SE ESPERAN LLUVIAS PARA ESTOS DIAS
En Entre Ríos, ya hay pérdidas en granos pero la fruta se salvó
El agua tan esperada. Con un frente de tormenta como telón de fondo, el productor Juan Ferrari dice que el campo de 121 hectáreas que siembra está en una situación crítica y que no se recupera ni con la inminente lluvia.
Juan Ferrari tiene 121 hectáreas de tierra. Y seis hijos, de dos a 23 años. Para esta campaña, dedicó diez hectáreas a maíz y el resto debía tener soja de segunda. "Pero con una tierra de 30 grados de temperatura y sin lluvias, no puedo", dice.
La soja "de primera" es la que se siembra a fines de octubre y principios de noviembre, mientras que la "de segunda" va sobre los rastrojos del trigo, a mediados de diciembre. Ferrari no pudo. Y al maíz ya le ve muchas plantas perdidas. "No se recupera ni con lluvia; se nos están secando las plantas 30 días antes de la cosecha", agrega.
La ruta 14 muestra, a diestra y siniestra, un sopor amarillo, con maizales a medio crecer y ya secos por completo. Los girasoles agachan la cabeza cargaba de semillas. Pequeños incendios espontáneos y aislados se ven a lo lejos. En el sur entrerriano, varios departamentos tienen ya pérdidas de un 20% en el maíz, 40% en el sorgo y 60% en la soja , según graficó a Clarín el ruralista de Federación Agraria (FAA) Alfredo De Ángeli.
Los citricultores, en cambio, van esquivando la seca , "ya que hace poco tuvimos lluvias cercanas a los 100 milímetros. Pero, si en 10 días no llueve de nuevo, comenzaremos a tener pérdidas", dijo Gustavo Cechetto, presidente de la Asociación de Citricultores de Villa del Rosario, cerca de Concordia.
Ante esto, el Ministro de la Producción Roberto Schunk, a pedido de la Mesa de Enlace entrerriana, solicitó un informe preliminar del INTA, que serviría para decretar la emergencia agropecuaria. El rinde histórico de la soja entrerriana es de 2.800 kilos por hectárea y el maíz, 6.500. Esta cosecha daría 1.000 y 2.000 de cada uno. Los productores piden declaración de emergencia y créditos blandos, y la FAA agrega "que se sancione una ley de seguro agropecuario obligatorio e integral para trabajos a cielo abierto, contra todo riesgo".
En 2001, Juan Ferrari sembraba 1.100 hectáreas, arrendando. Hoy, de las 121 le quedaron unas 100 sin sembrar y pasa los días trabajando para terceros, cosa de mantener a la familia. "El combustible está a 1,20 dólares. Altísimo. Una goma de tractor cuesta 6.000 pesos, y hace un año y medio estaba a 1.800. No da para autofinanciarnos siete meses hasta la próxima cosecha y resembrar. Es una situación crítica". Si no median lluvias hoy y mañana, el ministro Schunk declararía el lunes la emergencia para el maíz . Pero hay esperanza: en Gualeguaychú está empezando a llover.
Por Verónica Toller
Fuente: Clarín