este año.
 
En materia energética, los subsidios que estaban destinados para este año ya se han gastado el 79% de los mismos, a lo que debe agregarse que en materia de transporte ya se ha gastado el 62% de lo que se había predestinado en la ley de leyes, lo que da cuenta del descontrol que está sufriendo el gasto Público en la administración nacional, que no para de subir y que tiene a la Argentina contra las cuerdas en materia económica.
 
Debilidades de una gestión en retiradas, que muestra sus puntos más oscuros en los números de la economía nacional, y que la próxima administración que asuma el 10 de diciembre, cualquiera sea el signo político que tenga la responsabilidad de conducir los destinos del país, deberá pagar sus costos de una ajuste que a esta altura parece ya inevitable.
 
La Opinión Popular

26-07-2015 / 09:07
 
¿A quién votar? Buena pregunta para complicarse la vida gratis. Sin embargo, tenemos que votar y lo tenemos que hacer de la mejor manera posible. ¿Por qué hay que votar? Porque en la Argentina el voto es obligatorio, sería una respuesta legal.
 
Hay otras respuestas. Votamos porque somos ciudadanos, porque ganamos el derecho a elegir y a ser elegidos; porque durante muchos años los argentinos luchamos, afrontamos persecuciones y castigos para ganar ese derecho.
 
Todo muy lindo, pero sucede que hay personas a quienes no les importa elegir y ser elegidas y, mucho menos, les interesa la supuesta épica de quienes en el pasado lucharon por la democracia. No sé si son muchas, pero son, como dice el adagio popular.
 
Tampoco sé si a esas personas les importa que les recuerden sus deberes cívicos: que participar en el proceso de selección política es el mínimo esfuerzo que se le solicita a una persona que vive en una nación.
 
Lo cierto es que los indiferentes o los apolíticos no son pocos y sus conductas no obedecen a una misma causa; desencantados, escépticos, egoístas, satisfechos, libertarios... hay para todos los gustos.
 
Con ellos, podemos enojarnos o no llevarles el apunte, pero existen y cuando son muchos su presencia puede imputarse a las fallas del sistema político o ser el rostro inevitable que adquieren las sociedades burguesas en la actualidad.
 
Señalaría que en este sector existe la sensación de que los problemas reales de la vida no se resuelven a través de la política. Unos, porque por diferentes motivos guardan con respecto a la política el peor de los conceptos; otros, porque suponen que eso que se llama política es algo que ocurre en lugares que para ellos son inalcanzables.
 
"A mí, la política no me da de comer", suele ser la respuesta clásica de este personaje, que como todo comentario nacido del sentido común posee una cuota de verdad, pero también una cuota grande de error.

26-07-2015 / 09:07
26-07-2015 / 09:07
 Resulta difícil saber, hasta el 9 de agosto, el daño que Mauricio Macri le provocó a su candidatura. O que la insólita voltereta del ingeniero y su nulo sentido de la oportunidad suponen un cóctel perfecto para Cristina Fernández, que ya le ha sacado provecho.
 
Con una oposición como la que tiene enfrente, Daniel Scioli bien podría dedicarse a hacer la plancha hasta las elecciones. El interrogante se agrava porque ya no es posible creer en encuestadoras y consultorías que en su mayoría o son pagadas por los candidatos o vienen amañadas por simple pertenencia política al espacio.
 
El macrismo no dejó trastada por hacer justo cuando se suponía que, pese a lo ajustado de su triunfo, podía empezar a revalidar títulos. A la inoportuna muestra de kirchnerismo tardío de Macri le siguieron los dichos de Rodríguez Larreta sobre las bondades del Fútbol para Todos, y hasta un decálogo que se filtró de respuestas adecuadas de los macristas ante preguntas incomodas. Pareciera nomás que tienen tanta desesperación que cada vez que intentan aclarar, oscurece.
 
Puede ser que el momento elegido no haya sido el más recomendable. Pero, en algún momento, Macri iba a tener que pegar ese giro ante la necesidad de ganarse el electorado moderado pero no antikirchnerista rabioso. Esa franja del medio por la que ahora parecen obligados a competir Macri, también el renacido Sergio Massa y de hecho el mismo Scioli, que es la que puede decidir una elección.
 
El voto a conquistar de aquí a las PASO es ese tercio que ni quiere un cambio a locas pero que tampoco quiere que siga más de lo mismo sin tocarle una coma. Así contado podría decirse que esa fue la jugada de Macri. Bien pensada pero pésimamente aplicada y hasta mal explicada.
 
Lo de Macri es de Perogrullo: quiere empresas estatales pero sin que se roben la plata o pésimamente administradas como Aerolíneas Argentinas. Pero resulta que Cristina y los de 6,7,8 lo descuartizan porque en su momento apoyaba la privatización de Aerolíneas. Al macrismo le haría falta un poco de picardía y un buen archivo: también Cristina apoyó fervorosamente en 1992 la privatización de YPF.
 
A este entuerto, todavía por resolver y de resultado incierto, Macri y el resto de la oposición le suman que siguen sin darse cuenta de que el peronismo es una maquina a todo vapor a la que a la hora de pelear poder se suben todos, hasta los que una semana antes se mataban y acusaban de cualquier cosa. El acto de Parque es una prueba cabal de ese proceder peronista, mientras la oposición sigue sumida en su propio mar de egos y encima cometiendo errores justo en la recta final, cuando no hay que cometerlos, como si Macri fuese un principiante.
 
Sobre lo que no quedan dudas es que la oposición -salvo Massa, que esta semana lanzó un alerta- está desatendiendo lo obvio: que el Gobierno de CFK hará cualquier cosa para llegar con la economía atada con alambre a fin de año, para que después le explote al que venga.
 
Cristina está decidida a que sea el que sea quien gane -y eso de hecho lo incluye a Scioli- tenga que hacer el ajuste que ella se niega a realizar ahora mismo. El gobernador intuye esa trampa y por eso mandó reponer en la escena su idea de retener a Axel Kicillof como ministro de Economía. La doctora, obviamente, jamás lo permitirá.

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