EFEMÉRIDES POPULARES. EL 4 DE ENERO DE 2010 SANDRO PERDÍA LA VIDA
Sandro, mito y leyenda popular
Sandro, mito y leyenda popular.
Roberto Sánchez, más conocido por su seudónimo Sandro, fue un destacado cantautor argentino de balada romántica y música rock y pop en castellano, famoso en todo el continente. Incursionó en múltiples oportunidades en cine, como actor protagonista e incluso como director.
Sandro es uno de los fundadores del rock en español. Publicó 52 álbumes originales y vendió 8 millones de copias, aunque hay fuentes que elevan hasta 22 millones.
Algunos de sus éxitos son "Dame fuego", "Rosa, Rosa", "Quiero llenarme de ti", "Penumbras", "Porque yo te amo", "Así", "Ese es mi amigo el puma", "Tengo", "Trigal", "Una muchacha y una guitarra". Su tema "Rosa, Rosa" vendió en su país natal casi 2 millones de discos, siendo su obra más famosa.
Realizó 16 películas. Fue el primer latino en cantar en el Madison Square Garden. En 2005 recibió el Grammy Latino a la Trayectoria. Nació, se crió y vivió siempre en los suburbios industriales del sur de la Ciudad de Buenos Aires
La vida de Roberto Sánchez
Nació el 19 de agosto de 1945 en la Ciudad de Buenos Aires pero se crió en Valentín Alsina (Lanús, Buenos Aires).
Es uno de los fundadores del rock en español. Publicó 52 álbumes originales y vendió 8 millones de copias, aunque hay fuentes que elevan hasta 22 millones. Algunos de sus éxitos son "Dame fuego", "Rosa, Rosa", "Quiero llenarme de ti", "Penumbras", "Porque yo te amo", "Así", "Ese es mi amigo el puma", "Tengo", "Trigal", "Una muchacha y una guitarra". Su tema "Rosa, Rosa" vendió en su país natal casi 2 millones de discos, siendo su obra más famosa. Su tema "Tengo" ha sido considerado el Nº 15 entre los 100 mejores temas de la historia del rock argentino, por la cadena MTV y la revista Rolling Stone.
Realizó 16 películas. Fue el primer latino en cantar en el Madison Square Garden. En 2005 recibió el Grammy Latino a la Trayectoria. Nació, se crió y vivió siempre en los suburbios industriales del sur de la Ciudad de Buenos Aires. Su abuelo paterno pertenecía al pueblo Rom y Sandro recogió esa herencia asumiendo el sobrenombre de Gitano.
Infancia
Nació el 19 de agosto de 1945 en la Maternidad Sardá, un hospital público ubicado en la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo sus padres vivían en Valentín Alsina (Lanús), un suburbio obrero en el cordón sur del Gran Buenos Aires, donde vivió su infancia y adolescencia. Con el tiempo compraría una mansión ubicada en Banfield, ciudad residencial ubicada al sur del Gran Buenos Aires, donde vive hasta el presente.
Es hijo único de Vicente Sánchez e Irma Nydia Ocampo, ambos provenientes de familias de antigua presencia en el país. Su abuelo paterno era húngaro, de apellido Popadópulos, quien al migrar hacia España lo cambió al de Rivadullas; a raíz de ello, muchos años después le pondrían el apodo de Gitano. Al momento de nacer sus padres quisieron ponerle el nombre Sandro, pero no lo permitieron los funcionarios del Registro Civil donde debían registrarlo.
Hizo sus estudios primarios en la Escuela Nº 3 República de Brasil, en la calle Valentín Alsina 3018, de Valentín Alsina. Su pasión por la música nació desde niño. Como muchos otros adolescentes y preadolescentes argentinos, fue irresistiblemente atraído por Elvis Presley desde sus inicios en 1955-1957 a quien comenzó a imitar en el último año de la escuela primaria. Muchos años después vería el show de su ídolo desde la primera fila del Boston Garden.
Su primera «actuación», que lo marcaría por el resto de su vida, fue el día de la independencia argentina, el 9 de julio de 1957, en el acto de su escuela, cuando su maestra de 6º grado lo invitó a realizar su conocida imitación de Elvis, llevándose los aplausos y la ovación del público asistente. Fue entonces que se despertó su vocación por la actuación musical.
Adolescencia
A los 13 años abandonó sus recién iniciados estudios secundarios y comenzó a trabajar para ayudar a sus padres, de repartidor de una carnicería, changarín de una droguería y tornero. En sus tiempos libres se dedicó a la música. Sus primeros aprendizajes se los debe a un amigo que tocaba la guitarra, Enrique Irigoytía. Ambos formaron un dúo de voces y guitarras.
Comenzaron a participar en concursos de canto en los suburbios del sur del Gran Buenos Aires, en los que Roberto hacía un cover del bolero del trío Los Panchos Quién será la que me quiera a mí de Johnny Albino. Inmediatamente lograron un gran reconocimiento y comenzaron a formar varios conjuntos. Del variado repertorio, Roberto se encargaba de cantar los boleros, tangos y algo de rock and roll, mientras que Irigoytía cantaba las canciones litoraleñas y también rock. Algunos de los nombres de esas primeras bandas fueron El Trío Azul (Roberto Sánchez, Enrique Irigoytía y Agustín Mónaco) y el dúo Los Caribes (Roberto Sánchez y Enrique Irigoytía).
El propio Sandro reflexionaba años después sobre su inicio en la música:
Yo me nutrí con el rock. Gracias al rock dejé las calles, las navajas y las cadenas, y agarré una guitarra. Dejé la campera de cuero y las pandillas. El rock me salvó. Me salvó de que fuera quizás un delincuente.
A comienzos de los años sesenta, Roberto Sánchez adoptó el nombre artístico de Sandro, el nombre que le habían querido poner sus padres y las autoridades no permitieron. Su primera actuación con ese nombre fue en un local llamado Recreo Andrés.
El fenómeno Sandro: homenajes
Desde fines de los años ochenta, con el surgimiento del «rock latino», algunos roqueros argentinos comenzaron a revalorizar la obra de Sandro, su masividad popular sobre todo entre las jóvenes de los sectores más humildes, su peculiar manera de fusionar elementos del rock y la balada romántica latinoamericana, y sus temáticas y estilo provocativo y renovador, sobre todo en materia de las costumbres sexuales.
En 1990 condujo un programa musical por el Canal 13 de Buenos Aires, titulado "Querido Sandro", que ganó ese año el Premio Martín Fierro al mejor programa musical de televisión.
Durante la década de los ´90 artistas argentinos y de Latinoamérica le rindieron tributo lanzando un CD homenaje al «padre del rock en castellano». Ese mismo año, Charly García y Pedro Aznar lo invitaron a cantar en su álbum "Tango 4", donde interpretó un clásico de los orígenes del rock rioplatense, "Rompan todo", de la banda uruguaya The Shakers.
En 1993 regresó a los escenarios con un recital llamado Treinta años de magia realizado en el teatro Gran Rex de Buenos Aires. La afluencia de público lo llevó a realizar 18 presentaciones, superando el récord de 13 actuaciones para ese tradicional teatro que tenía la banda Soda Stereo, y reuniendo a 60.000 personas. Ese mismo año, el canal la telenovela venezolana El destino, fue presentada con una versión de Sandro y Olga Guillot del bolero "Arráncame la vida", de Chico Novarro, convirtiéndose en un éxito. A fin de año recibió el Premio ACE de Oro de la Asociación de Cronistas del Espectáculo de Nueva York.
En 1996, en medio de rumores sobre su salud, estrenó en Rosario -ciudad a la que denomina "su novia"- el recital Historia viva, que intencionalmente comenzaba con "Como la cigarra" de María Elena Walsh, con el fin de destacar el mensaje de la canción: "Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo estoy aquí, resucitando...". El espectáculo dio origen al álbum Historia viva.
En 1998 presentó un nuevo espectáculo, "Gracias... 35 años de amores y pasiones", que incluía un homenaje al cantor de tangos Alberto Morán, cantando el tango "Pasional", y a Miguel de Molina, cantando "Te lo juro yo". Simultáneamente, le rindieron un homenaje grupos y cantantes de rock, entre ellos, Bersuit Vergarabat, León Gieco, Molotov, Attaque 77, Los Fabulosos Cadillacs, Divididos, Aterciopelados, entre otros, en el CD que se tituló: Tributo a Sandro, un disco de rock.
En 1999 le fue otorgado el Premio Carlos Gardel de Oro.
En noviembre de 2005, en Los Ángeles, le hicieron un homenaje y le otorgaron el Grammy Latino por su excelencia musical como cantautor y actor y por su trayectoria artística.
Con más de 60 años, y pese a algunos inconvenientes de salud, el ídolo mantiene a sus fieles seguidoras, que no dudan en montar guardia en su casa en Buenos Aires durante su cumpleaños o cuando anuncia su regreso con presentaciones en vivo.
El 2004 el reconocido baladista dominicano Dhario Primero lanzó el álbum De: Dharío Primero Al: legendario Sandro de América... Tributo, con 14 temas y un popurrí de más de 10 canciones. Dharío ha dicho ser su sueño hecho realidad y que ya podría morir tranquilo, porque ha hecho este homenaje en vida a quien admira y respeta como su ídolo Sandro.
En 2007 trabajó con Ricardo Arjona en el nuevo disco de éste: Quién dijo ayer, en la canción Realmente no estoy tan solo, que canta con el mismo Arjona.
En 2009 el baladista venezolano "El Puma" José Luis Rodríguez decidió celebrar sus 40 años en la música grabando un disco homenaje a Sandro, el cual incluye nueve de las canciones más reconocidas del artista argentino así como una inédita, titulada Gitano.
Las "nenas" de Sandro
Uno de los fenómenos más notables de la carrera de Sandro es la permanencia en el tiempo de la fidelidad y la pasión de sus fans. Mayoritariamente se trata de mujeres latinoamericanas, en todos los países, que eran adolescentes a comienzos de los años setenta y que nunca dejaron de seguir a Sandro y, lo que es más notable, nunca dejaron de cumplir con los ritos sensuales que lo hicieron famoso, como el frenetismo y sobre todo, el ofrecimiento de sus bombachas (pantys). En la primera década del siglo XXI, esas fans ya son mujeres mayores, muchas de ellas ancianas, que siguen peregrinando a la casa de su ídolo en Banfield y asistiendo a sus conciertos, con la misma actitud que tenían cuando lo descubrieron de adolescentes.
Fuente: Primicias Ya