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Un país atravesado sólo por estrategias de poder
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
Porque cuando tengo que cantar verdades las canto derecho nomás, a lo macho, aunque esas verdades amuestren bicheras donde naides creiba que hubiera gusanos. El orejano
Nacionales - 17-02-2012 / 07:02
EL GOBIERNO K MINIMIZA EL CASO Y DICE QUE ES TODO LEGAL

Proyecto X: Espionaje a opositores por parte de la Gendarmería Nacional

Proyecto X: Espionaje a opositores por parte de la Gendarmería Nacional
El llamado "Proyecto X" de la Gendarmería Nacional fue repudiado por la oposición, que pidió hoy que se cite en el Congreso a la ministra de Seguridad, Nilda Garré, para que brinde explicaciones sobre las presuntas tareas de espionaje.
Fuerte polémica por un caso de supuesto "espionaje" que habría hecho Gendarmería, con la difusión que tomó el 'Proyecto X', una base de datos con minuciosa información sobre gente investigada por esa fuerza.
 
La existencia del 'Proyecto X' fue dada a conocer por el propio jefe de la Gendarmería Nacional, el comandante general Héctor Schenone, en una causa a cargo del juez federal Norberto Oyarbide.
 
Es un registro con datos reunidos por gendarmes (según Schenone, siempre con conocimiento de la Justicia) sobre personas presuntamente investigadas por delitos. Tiene un altísimo nivel de detalle de cada uno. Incluye rubros tales como 'teléfono', 'otros medios de comunicación', 'transporte' y 'recursos financieros'.
 
El tema tomó estado público en noviembre pasado, cuando Página/12 dio a conocer la denuncia judicial preparada por el delegado de Kraft Javier Hermosilla, Nora Cortiñas -de Madres Línea Fundadora-, Victoria Moyano y Miriam Bregman -del Ceprodh- y María del Carmen Verdú -de la Correpi-.
 
Los legisladores opositores lanzaron una ofensiva pidiendo citar a la ministra Nilda Garré al Congreso por el espionaje de Gendarmería después de que el programa A Dos Voces, de TN, reveló que Schenone afirmó en la Justicia que existe una base de datos sobre dirigentes gremiales, sociales, estudiantiles, políticos y referentes de derechos humanos.
 
Acusan al Gobierno K de estar usando el aparato de inteligencia del Estado para accionar en contra de los reclamos sociales y para la persecución política.
 
La Opinión Popular

EL "PROYECTO X" / ADMISIÓN DE UNA FUERZA DE SEGURIDAD ANTE LA JUSTICIA
 
Dura polémica por tareas de inteligencia de Gendarmería
 
Estalló al conocerse que se recopilaban datos de dirigentes sociales; citan a Garré al Congreso
 
Por Paz Rodríguez Niell  | LA NACION
 
La difusión que tomó el "Proyecto X", una base de datos de la Gendarmería con minuciosa información sobre gente investigada por esa fuerza, causó ayer un enorme revuelo político que incluyó acusaciones al Gobierno de "espionaje ilegal" y un pedido masivo de la oposición para que la ministra de Seguridad, Nilda Garré, dé explicaciones en el Congreso.
 
El Gobierno no respondió nada sobre el tema. Garré sólo hizo anoche una alusión críptica en Twitter: "Es paradójico que quienes no tienen coherencia en la defensa de los DD.HH. nos acusen de perseguir a manifestantes y luchadores sociales".
 
 
La existencia del "Proyecto X" fue dada a conocer por el propio jefe de la Gendarmería Nacional, Héctor Schenone, en una causa a cargo del juez federal Norberto Oyarbide. Es un registro con datos reunidos por gendarmes (según Schenone, siempre con conocimiento de la Justicia) sobre personas presuntamente investigadas por delitos. Tiene un altísimo nivel de detalle de cada uno. Incluye rubros tales como "teléfono", "otros medios de comunicación", "transporte" y "recursos financieros".
 
Cómo obtuvo Gendarmería esta información está bajo sospecha. Según la denuncia, la fuerza recurrió a "tareas de inteligencia ilegal"; por ejemplo, infiltrándose en marchas y cortes de ruta.
 
Los promotores de este expediente son organismos de derechos humanos y delegados gremiales de Kraft Foods y Pepsico Snacks. En diciembre del año pasado habían pedido que la Justicia investigara a los "máximos oficiales" de la Gendarmería por haber reunido, almacenado y analizado información "obtenida en forma clandestina e ilegal".
 
Por ley, las fuerzas de seguridad (Gendarmería entre ellas) están autorizadas a hacer investigaciones en dos casos: a pedido de la Justicia o por iniciativa propia cuando toman conocimiento de que un delito se está cometiendo. Entonces, deben darle aviso de inmediato al juez o fiscal competente.
 
La denuncia relata que en varios expedientes judiciales Gendarmería aportó datos de gremialistas, miembros de organizaciones sociales y estudiantes que conservaba en su poder antes de que existiera la causa penal. Es decir que -según los denunciantes- reunía información y después la "blanqueaba" en expedientes judiciales. En cuanto a los métodos, acusaron a agentes de Gendarmería de haberse infiltrado en manifestaciones tales como una marcha en repudio al asesinato de Mariano Ferreyra y haberse hecho pasar por manifestantes o periodistas.
 
Antes de la feria judicial, a pedido del fiscal Gerardo Pollicita, Oyarbide solicitó las causas penales a las que hicieron referencia los denunciantes y pidió a Gendarmería un informe sobre cómo hacía sus investigaciones.
 
Schenone le respondió el 22 de diciembre. Afirmó que la fuerza investiga a pedido de la Justicia, que en forma "habitual" le ordena tareas tales como "identificar lugares, personas, vehículos, actividades, zonas". Explicó además que el Código Procesal dispone que Gendarmería investigue, sin orden judicial, "ante la puesta en conocimiento y/o presencia de la presunta comisión de un delito de acción pública".
 
En ambos casos -afirmó- la actividad "se lleva a cabo con el conocimiento inmediato e intervención de la autoridad judicial competente".
 
En su respuesta a Oyarbide, de cuatro páginas, relató que su fuerza tiene tres bases de datos que se alimentan de registros públicos y de "la actividad investigativa y procedimental judicial" de la propia fuerza. Son el Sistema de Antecedentes de Gendarmería (SAG), el Sistema de Gestión Operativa (SGO) y el Proyecto X.
 
Este último es, según declaró, una base de datos que "se nutre de toda la información que surja durante el transcurso de una investigación judicial" y cuya función principal es "auxiliar el trabajo de entrecruzamiento de datos (comunicaciones telefónicas -por informe judicial-, lugares, personas, períodos de tiempo, etc.) a los fines de una mejor investigación criminal judicial".
 
Para la oposición, el Proyecto X es de dudosa legalidad y el Gobierno debe explicar cómo funciona y por qué fue creado. Por eso, diputados y senadores de la oposición presentaron proyectos para citar a Garré al Congreso.
 
En el Senado, la iniciativa la promovió el bloque radical; en Diputados, lleva las firmas de Patricia Bullrich (Unión Por Todos); Federico Pinedo y Gabriela Michetti (Pro); Eduardo Amadeo (Frente Peronista); Ricardo Buryaile (UCR); Gerardo Milman (GEN), y Ramona Pucheta (MIJD).
 
Pero las críticas excedieron a la oposición. El kirchnerista Luis D'Elía también cuestionó a Gendarmería: comparó el Proyecto X con "las escuchas realizadas por el agente Ciro James en el macrismo" y dijo no tener "ninguna duda de que la presidenta Cristina Fernández y la ministra de Seguridad, Nilda Garré, van a actuar con todo el rigor necesario ante un hecho de tanta gravedad".
 
Qué dice la ley
 
Inteligencia. La ley 25.520 establece que ningún organismo oficial puede "obtener información" de datos de personas por el solo hecho de "adhesión o pertenencia a organizaciones partidarias, sociales o sindicales".
 
 
Autorización. Puede hacerse inteligencia interna sólo si hay un encargo judicial. También para prevenir un delito, siempre que se dé aviso a la Justicia.
 
El "Proyecto X"
HÉCTOR BERNABÉ SCHENONE
 
Jefe de la Gendarmería Nacional
 
Edad: 60
 
Lugar de nacimiento: Chaco
 
Rango: comandante general
 
Está a cargo de la fuerza desde 2005. Es especialista en la lucha antidrogas y siempre se le atribuyeron fluidos contactos con organismos de Estados Unidos.
 
"Toda la actividad se lleva a cabo con el conocimiento inmediato e intervención de la Justicia"
 
 
DIXIT
  
"Si se comprueba, es terrible. Esperemos que no sea así. Que se investigue a cualquiera es un desastre, sean líderes sociales u opositores. Nos preocupa que alguien tenga prácticas como ésta"
HORACIO RODRÍGUEZ LARRETA
Jefe de Gabinete porteño (PRO)
 
"El Gobierno ya no puede ocultar su profundo autoritarismo. El reiterado intento de silenciar a los medios y el espionaje a opositores son dos caras de un proyecto cada vez menos democrático"
EDUARDO AMADEO
Diputado (Peronismo disidente)
 
"Estas acciones demuestran que el gobierno kirchnerista no tiene nada de popular porque apela a los mismos mecanismos a los que recurrieron las fuerzas represivas en la Argentina"
JAIME LINARES
Senador (FAP)
 
"Es una enormidad. La Gendarmería no tiene para nada esa finalidad; esté haciendo inteligencia interna para espiar opositores y movimientos sociales. Hay criminalización de la protesta social"
JUAN PEDRO TUNESSI
Diputado (UCR)
 
"Se está usando el aparato de inteligencia del Estado para la persecución política. Es necesario que el gobierno y la ministra Garré informen qué finalidad tiene este Proyecto X"
 
PATRICIA BULLRICH
Diputada (Unión Por Todos)
 
"Está claro que hay una decisión del gobierno nacional de accionar en contra de los reclamos sociales. Se empieza a configurar un escenario evidente de persecución social"
HÉCTOR PIEMONTE
Diputado (Coalición Cívica).
 
Fuente: La Nación

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02-10-2014 / 08:10
 
Renunció Juan Carlos Fábrega a la conducción del Banco Central (BCRA). El portazo representa el fin del último bastión racional del equipo económico K. Mantenía una fuerte disputa con el ministro de Economía, Axel Kicillof. Su lugar será ocupado por el titular de la Comisión Nacional de Valores, Alejandro Vanoli, de lealtad canina hacia la presidenta Cristina Fernández.
 
En un país en default y en desacato, con una inflación galopante que supera el 40% anual, sin posibilidad alguna de acceder al mercado de capitales y cada vez más aislado en el escenario internacional, ayer se produjo un verdadero cimbronazo con la renuncia de Fábrega, quien decidió marcharse luego del destrato que sufriera por parte de Cristina.
 
El impacto negativo en los mercados tras la salida de Fábrega, que era considerado el último representante de la racionalidad económica en un gobierno que se cierra sobre su núcleo duro y que se ha volcado hacia el ala más fundamentalista del cristinismo, representada por Kicillof, podría profundizarse a partir de hoy.
 
La salida de Fábrega es un triunfo total del chiquitín Kicillof y su avanzada tendiente a "copar", con funcionarios de La Cámpora, las líneas intermedias del Banco Central. Para los economistas, esto solo puede traducirse en un agravamiento en la tensión inflacionaria y cambiaria.
 
Aun con los esfuerzos de Fábrega por retirar pesos del mercado y por cuidar las reservas, no pudo evitarse un empeoramiento de la inflación ni una salida de dólares. El interrogante es qué ocurrirá si, bajo la conducción de Vanoli, se adopta una política de emisión monetaria más relajada, tal como se prevé.
 
Aislada, Cristina ya no consigue colaboradores de nivel. Vanoli es un economista de nulo peso político propio y poca formación monetaria. Nunca condujo un banco, lo que para el Gobierno de CFK es una ventaja, pero para la realidad es un problema. Lisa y llanamente porque no sabe las consecuencias de las decisiones que va a tomar y porque estará estos meses aprendiendo cómo funciona un Banco Central.
 
Entramos así en el terreno de la improvisación. Seguramente vendrán más culpables porque se van a tomar medidas sin saber concretamente las consecuencias de esas decisiones. Lo que es claro que el BCRA seguirá emitiendo cada vez más y poniendo cada vez más regulaciones y controles que lo único que lograrán es peores resultados, que confirmarán la teoría del complot de Cristina.
 
Nos esperan meses de una administración menos profesional del BCRA, más improvisada. No es de extrañar que los resultados terminen siendo más inflación, un dólar más alto y muchas más regulaciones y presiones. En pocas palabras: más chavismo.
 
La radicalización de Cristina, producto del fracaso, el despecho y el enojo frente a una realidad que desmiente el relato, esconde la debilidad típica de fin de ciclo, que este Gobierno está procesando muy mal. Lejos de resignarse y acomodar lo que se pueda acomodar, la apuesta es incendiar la pradera.
 
La Opinión Popular

01-10-2014 / 10:10
01-10-2014 / 10:10
 
Entre las frases preferidas de Cristina Kirchner, hay una que le ha gustado especialmente en sus últimos discursos y que viene ganando posiciones en su ranking personal: "Si tiene cuatro patas, mueve la cola y hace guau, entonces es un perro, lo llamen como lo llamen".
 
Nadie osaría contradecir esta afirmación, que en la interpretación de Cristina significa que hay movimientos tan obvios por parte de dirigentes opositores, empresas, corporaciones y buitres diversos que queda claramente a la vista su afán conspirativo, por más que se esmeren en disimularlo.
 
Es probable que la Presidenta no se haya detenido a reflexionar respecto de cómo esa misma frase, que tanto le gusta citar para referirse a la obviedad de las actitudes ajenas, también puede ser aplicada a las propias políticas del Gobierno.
 
Por ejemplo, a la del desdoblamiento cambiario "de facto", que funcionarios se esmeran en desmentir, ya sea a través de declaraciones como las de Jorge Capitanich, las de Emanuel Alvarez Agis o bien mediante un comunicado del Banco Central.
 
Y este argumento terminó de ser cerrado ayer con el durísimo discurso de la Presidenta, que embistió con todo y contra todos. En uno de sus embates, dio a entender que no sólo no reconoce al mercado del conta con liqui como un mecanismo legal sino que, además, ve a este instrumento como parte integrante de un plan conspirativo.
 
Lo contradictorio del caso es que -lejos de obrar como un sistema desestabilizador- esta vía para hacerse de dólares "caros" le ha hecho al Gobierno el gran favor de alivianar la pesada carga que recae sobre las alicaídas reservas del Banco Central.
 
En efecto, si no fuera por empresarios dispuestos a pagar un tipo de cambio nada menos que de $15,20 -es decir, un 80% más que el valor oficial- las arcas de la entidad hoy se hubiesen desplomado aun más.
 
El único problema de esta estrategia de comunicación política -tendiente a negar un desdoblamiento- es, precisamente, que choca contra una realidad en la que se evidencia que:
 
1. Los importadores tienen crecientes dificultades para acceder a los dólares que necesitan para pagar la mercadería, al punto que en agosto las compras al exterior se desplomaron un 20%.
 
2. Desde el Gobierno dan a entender que tampoco habrá divisas del Banco Central para que actividades clave -como la industria automotriz- puedan cancelar su abultada deuda por compras al exterior ya efectuadas.
 
3. El Ejecutivo se vio forzado a "cuotificar" los dólares. Es decir, a asignarle "pequeños cupos" a algunos sectores (no alcanza para todos), como los u$s100 millones por mes para la industria automotriz y unos u$s130 millones para el ensamble en Tierra del Fuego. Por cierto, estas cifras no les resultan suficientes ni para cubrir la tercera parte de lo que necesitan para funcionar normalmente.
 
4. Las empresas se ven obligadas a recurrir al mercado del "contado con liqui" para hacerse de los billetes verdes que el Gobierno no les vende. Tal es así que el volumen de operaciones aumentó más de un 100% en un mes.

01-10-2014 / 09:10
  Cristina Fernández volvió a reunir anoche a la militancia rentada y a los funcionarios aplaudidores en los patios y salones de la Casa Rosada. Lo hizo con el objetivo de llevar sus teorías conspirativas a la máxima expresión, al borde de la irracionalidad, hablando sobre supuestas "maniobras de pinzas", "atentados" e intentos "desestabilizadores".
  
Reclamó al mundo que le deje pagar la deuda pero según sus propias reglas, y acusó a ese mismo mundo de querer "tirar abajo" la restructuración de la deuda "para que volvamos a deber miles de millones de dólares". Llamó "basura" a lo que publican los diarios. "Senil" al juez Griesa. "Idiotas", a los productores agropecuarios. "Provocador y cínico" al encargado de la embajada yanqui, al que concedió la gracia de permitirle permanecer en el país. Se vio a una mujer al borde de un ataque de nervios.
 
El momento más bizarro fue cuando se refirió a que el terrorista Estado Islámico (los fundamentalistas árabes que decapitan periodistas en Medio Oriente) no son quienes quieren matarla sino que "si le pasa algo, miren hacia el Norte, no hacia Oriente. Digan lo que digan, si me pasa algo, no viene de Oriente", reiteró, desencajada. Sugirió así, que los yanquis podrían estar planeando que le pase algo.
 
Eso no fue todo. Cristina no se puso colorada al negar que haya problemas en la economía, solo que los atribuyó a "tres o cuatro vivos quieren lucrar con todos los argentinos". Y luego remarcó: "hay sectores que pretenden voltear al gobierno y hacerlo con ayuda extranjera". ¿Qué pruebas mostró ante esta irresponsable afirmación? Ninguna.
 
Solamente menciones abstractas, metiendo a todos los acusados en una misma bolsa. En un furibundo discurso, imitando a Nicolás Maduro de Venezuela, embistió contra todas y todos: los operadores del mercado cambiario, los agentes de Bolsa, bancos y casas de cambio, pidió que la Comisión Nacional de Valores investiguen al Mariva, criticó también al Macro, Patagonia y otros bancos.
 
Cristina dijo que los entes reguladores deben investigar el dólar contado con liqui y reiteró las amenazas de otros funcionarios contra la difusión de datos del mercado libre. La situación, obviamente es espesa porque es una Presidenta desesperada, que no tiene dólares suficientes, se encuentra aislada y no sabe hacia dónde salir.
 
Cristina es la comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, tiene a su disposición todas las fuerzas de seguridad de alcance federal y los servicios de inteligencia. Por eso no puede ni debe realizar denuncias al boleo, con total ligereza, con el sólo objetivo de ponerse en lugar de víctima, con la fantasía de una multiconspiración.
 
Las reales victimas de toda esta situación son los millones de argentinos que están sufriendo las consecuencias de las políticas económicas erradas de CFK y Kicillof, con una inflación desenfrenada del 40% anual que pulveriza salarios; el déficit fiscal del 4% del PBI; la desastrosa política energética; el derrumbe del consumo; la caída inocultable del empleo y la pobreza emergente. Y con una recesión que está destruyendo la producción y el trabajo genuino.
 
Echarle la culpa de todos los males a la oposición, a los medios, a los "arbolitos", a los fondos buitre y al gobierno yanqui, solamente es una estrategia de Cristina para seguir sin instrumentar algún tipo de salida para la crisis económica y social. Es la mejor forma de mantener el status quo. Pero, el pueblo hace rato que no come vidrio. Y ya dictaminó que, a partir de diciembre de 2015, comenzará a escribirse otra historia.
 
La Opinión Popular

30-09-2014 / 19:09
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