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El clima en Paraná
La apuesta del consenso y la reconstrucción
Por Natalio Botana, Politólogo e Historiador
Porque cuando tengo que cantar verdades las canto derecho nomás, a lo macho, aunque esas verdades amuestren bicheras donde naides creiba que hubiera gusanos. El orejano
Nacionales - 12-10-2009 / 13:10
EFEMÉRIDES POPULARES: MADURA EL 17 DE OCTUBRE DE 1945 (III)

Perón: del poder a la cárcel de Martín García

Perón: del poder a la cárcel de Martín García
Juan Perón en 1945.
Hasta el 17 de octubre, relataremos, día por día, los acontecimientos y eventos más importantes acaecidos en octubre de 1945, y que culminaran en el histórico 17.
 
DEL 11 AL 13 DE OCTUBRE DE 1945: El 11 de octubre de 1945 la vieja política de la UCR pierde la oportunidad histórica: el Dr. Amadeo Sabattini, caudillo del Radicalismo de Córdoba, se niega a respaldar al Coronel Perón. El 12 de octubre se realiza el picnic oligárquico frente al Círculo Militar donde se discute la salida a la crisis. El 13 de octubre arrestan a Perón y lo trasladan, en carácter de detenido, a la cañonera "Independencia", para tomar rumbo hacia la isla Martín García.
 
Escribe: Blas García

 
Resumen de lo anterior
 
El 4 de junio de 1943, Juan Perón participó en la Revolución que terminó un proceso de fraude y corrupción política iniciado con el golpe militar de 1930 que derrocó al Presidente Hipólito Yrigoyen.
 
En el nuevo gobierno dirigió el Departamento Nacional del Trabajo dedicado a los asuntos laborales y sindicales. Desde este lugar inició su contacto con la clase trabajadora argentina comprendiendo sus problemas y necesidades.
 
Impulsó la organización de los trabajadores en sindicatos transmitiendo al movimiento obrero una visión reivindicadora del trabajo y promovió una legislación protectora inspirada en los principios de justicia social.
 
Por su desempeño comenzó a crecer la popularidad de Perón en la clase trabajadora lo cual despertó desconfianza en muchos de los mandos del Ejército que tenían una concepción conservadora y oligárquica de la sociedad argentina. A tal punto llegó esta situación que fue obligado a renunciar a todas sus funciones el 10 y fue detenido el 13 de octubre 1945.
 
  
Perón renuncia a todos sus cargos
 
El 9 de octubre de 1945, fuerzas militares de Campo de Mayo imponen el retiro de Perón. El Coronel renuncia a todos sus cargos. Hortensio Quijano, ministro del Interior, anuncia elecciones generales para el mes de abril de 1946.
 

Perón y los trabajadores contraatacan

 
El 10 de octubre de 1945, el coronel Juan Perón es forzado a renunciar a los cargos de Vicepresidente, Ministro de Guerra y Secretario de Trabajo y Previsión por la reacción oligárquica.
En un acto improvisado Perón -ya sin cargos- se despide de los trabajadores desde las antiguas oficinas de la Secretaría de Trabajo y Previsión en la calle Perú 160. La compañera Evita estaba presente.
Perón pronuncia un célebre discurso (que al final trascribimos completo) en el que detalla un avanzado programa de reivindicaciones laborales. Y deja también un mensaje de esperanza y su decisión de luchar. "Venceremos en un año o venceremos en diez, pero venceremos", sostiene.
 


El 11 de octubre de 1945 se expresa la vieja política

En la mañana del jueves, llega a Buenos Aires el Dr. Amadeo Sabattini, caudillo de la Intransigencia Nacional del Radicalismo, de Córdoba, quien viene a entrevistarse con el Gral. Avalos.

 
Arturo Jauretche intenta convencerlo de que asuma el gobierno: "Yo sé que Avalos le entregaría el gobierno a usted. Si se lo ofrece, tómelo. Y llévelo a Perón con usted. Sáquelo a flote. Y aún, si el Ejército quiere enterrarlo, hágale un entierro de seis caballos. Pero no se ponga en contra de este hombre que representa un nuevo espíritu. Concilie ese nuevo espíritu con el viejo del radicalismo intransigente y va a salir adelante... Que hable por radio un hombre que represente al radicalismo, por ejemplo, Elpidio González. Que diga que el Ejército ha resuelto que ningún militar puede ser candidato. De ese modo, usted, desde arriba, hará el proceso que Perón quería hacer. Es la última oportunidad que tal vez le da a usted la Historia, personalmente. Y la oportunidad tiene una sola trenza".
 
Sabattini aprueba la propuesta, en principio, pero luego conversa con dos miembros del Comité Nacional y finalmente, le contesta a Jauretche: -El Comité Nacional ha resuelto que se debe entregar el poder a la Corte y... yo acato esa resolución".
 
Jauretche le responde: -Sepa, Dr. Sabattini, que la oportunidad ha pasado al lado suyo y usted no la agarró por la única trenza que tiene. Ya no hay otra alternativa para el país que Perón o la oligarquía. Nosotros, nos vamos con Perón. No le extrañe que el pueblo haga lo mismo... Hemos jugado a la vieja política la última carta que era usted. Y usted no ha entendido. Usted está terminado políticamente y me despido con dolor porque nunca más lo volveré a ver.

Ese día, Perón le comunica al Gral. Avalos, ahora ministro de Guerra, que "a fin de esperar mi retiro, he solicitado licencia y desde la fecha me encuentro en la estancia del Dr. Subiza", en San Nicolás17. Sin embargo, junto con Eva, se traslada a la localidad de Florida, a la casa de Elisa Duarte.



El picnic oligárquico del 12 de octubre

Por su parte, los opositores al gobierno militar-y en especial, a Perón- movilizan sus fuerzas. Ya el día 11, se han concentrado diversos grupos civiles frente al Círculo Militar donde se discute la salida a la crisis. Pero este viernes 12 de octubre, afluye más gente, que se asienta en Plaza San Martín.
 
En el interior del Círculo, altos jefes militares intercambian ideas con políticos de diversos partidos (desde los socialistas Alfredo Palacios, Américo Ghioldi y Carlos Sánchez Viamonte hasta conservadores como José María Paz Anchorena, Adolfo Bioy y Bernardo Houssay pasando por radicales como José María Cantilo y Ernesto Sanmartino)
 
Afuera: "un público selecto -según "La Prensa"- formado por señoras y niñas de nuestra sociedad y caballeros de figuración social, política y universitaria, jóvenes estudiantes que lucían escarapelas con los colores nacionales, trabajadores que querían asociarse a la demostración colectiva a favor del retorno a la normalidad".
 
Armando Cascella describe de este modo ese llamado "picnic oligárquico": "Fiesta campestre, con señoras y señoritas de la clase 'bien', sentadas en las capotas de sus lujosos automóviles, o en rueda sobre el verde césped de ese aristocrático paseo, en amable y entusiasta tertulia 'democrática' mientras los mozos del Plaza Hotel y de otras proveedurías vecinas, ayudados por jóvenes galantes, iban y venían presurosos, con las bandejas cargadas de copetines, de botellas de champagne y suculentos sándwiches de pollo, de pechuga de pavita y de caviar'".

Un dirigente stalinista -Rodolfo Aráoz Alfaro- recuerda aquella escena: "En el Círculo se sucedían las reuniones... Nosotros, en la plaza, pronunciábamos discursos, exigiendo la rendición incondicional del gobierno... Las consignas eran de furiosa oposición al conjunto de las Fuerzas Armadas, con lo que contribuíamos a unificarlas contra nosotros".

 
 
Yo no soy Perón!...
 
Desde los balcones del Círculo, el almirante Vernengo Lima intenta persuadir a los manifestantes que reclaman "el Gobierno a la Corte": "Si bien la Corte Suprema de Justicia es una tabla de salvación para el país, éste tienen instituciones armadas y el pueblo tiene la obligación de respetarlas".
 
Pero desde los verdes canteros rugen gritos de desaprobación: ¡Militares no! ¡El gobierno a la Corte! ¡Militares al cuartel!. El almirante insiste: -El país debe confiar en que el Ejército y la Armada honestamente le propicien un gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo".
 
Se renuevan los abucheos: 'Son todos iguales'... 'Está mintiendo'... El Almirante se indigna: Usted no tiene derecho a dudar de la palabra del Almirante Berengo Lima... Desde la plaza, gritan: 'Habla como Perón'... Ante semejante comparación, el Almirante hierve de ira y rechaza lo que considera una afrenta: ¡Yo no soy Perón!... El griterío le dificulta continuar la exposición.
 
"Durante más de diez horas -recuerda Juan José Real- esta concentración de apellidos ilustres, de jóvenes universitarios y de militantes comunistas, reclamó la entrega del poder al alto tribunal y se desgañitó cantando un estribillo con música de la marcha radical: "Adelante, ciudadanos/ Adelante, sin cesar/ No queremos dictadura/ ni gobierno militar".
 
María Rosa Oliver testimonia: Me acerco a Jerónimo Arnedo Álvarez (uno de los principales dirigentes del Partido Comunista) y le pregunto si este es el pueblo con que contamos. Me asegura que los obreros empezarán a llegar después de las cuatro. Alentada, decido esperar... No me cabe duda: los asistentes a este acto pertenecemos a una clase social definida... Pasadas las cuatro.. miro y miro sin ver llegar lo que espero. Gente nueva afluye a la plaza, pero no es obrera."


Deciden la detención de Perón
 
Esa misma tarde, Farrell, después de conversar con Vernengo Lima, decide la detención de Perón argumentando que se tata de una medida de seguridad pues su vida corre peligro. Sin embargo la decisión consiste en llevarlo preso a un buque de la Armada, lo cual podría indicar que la decisión le ha sido impuesta por el Almirante.


Poco después, el Jefe de Policía coronel Mittelbach se dirige a Tres Bocas, en el Tigre, para apresar a Perón. Mientras, esa noche, la policía dispersa a los manifestantes de Plaza San Martín, produciéndose graves enfrentamientos, de los cuales resulta muerto un médico, militante de los grupos opositores al gobierno.



El 13 de octubre arrestan a Perón

A la una de la madrugada, en el Tigre, Mittelbach le comunica a Perón que tiene orden de trasladarlo a un buque de guerra. Perón se niega a acompañarlo argumentando que no quiere ser sacado de su jurisdicción y solicita que se comuniquen con Farrell para modificar la orden, al tiempo que él se traslada a su departamento de la calle Posadas, donde esperará novedades.

 
Alrededor de las dos y media del sábado 13, el subjefe de policía -mayor D'Andrea- se presenta en dicho departamento y se traslada, con Perón, en carácter de detenido, a la cañonera "Independencia", para tomar rumbo hacia la isla Martín García.
 
Mercante los acompaña y recuerda la despedida: "Perón susurró unas palabras recomendándome a Eva y luego, suelto y natural, subió la pasarela. Me quedé mirándolo desde abajo. De pronto advertí que el marinerito que montaba guardia a mi lado, estaba llorando. Por su rostro morocho corrían las lágrimas silenciosamente. ¡Entonces sentí una enorme tranquilidad y supe con claridad total que íbamos a ganar la partida!".
 
Lo sucedido indicaría que el Gral. Farrell ha cedido frente a la presión del Almirante Vernengo Lima y del Gral. Avalos. Ambos jefes se reparten transitoriamente las carteras del gabinete ministerial. El diario "Crítica" titula: "Perón ya no constituye un peligro para el país".
 
En la noche del 13 de octubre, el nuevo secretario de Trabajo y Previsión, se dirige a los obreros por radio intentando disipar inquietudes acerca de la pérdida de conquistas sociales, aunque manifestando su convicción de que el Estado no debe cumplir papel relevante en los conflictos laborales "pues obreros y patrones deben resolver directamente sus problemas". Entre sus primeras medidas, se informa que se ha declarado feriado "no pago" al día 12 de octubre.

En la tarde de ese mismo día, Perón le escribe una carta al presidente Farrell manifestándole la injusticia de que es objeto, especialmente porque "si me encuentro detenido a disposición del Poder Ejecutivo, creo tener los derechos elementales que me acuerda la ley".

 
En una carta dirigida a Mercante dice: "... Me hace mucha gracia que algunos creyeran que yo me iba a escapar. Son unos angelitos pues si lo hubiera querido hacer, tenía diez embajadas con amigos que me hubieran acogido con los brazos abiertos. Ellos olvidan que yo soy un soldado de verdad y que si no hubiera querido entregarme, hubiera sido otro el procedimiento que habría seguido. Con todo, estoy contento de no haber hecho matar un solo hombre por mí y de haber evitado toda violencia. Ahora, he perdido toda posibilidad de seguir evitándolo y tengo mis grandes temores que se produzca allí algo grave..."

Escribe: Blas García
 
Fuente: Norberto Galasso. Perón - Formación, ascenso, caída (1893 - 1955) editorial Colihue.


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31-08-2014 / 21:08
  Ni el paro realizado el jueves por los gremios opositores, ni las respuestas del Gobierno de CFK producidas en el límite de la confrontación mediática, le permiten al ciudadano común disipar la incertidumbre política y económica que envuelve a la Argentina. Los problemas reales y concretos siguen allí, con perspectivas de profundizarse y tornar más difícil la situación.
 
Eso significa la continuidad de un proceso recesivo con caída del consumo, nuevas suspensiones laborales y despidos, cierres de negocios y el crecimiento de una peligrosa espiral inflacionaria con mayor deterioro salarial. El Gobierno no podría revertir el cuadro 
-aunque lo desee-, porque parece haberse internado por su propia impericia en un laberinto de difícil salida, donde requieren herramientas y convicciones que no dispone.
 
La estrategia política de Cristina sería administrar con cautela el fuerte ajuste, reafirmarse como víctima de factores ajenos para no bajar banderas ideológicas, y transitar el año y medio que queda hasta la entrega del poder por carriles razonablemente normales. Parece muy poco para los K que esperaban un final de ciclo con menos penas y más gloria.
 
El influyente secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, el miércoles pasado, en la comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, dio la línea de aquella estrategia. "Llegamos al Gobierno, pero estamos tratando de llegar al poder; la clase política tiene que llegar al poder, que hoy está en manos de los grupos concentrados", dijo, para sorpresa de todos.
 
A 11 años de un oficialismo que exhibió siempre la fortaleza y la determinación de ejercer el poder para neutralizar cualquier obstáculo, la frase sonó a justificación de la actual impotencia. La especialidad de los K en el ejercicio del poder, fue la de dividir a sus críticos mediante el ataque permanente al empresariado, a los sindicatos, a la prensa, a la Justicia, a la Iglesia Católica, a los partidos de oposición y a otros factores de poder, que le resultaban incómodos.
 
Quedará para la politología -y, por qué no, para estudios psicológicos- descubrir qué significa exactamente para Zannini y Cristina el poder en un régimen democrático. Nada de esto contribuirá ahora a modificar la compleja realidad que afronta el país, pero ilustra la intimidad del Gobierno.
 
La radicalización ideológica propuesta por Cristina y el joven ministro Axel Kicillof avanzó durante la semana con las exposiciones en el Senado y las operaciones reservadas en el mundo financiero. Allí circuló la amenaza oficial de revocar la autorización para funcionar al Citibank, que desde hace 100 años está en la Argentina, porque no se alinearía en contra del fallo del juez Thomas Griesa.
 
En ese marco, la acción anunciada por Kicillof y el canciller Héctor Timerman para el tratamiento de las reestructuraciones de deudas en Naciones Unidas apunta a buscar mayores solidaridades internacionales, que pocas veces superan lo meramente declamativo. Lo objetivo es que, con razón o sin ella, Argentina ha desafiado a la Justicia de Estados Unidos y no sólo al juez neoyorquino Griesa.

31-08-2014 / 17:08
31-08-2014 / 11:08
 
El gasto público en el país aumentó once veces durante la última "década ganada K". Mientras que en 2004 registró unos 64.200 millones pesos, el año pasado el gasto público alcanzó los 751 mil millones.
 
El ejercicio 2004 terminó con un superávit financiero de 8813,6 millones, pese a que la ley de presupuesto de ese año había estimado un superávit mucho menor, de 2300 millones de pesos.
 
Por el contrario, el de 2013 finalizó con un déficit financiero de 85.000 millones, en gran medida debido a los subsidios a la energía, cuando la ley de presupuesto preveía un superávit de 587 millones.
 
"El gasto público ha dejado de ser el motor del desarrollo para convertirse en una carga, sobre todo por la magnitud de los subsidios económicos, básicamente dirigidos a la energía y al transporte", sostuvo el diputado radical Enrique Vaqui.
 
Desde el inicio de la década K en el poder, la oposición denunció sistemáticamente en el Congreso que la ley de presupuesto es "un dibujo", una "ficción" a medida del Poder Ejecutivo, y las cuentas de inversión parecen confirmar estos cuestionamientos.
 
En 2004, el Gobierno de CFK subestimó de manera deliberada la proyección de gastos y recursos, con lo que luego tuvo un superávit mucho más abultado que el que había estimado.
 
En 2013,  pretendieron esconder el creciente déficit primario y financiero que acosa a las cuentas públicas desde 2010, previendo un superávit cuando en realidad el déficit fue de 85.000 millones, sencillamente porque los gastos subieron a mucho mayor ritmo que el nivel de ingresos.
 
Durante 2013, la prioridad del Gobierno estuvo claramente dirigida a los subsidios tanto al sector público como privado.
 
En lo que se refiere a los subsidios, el más significativo es el dirigido a la energía eléctrica: de un crédito original de 18.000 millones, saltó a más de 38.000 millones de pesos. Los subsidios al transporte automotor pasaron de 12.000 millones a 16,4 mil millones de pesos. Aerolíneas Argentinas, en tanto, saltó de un presupuesto de 3100 millones a poco más de 3300 millones.
 
La publicidad fue otra de las prioridades del Gobierno. La partida "Prensa y difusión de actos de gobierno" prácticamente se duplicó el año pasado: pasó de 753 millones proyectados a 1387 millones que se gastaron. En 2013 se produjeron un total de 432 spots publicitarios sobre la gestión de gobierno (es decir, más de un spot por día).
 
El programa Fútbol para Todos también creció: saltó de 1200 millones originales a 1400 millones de pesos finales.
 
La Opinión Popular

31-08-2014 / 10:08
  El paro de las centrales obreras opositoras del jueves -ni tan importante como pretenden sus organizadores ni tan insignificante como quisieron ver en el oficialismo- dejó de movida dos escenarios planteados de cara al futuro.
 
Los que mandan, Cristina Fernández y Axel Kicillof, no parecen estar preocupados o no les interesan esas cuestiones -si se quiere menores para ellos- tan enfrascados en sostener en alto y, como sea, el discurso antibuitre con el que han decidido embanderarse para convencer a sus aplaudidores de que ellos son los buenos y los que salvarán al país de las amenazas externas y sus usinas internas.
 
Mucha gente decidió ir a trabajar el día del paro como pudo, porque a sus preocupaciones cotidianas (inflación, bajos salarios, inseguridad) se le ha subido otra, que es el temor a perder el empleo. Esa masa social, casi desesperada frente al nuevo escenario, difícilmente pueda ser contenida con discursos épicos o promesas que no se cumplen.
 
El país está regado de actos rimbombantes de Cristina "salvando" fuentes de trabajo cerradas por los insensibles empresarios, que hoy son yuyales abandonados a su suerte mientras los empleados engañados lloran ante las cámaras de televisión.
 
El sindicalismo duro, con Hugo Moyano y el menos reflexivo Luis Barrionuevo, profundizará su plan de lucha con nuevos paros y concentraciones a la Plaza de Mayo. El siempre listo dirigente ultra K, Edgardo Depetri, ya dijo que los sindicalistas lo que buscan es desestabilizar al gobierno para que se vaya antes de tiempo.
 
Tanta fiebre le impide ver lo elemental: Moyano es un peronista que habla con todos los peronistas, aún con los que están en el gobierno, y de a poco empiezan a quitarse la camiseta K con la que subsistieron todos estos años. Es un clásico del justicialismo: todos buscan reacomodarse ante el nuevo líder, sea Sergio Massa o Daniel Scioli.
 
Por todo ello es que el paro es el arranque de tiempos sociales difíciles para la transición de Cristina. Ocurrirá en medio de una recesión que se profundiza, con niveles de inflación cercanos al 40 por ciento anual, y los ya conocidos flagelos de suspensiones y despidos en el sector industrial, o cierre récord de comercios en lo que va del año. Un restaurante por día cerró sus puertas desde enero a esta parte.
 
Complican la escena la decisión imperturbable de Cristina y Kicillof de sostener a todo tren la pelea con los buitres para llegar con esa bandera al final de su mandato. Hay una abrumadora versión: un acuerdo secreto entre el gobierno y los buitre para sostener la pelea: ellos porque mientras tanto el precio de sus bonos sube; el gobierno porque plasma el default hasta que la brasa caliente caiga en las manos del presidente que llegue al Gobierno a partir de diciembre de 2015.

30-08-2014 / 10:08
 
La jueza María Servini de Cubría manifestó en declaraciones que "hay llamados entre narcos y la Casa Rosada", en un mensaje que vincula a la Sedronar con las bandas de narcotraficantes. "Tenemos entrecruzamientos de algunos llamados entre teléfonos de la Casa Rosada con algunos narcos. Queremos saber quiénes usaron esos teléfonos", declaró la magistrada.
 
La jueza aclaró al respecto a quiénes se refería específicamente: "Me refiero a personas que trabajaban en la Sedronar y los hermanos Zacarías". Según dijo, como la causa está dividida en múltiples causas, es más difícil de investigar. "La Sedronar hacía las denuncias y las hacía todas en un lugar distinto lugar. Eso dificultó la investigación".
 
Dijo que se le pidió a Oscar Parrilli que informe sobre los teléfonos que se comunicaron con Zacarías desde la Casa Rosada. "Le damos un tiempo y si no contesta le volvemos a reiterar el pedido y si no contesta vamos a allanar", adelantó. Este procedimiento llevará más de un mes.
 
Servini de Cubría reiteró que pudo comprobar que ingresó ilegalmente efedrina al país y que esas maniobras de narcotráfico necesariamente tienen que contar con "ayuda de alguien de la política". "El narcotráfico tiene que tener apoyo de adentro, de alguien importante, porque si no, la Policía los localizaría de inmediato", sostuvo la jueza.
 
Según la magistrada, José Granero, amigo de los Kirchner y ex titular de la Sedronar, "tenía algún amigo" que "manejaba" el ingreso de la efedrina a la Argentina. En este contexto, sostuvo que el propio Granero, el 'Boudou' de Cristina en el tráfico de efedrina, hacía las denuncias en distintos juzgados para demorar la investigación.
 
En la Argentina "es muy difícil investigar" causas relacionadas con el narcotráfico por las "presiones que hay desde todos lados", dijo. "Nunca tuve problemas con la política, pero los abogados enloquecen; hay amenazas", sentenció la jueza.
 
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