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Por Luis Alberto Romero - Historiador.
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Nacionales - 18-12-2011 / 11:12
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 18 DE DICIEMBRE DE 1959 SE DESARMA EL PACTO ELECTORAL PERÓN-FRONDIZI

Hace 52 años se rompía el acuerdo electoral Perón-Frondizi

Hace 52 años se rompía el acuerdo electoral Perón-Frondizi
Arturo Frondizi.
Durante las elecciones de 1958, el Partido Justicialista se encontraba prohibido por el golpe militar auto-titulado Revolución Libertadora que había derrocado al gobierno popular de Juan Perón.
 
El asesor de Arturo Frondizi, Rogelio Frigerio fue a entrevistarse con Perón, y fue en contacto con John William Cooke (delegado de Perón), Frigerio viajó con el objetivo de sellar el apoyo que Perón a Frondizi en las elecciones de 1958.
 
El pacto consistió en que Perón mandara a los justicialistas a votar por Frondizi, y si este ganaba las elecciones, tendría que cumplir los catorce puntos en que constaba el pacto. Se comprometería a volver a restaurar los sindicatos y la CGT, quitar aquellos decretos que prohibía que el peronismo se presentase en elecciones y desarrollar un programa popular afín al peronismo.
 
El pacto hizo que Frondizi ganara las elecciones, pero este no cumplió con el pacto. Asumió el 1° de Mayo y a los pocos días envió al Congreso un proyecto de Ley de Amnistía para los presos políticos peronistas y el proyecto de Asociaciones Profesionales, devolviéndoles gran parte de su poder a los gremios peronistas.
 
Pero, no sacó la proscripción del peronismo (no se podían presentar en elecciones), por lo que empezaron a realizar movilizaciones en contra del gobierno, ya que este había traicionado al peronismo, él cual había sido la clave para permitirle a Frondizi ganar las elecciones.
 
La ruptura de la alianza con el peronismo abrió un período de gran agitación social, paros, planes de lucha y ocupaciones de fábricas. El gobierno respondió implementando el plan Conintes, con decenas de dirigentes peronistas encarcelados en Ushuaia. 
 
La Opinión Popular
 
Hace 52 años se rompía el acuerdo electoral Perón-Frondizi
 
Escrito por José Luis Ponsico
 
Una carta a máquina con la firma de Perón, de puño y letra, decía: "La traición de Frondizi al justicialismo ha sido la traición al Pueblo".
 
En 1957 el recientemente fallecido Rogelio Frigerio, brazo derecho de Arturo Frondizi en la UCRI (Unión Cívica Radical Intransigente) hizo contacto en Caracas con Juan Domingo Perón Ahí, nació "el acuerdo" Perón-Frondizi.
 
Transcurría en su plenitud la "Revolución Libertadora" que se prolongó desde el 16 de setiembre de 1955 hasta las elecciones del 23 de febrero de 1958.
 
Ganó la fórmula Frondizi-Gómez con el apoyo explícito de los votos peronistas, según recuerda toda la cátedra política.
 
El peronismo estaba proscripto.
 
Sin embargo, ya en junio del ´58 y a 45 días de la llegada al Poder por parte del radicalismo intransigente con votos peronistas, el intelectual más destacado del peronismo en aquel tiempo, John William Cooke, planteaba las primeras dudas sobre del acuerdo Perón-Frondizi.
 
Una carta de Cooke, recopilada por el historiador Roberto Baschetti, dá cuenta ante la historia que -el pueblo peronista seguía padeciendo los efectos del tristemente célebre Decreto-Ley 4161 del 5 de marzo de 1956, donde en su artículo 10 quedaba prohibida -virtualmente- toda  peronista.
 
-El pueblo no está confundido -escribío el Bebe Cooke 48 años atrás- y en los elencos gobernantes reina la indecisión.
 
Con el silencio de Juan Perón, los textos de John William Cooke se distribuían en todo el universo peronista.
 
-Dicen que el Presidente de la Nación, está presionado añadía. -Pero los que lo presionan son nombrados por el propio doctor Arturo Frondizi, sostenía el vocero en el invierno del´58.
 
El malestar creció en el segundo semestre. Frondizi vivía bajo la presión de las fuerzas armadas.
 
La toma del Frigorífico Lisandro De la Torre en enero de 1959, marcó definitivamente en la relación Juan Perón-Arturo Frondizi.
 
Nacía el plan Conintes, Conmoción Interna del Estado, con decenas de dirigentes sindicales encarcelados y trasladados a la cárcel de Ushuaia. Empezaba otra etapa en la vida política argentina, donde el gobierno de Frondizi, brillante estadista, haría por falta de apoyo.
 
A la presión de los militares -cuando cayó en abril del´62, la UCRI denunció más de diez intentos golpistas en cuatro años- se sumó el desborde de los sindicatos.
 
En enero de 1960, desde Ciudad Trujillo, Panamá, Perón ya escribía -según la recopilación de Baschetti- sobre al tiempo que una carta a máquina y con su firma de puño y letra, decía: -La traición de Frondizi al justicialismo ha sido la traición al Pueblo.
 
-Nos cierran el camino de la lucha electoral proscribiendo a la mayoría popular alertaba Perón en su exilio y al cabo de cinco años.
 
-Las oscuras fuerzas que desgobierna al país consideran que serán arrasadas en cualquier contienda electoral.
 
Mientras mandaba a organizar el Partido Justicialista, el líder proscripto preguntaba: -¿ Qué camino le queda al Pueblo para imponer la razón y la justicia que le asisten? se lee entre tantos documentos históricos.
 
Por otra parte, la Argentina conmemoraba, institucionalmente, el sesquicentenario de su nacimiento como Nación.
 
Corría 1960.
 
Fuente: Nac & Pop

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01-10-2016 / 12:10
En Tecnópolis, Mauricio Macri convocó a los jefes comunales, en su mayoría peronistas, para pedirles "menos enfrentamiento y más consenso". Acudieron los oficilialistas de Cambiemos y los peronistas congregados en los grupos Fénix y Esmeralda. Los ulta kirchneristas no aceptaron el convite.
 
Un cuarto de hora duró el contacto ayer entre el Presidente y los intendentes, selfie incluida. Durante el encuentro anunciado en la previa como "histórico", Macri les habló por el lapso de diez minutos reloj, que ocupó en insistir con la muletilla macrista del "diálogo".
 
"Lo que hace la verdadera diferencia es la capacidad de inversión que tiene cada uno de sus gobiernos", dijo el Presidente en el único tramo de su discurso en el que no repitió los slogans de campaña y que los intendentes siguieron con atención. La frase sonó a promesa sobre un reparto de fondos para obras más equitativo entre los municipios.
 
Después del speech macrista, el balance, para los intendentes del PJ, dejó sabor a poco: "El Presidente consiguió lo que quería: una selfie con los intendentes. Nosotros no: fuimos a escuchar anuncios sobre políticas públicas y no escuchamos nada", indicó el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, integrante del grupo Fénix, que acudió en pleno, al igual que el grupo Esmeralda. Las ausencias las protagonizaron los intendentes referenciados con Cristina Fernández.
 
Pese a las múltiples críticas que muchos intendentes tienen con el actual gobierno saben que para poder llegar bien a las elecciones del 2017 ellos también necesitan de "la caja" del Estado, por eso la gran mayoría asistió sin chistar, aunque con mínimas esperanzas de irse con alguna recompensa concreta de obras o fondos para cada uno de sus municipios. Y el Gobierno no los sorprendió.
 
Pero, por la plata baila el mono, la billetera es un arma de seducción para todos los intendentes y gobernadores y este encuentro no escapó a la regla. La zanahoria que el gobierno les puso a los 1872 asistentes fue una supuesta inversión de más de $3.000 millones en materia de vivienda, a lo que reclamaron la descentralización de los fondos.
 
Hubo, en la reunión, un propósito menos visible y difundido: el electoral. El encuentro sirvió para acercar posiciones con los jefes comunales de todos los signos políticos. Del total, hoy 800 pertenecen al PJ, 560 a Cambiemos y el resto, más de 1000, a otros partidos, la mayoría vecinalistas. Es en este último pelotón de intendentes que el Gobierno ve tierra fértil para avanzar con acuerdos en 2017. Las aspiraciones de Cambiemos para el año electoral es lograr ser la fuerza más votada a nivel nacional durante las elecciones generales. Cosa que no consiguió en el 2015.
 
Así como en la década K se hablaba del "látigo y la billetera" como forma de manejarse del gobierno con los intendentes y gobernadores, ahora el PRO intenta imprimirle su "revolución de la alegría" y manejar voluntades de una manera similar a los K pero con "relato" propio. Además es una forma de presionar a los gobernadores de todas las provincias para sus senadores ayuden con los votos que necesita Cambiemos para la aprobación del Presupuesto 2017.
 
La Opinión Popular

30-09-2016 / 16:09
30-09-2016 / 10:09
Atrás quedaron las amenazas de medidas de lucha; la denuncia de que "Macri gobierna para los patrones"; o el "inminente" anuncio de un "paro contundente". "No hay ni una tregua ni una fecha de paro", se escapó, jugando con las palabras, Héctor Daer, miembro del triunvirato de conducción de la CGT, que completan Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña.
 
Antes de ingresar a la reunión del Consejo Directivo de la CGT, Schmid anticipó un paro para "algún día de octubre", pero luego sus pares le quitaron respaldo. "No podemos dejarnos correr por los movimientos sociales y parar el país. Es momento de negociar", le achacaron. El más cauteloso es Luis Barrionuevo, padrino de Acuña y el único sindicalista de diálogo frecuente con Mauricio Macri.
 
Medio Gabinete recibió a los principales dirigentes de la CGT y lograron que le bajaran el tono a la posibilidad de hacer un paro general y se concentraron en negociar beneficios. Estaban los ministros Jorge Triaca (Trabajo), Alfonso Prat Gay (Hacienda), Francisco Cabrera (Producción), Rogelio Frigerio (Interior) y el poderoso vicejefe del Gabinete de ministros, Mario Quintana.
 
Los sindicatos exigen varias condiciones para no salir a la calle. La primera es una reducción gradual del impuesto a las ganancias para los trabajadores, con un cronograma claro para mostrar en las bases. También reclaman un bono de fin de año para compensar la inflación acumulada y que se exima ganancias del medio aguinaldo de diciembre.
 
En principio los sindicalistas aceptarían no reabrir las paritarias o reducirla al mínimo posible de sindicatos, una súplica del Gobierno para no complicar su plan de reducción de la inflación, justo cuando empieza a dar señales de desaceleración.
 
En rigor se trata de un pacto no escrito que celebró Triaca meses atrás que a cambio de liberar los 29 mil millones de las obras sociales que el Estado retenía desde la época de Cristina Fernández, se acordó que contribuyan a la paz social no convocando a paros y acompañen el esfuerzo para bajar la inflación.
 
Los sindicalistas reconocen que está empezó a bajar, pero también tienen la presión de los sindicatos de izquierda como los que nuclea la CTA, que ante la recesión estableció una alianza táctica con las organización sociales, de combate más frontal al Gobierno de Macri.
 
Por eso, mientras hacen como que pelean por reabrir las paritarias, los principales sindicatos están tratando de compensar aunque sea un poco la caída del poder adquisitivo -que ronda los 10 puntos- por medio de bonificaciones, como viáticos y extras, que no generan el impacto inflacionario directo de un anuncio de aumento salarial.
 
Pero saben que necesitan logros concretos para que la CTA y los movimientos sociales no les marquen la agenda, con medidas como la emergencia social que promueven en el Congreso o multitudinarias manifestaciones como la de hace un mes en plaza de Mayo.
 
La Opinión Popular

30-09-2016 / 08:09
El Fondo Monetario Internacional (FMI) cerró su revisión de la situación argentina con grandes elogios a la orientación económica neoliberal del gobierno de Mauricio Macri y duros cuestionamientos a los controles sobre el poder económico que aplicaba el gobierno anterior. Considera que "el nivel de consumo era insostenible" y que no se incentivaba la rentabilidad empresarial.
 
Los técnicos del FMI que vinieron al país, con la misión de preparar la auditoria estadística del Artículo IV, defendieron cada una de las iniciativas tomadas por el equipo económico macrista en los últimos meses para "reordenar" las variables macroeconómicas, aunque no mencionaron palabra alguna acerca del aumento de la pobreza, la pérdida de puestos de trabajo en la industria, la construcción y el comercio y la distribución regresiva de los ingresos. Apuntaron que antes de la llegada de Cambiemos se promocionaba en forma "insostenible" el consumo de la población y se desincentivaba la rentabilidad de las empresas. Nos felicita el FMI... estamos fritos.
 
"Al entrar en funciones en diciembre del año pasado, el nuevo Gobierno argentino se enfrentó a desequilibrios macroeconómicos generalizados, distorsiones microeconómicas y un marco institucional debilitado. Los niveles de consumo eran insosteniblemente elevados, la inversión se encontraba en niveles históricamente bajos y los profundos déficits fiscales se financiaban mediante la creación de dinero, lo cual generó altos niveles de inflación", plantearon los técnicos del FMI, con su clásica impronta neoliberal.
 
Detallaron que entre las principales distorsiones se encontraban una "extensa red de controles administrativos -por ejemplo, barreras comerciales, restricciones cambiarias y controles de precios- y un clima empresarial que erosionaba la competitividad y socavaba el crecimiento a mediano plazo". Es decir, cuestionaron la protección a la industria nacional, la lucha contra la fuga de capitales y las regulaciones sobre los formadores de precios. Le apuntaron a las medidas heterodoxas del pasado y mostraron su satisfacción por la vuelta a la ortodoxia.
 
La obsesión por recortar el gasto público no fue el único "consejo" del organismo a cargo de Christine Lagarde. Insistió también con la idea de que es necesario aumentar las ganancias de las empresas para potenciar inversiones y conseguir un incremento de las exportaciones. El planteo es el mismo de los años 90 con la "teoría del derrame".
 
El equipo de técnicos del FMI, dirigido por Roberto Cardarelli, festejó sin disimular las decisiones de los últimos meses para recomponer los "equilibrios" de la economía, aunque los resultados hayan sido una estampida de la inflación, del desempleo, de la pobreza, de deterioro de la situación fiscal y una aguda recesión. Por las dudas el FMI aclaró que van a tardar en llegar las inversiones.
 
Además, y para cubrirse, recomendó al Gobierno de Macri suavizar el ajuste y procurar el crecimiento sostenido de la economía, la generación de empleo y la protección de los sectores más pobres de la sociedad y pidió el establecimiento de un plan fiscal a mediano plazo, la eficiencia del gasto público y una reducción de la carga fiscal a las empresas.
 
La Opinión Popular

29-09-2016 / 16:09
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